La Gatera

Cementerio de emprendedores

Almudena Colorado es una escritora que acaba de publicar su primera novela (La soledad en las trincheras) y que anda inmersa en esa maravillosa vorágine que es la promoción de la misma...

Almudena Colorado es una escritora que acaba de publicar su primera novela (La soledad en las trincheras) y que anda inmersa en esa maravillosa vorágine que es la promoción de la misma. Es una mujer joven, muy vitalista y con una capacidad de contagiar entusiasmo fuera de lo común. Reparte su vida entre la docencia en Jerez y su vida familiar, también recién estrenada, en Sevilla.

Hace unos días, en la Feria del Libro, donde firmaba ejemplares de su obra, me contaba con los ojos llenos de luz y amparada en la sonrisa de su marido, que su ilusión era ser librera. Una librera comprometida que transformaría su establecimiento en un espacio multidisciplinar que invitara a la lectura sobre todo a los más pequeños. Recorría con sus palabras acomodadas en sonrisas cada pared de ese local y cada detalle con el mimo de quien lleva años soñándolo. Mi alma de empresaria-editora la escuchaba embelesada y casi la podía visualizar colocando las novedades en los anaqueles con el mismo amor que Ivan Georg, el protagonista de “La Buena Novela” de Laurence Cossé. Así es muy difícil que los negocios no funcionen… Y cuando más entusiasmadas estábamos ambas, en medio de aquel oasis, Almudena pronunció la frase que define dolorosamente la situación de este país: “Ojalá me tocara la lotería y pudiera montar mi librería”.

En ningún momento se planteó que una entidad financiera creyera en su proyecto y le facilitara un préstamo para conseguir los recursos necesarios (no hablo de buenas condiciones, eso ya ni nos lo planteamos), y que la administración le apoyara (ojo, apoyar no regalar) para el desarrollo del mismo. Ella sabe que sólo un golpe de fortuna podría acercarle una posibilidad de ver cumplido su sueño, Almudena es una española más que sabe que su país se ha convertido en un cementerio de emprendedores.

Leí (no sé donde) que Fernando Savater decía que soñaba ser como Picasso, tener mucho dinero para vivir tranquilo como un pobre. Con todos los matices que usted quiera ponerle, no le falta razón. A veces es necesario mucho dinero para comprar lo más barato. La ilógica como norma. Ganar la lotería para conseguir un trabajo digno que podamos desarrollar con productividad. Realmente estamos locos.

Envía tu noticia a: participa@andaluciainformacion.es

TE RECOMENDAMOS

ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN