Actualizado: 22:36 CET
Martes, 15/10/2019

Córdoba

Asaja destaca la importancia de conocer el etiquetado de los jamones

El presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, ha destacado la importancia de dar a conocer e informar sobre el etiquetado y precintos

  • Jamones colgados

El presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, ha destacado la importancia de dar a conocer e informar sobre el etiquetado y precintos del jamón ibérico para "evitar engaños y confusiones" ante la campaña navideña con el fin de que el usuario final sepa qué tipo de jamón está consumiendo, el nivel de pureza del cerdo, su alimentación y sistema de cría.

Al respecto y en una nota, Fernández de Mesa ha señalado que, para ello, "es muy importante fijarse en el color del precinto y, sobre todo, si este precinto está homologado por la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (Asici) o una denominación de origen, por lo que no vale cualquier precinto".

De este modo, el precinto negro indica un jamón cien por cien raza Ibérica de bellota y para que reciba esta denominación, debe provenir de padres cien por cien ibéricos tanto madre como padre. Además, debe haber sido criado en montanera, es decir en libertad, en el campo, alimentado únicamente con los recursos naturales de la dehesa (pasto, raíces, tubérculos y bellotas). Es la variedad de más alta calidad y recibe la etiqueta de color negra puesto que estos jamones se conocen como 'pata negra'.

Por su parte, el precinto rojo se refiere al jamón 50 por ciento o 75 por ciento raza ibérica de bellota. En este caso, el cerdo desciende de madre cien por cien ibérico y padre con un porcentaje de cruce variable. Son animales criados en la dehesa en las mismas condiciones de alimentación que los de etiqueta negra, pero su sangre recibe aportaciones de otras razas como el duroc. También son producciones de alta calidad.

De otro lado, el precinto verde es para el jamón ibérico de cebo de campo. En este caso, el cerdo desciende de madre cien por cien ibérico y padre ibérico cien por cien o con un padre duroc. Se debe haber criado en el campo la mayor parte del año con apoyo de piensos en época de engorde. Hay que fijarse que en la etiqueta indique obligatoriamente el porcentaje de pureza, que debe estar entre el 75 y 50 por ciento.

Finalmente, el precinto blanco va destinado al jamón ibérico de cebo. Estos deben proceder de madre cien por cien ibérico y un padre con porcentaje variable de cruce con ibérico. En este caso, el cerdo ha sido criado y alimentado en explotaciones intensivas, en granjas, sin haber pastado en campo. Toda su alimentación se ha basado en piensos. También es obligatorio indicar el grado de pureza (entre 75-50%).


Además de ello, Asaja Córdoba recomienda a los consumidores que "compren productos ibéricos de las cooperativas y empresas cordobesas de la Sierra, Valle del Guadiato y los Pedroches, donde destacan los jamones y paletas de la DOP Los Pedroches".

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