Actualizado: 01:39 CET
Miercoles, 29/01/2020

Jerez

Jerez en Bici propone reducir de 50 a 30 km/h la velocidad máxima

El colectivo apuesta por esta medida para reducir la contaminación y el número de accidentes en la ciudad

  • Ciclistas por el carril bici de Jerez.

El colectivo Jerez en Bici se ha dirigido a todos los grupos políticos municipales para solicitar que se ponga en marcha en las vías de la ciudad la medida de reducción de la velocidad máxima a 30 kilómetros por hora. “En la ciudad de Jerez contamos con casi cuarenta kilómetros de pistas exclusivas para bicicletas, pero el conjunto  urbano cuenta con cientos de kilómetros de viales y calzadas que deben ser de utilización conjunta para vehículos motorizados y también bicicletas”, señala este colectivo.  

Para esta organización, la velocidad, la agresividad o la densidad del tráfico de los vehículos motorizados es percibida con gran peligrosidad por los ciclistas que renuncian a circular con su velocípedo por estas vías. Por esta razón, entiende que limitar la velocidad a un máximo de 30km/h por las vías urbanas, debe suponer un aumento del número de bicicletas, y por ende un paso adelante en una mejor convivencia, más calidad de vida y una contribución esencial para solucionar la situación de emergencia climática.

Esto explica su propuesta, basándose en que rebajar de 50 km/h a 30 km/h el límite de velocidad en las ciudades “salva vidas y mejora el medio ambiente, la calidad de vida y la economía”. Así lo demuestran diversos estudios y  la experiencia de ciudades que lo han aplicado. Por otro lado, según la dirección General de Tráfico, la velocidad media que alcanzan los vehículos a motor en las ciudades españolas es de 15 km/h, por lo que esta medida no disminuiría la fluidez del tráfico rodado.

Niños, ancianos, personas con discapacidad y ciudadanos con viviendas en calles con tráfico son los más beneficiados. Jerez en Bici también resalta que reducir la velocidad salva vidas, pues al reducir la velocidad de 50 km/h a 30 km/h, la distancia de frenada pasa de 53 a 36 metros y las posibilidades de morir en un atropello de un 45% a un 5%. El colectivo también subraya que la contaminación se reduciría considerablemente, a la par de que el ahorro económico iría a más al caer el consumo de combustible de cara a una medida cuya aplicación, “puede ser inmediata y no suponer ninguna inversión al municipio”, aunque con el paso del tiempo deba acompañarse con algunas otras medidas de diseño urbano. “Hay que diseñar el espacio urbanístico para que el coche se sienta invitado y no protagonista, y se debe gestionar el estacionamiento para que no sea sencilla la estancia de los vehículos”.

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