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29/11/2020

España

UCI: Los ingresos suben de forma exponencial y empeorarán en próximas semanas

Castellanos, jefe de servicio de Medicina Intensiva del Hospital La Fe de Valencia, explica que la situación de las UCI es variable

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  • Álvaro Castellanos.

Los ingresos en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de pacientes con covid-19 suben de forma alarmante, en algunos casos de manera "exponencial", y aunque "estamos lejos" de las incidencias de marzo o abril, se espera que en las próximas dos o tres semanas la "situación empeore de forma significativa".

Así lo asegura en una entrevista con la Agencia EFE el doctor Álvaro Castellanos, vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc), quien advierte de que la edad media de los ingresados en esta segunda ola es de 55 años, muy inferior a la de la primera, en torno a los 64.

Castellanos, jefe de servicio de Medicina Intensiva del Hospital La Fe de Valencia, explica que la situación de las UCI es variable dependiendo de la comunidad autónoma y, en estos momentos, Madrid y Cataluña están a la cabeza en cuanto al número de ingresos en UCI.


Así, la comunidad de Madrid está en torno a los 500 pacientes en UCI por covid-19 y Cataluña en unos 450; y en Andalucía, donde hay alrededor de 300 ingresados, el coronavirus está afectando ahora con mayor intensidad que en marzo.

En el caso de la Comunidad Valenciana, hay 158 personas ingresadas en UCI y la cifra "está creciendo", y la tasa de incidencia en los últimos 14 días, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad, es el 186,78 casos por cada cien mil habitantes.

AUMENTO RÁPIDO Y ALARMANTE

"Lo más preocupante es que el ritmo de ingresos está aumentando prácticamente en todas las comunidades y de forma rápida y alarmante", afirma el especialista, que matiza que el incremento es desigual en las distintas regiones.

A su juicio, estamos "muy lejos" de llegar a la ocupación de las UCI que se alcanzó en marzo o abril, donde en Madrid y Cataluña se superó el 300 % de ocupación.

"Pensamos que no vamos a llegar en ningún caso a esas cifras tan alarmantes, a esa afluencia masiva de pacientes con covid, pero sí estamos preocupados porque hay que atender también a los pacientes no covid", indica.

Según explica, en marzo y abril hubo enfermos que no acudieron al hospital por miedo a contagiarse, lo que permitió compaginar, en algunos sitios con muchas dificultades, la atención a todos los pacientes.

Castellanos indica que en la primera ola "se suspendieron muchas actividades como cirugía programada para hacer frente a la pandemia, lo que también conlleva un exceso de mortalidad no cuantificado".

PACIENTES MENOS GRAVES

Según Castellanos, las UCI "empiezan a saturarse" pero hay algunas diferencias con respecto a los pacientes que ingresaban en marzo y abril: quienes lo hacen ahora "vienen menos graves y requieren menos ventilación mecánica, por lo que podemos darles el alta más precozmente y asumir esas cargas".

No obstante, matiza que en los últimos días están ingresando pacientes más mayores, por encima de los 70 años, de "muy alto riesgo de fallecimiento por covid", que precisan intubación y ventilación mecánica, lo que supone que su estancia se alargue como mínimo dos semanas.

"Eso es lo que finalmente colapsa la UCI, la estancia tan larga de pacientes que requieren ventilación mecánica", señala el experto, que afirma que en los hospitales tienen "muchos ingresos pero también muchas altas" y alerta: "El colapso vendrá cuando aumente la gravedad y la frecuencia de uso de ventilación mecánica".

BAJA LA EDAD DE INGRESADOS EN UCI

Según Álvaro Castellanos, la edad media de los ingresados en esta segunda ola es "significativamente inferior a la primera" y, según datos del registro covid nacional de la Semicyuc, la edad media en la primera ola era de 64 años y en la segunda, de 55.

"Estos pacientes evolucionan mejor, podemos darlos de alta con mayor rapidez y requieren un menor uso de la ventilación mecánica. Les tratamos con otras técnicas de oxigenación, como la oxigenoterapia de alto flujo o la ventilación mecánica no invasiva", explica.

LA SEGUNDA OLA, ANTES DE LO PREVISTO

Castellanos confiesa que pensaban que la segunda ola de la pandemia iba a ser más tardía: "La esperábamos en octubre y ha llegado antes de lo previsto, porque los casos se vienen incrementando desde septiembre".

"Hasta ahora hemos podido asumir todos los ingresos y sin perjudicar la atención de pacientes con otras patologías, pero ahora las UCI empiezan a tener índices de ocupación muy altos, e incluso en algunos hospitales se han extendido al área de reanimación", explica.

Asegura que en estos momentos no percibe "desgaste profesional" del personal sanitario. "Creo que estamos tranquilos, concentrados porque la gente ha disfrutado de sus vacaciones", indica, pero reconoce que hay cierta tensión: "Vemos que el número de ingresos en el hospital aumenta y sabemos que un número de esos ingresos bajará antes o después a la UCI".

MAYOR ESFUERZO EN EL RASTREO

A su juicio, debería hacerse un "mayor esfuerzo" en el rastreo, porque hay que "averiguar claramente" cuáles son los lugares en los que con mayor frecuencia la gente se contagia, e intentar hacer confinamientos o cierres selectivos.

"Las medidas que ahora funcionan contribuirán a mejorar la situación, sin duda, pero no espero que de forma espectacular; lo más importante sería invertir en rastreadores", destaca, aunque subraya la importancia de la "concienciación de la población".

Su impresión, afirma, es que "no estamos cumpliendo con las medidas que se nos han encomendado, algo que está claramente demostrado si nos comparamos con países como China, Corea o Japón, que han sido capaces de controlar los brotes por la actitud responsable de la población".

También destaca la importancia de controlar el cumplimiento de las cuarentenas y aboga por hacer campañas de concienciación sobre la "importancia vital" de seguir las normas preventivas, porque el impacto de la enfermedad "es muy importante a nivel de salud y también económico". 

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