Actualizado: 14:33 CET
Sábado, 18/01/2020

Huelva

La Joya, otro tesoro arqueológico olvidado en el corazón de Huelva

La necrópolis del periodo tartésico, en pleno centro de la capital, sigue abandonada y sirve incluso para instalar casas improvisadas; la AMO exige que se retomen las excavaciones y evitar que acabe pasando lo del Seminario

  • Una casa sobre el yacimiento

En plena resaca del ridículo que Huelva ha hecho con la destrucción del yacimiento arqueológico de La Orden-Seminario, prueba histórica  de que la capital onubense era (y es, aunque ya sin pruebas) la ciudad más antigua de occidente, esta ciudad sufre un nuevo ejemplo de que aquí los vestigios de su historia milenaria valen lo mismo que el papel mojado.

La necrópolis de la Joya, de la que en en marzo de 2015 escribiera Pablo Guisande, director del Museo de Huelva, que es “uno de los yacimientos más espectaculares e importantes de la protohistoria peninsular”, sufre un auténtico abandono, sin impulsar la investigación ni nuevas investigaciones y, para más inri, también está dejada de la mano de Dios.

Así lo pudo comprobar ‘in situ’ este jueves la Asociación de Amigos del Museo (AMO). En una visita a la zona se llevaron la desagradable sorpresa de que ese tesoro de la historia milenaria de Huelva sólo sirve para morir bajo un cabezo olvidado y en el que, además de instalar vallas publicitarias, se ha construido hasta una casa; una modesta construcción de madera similar a una cabaña y que se ha instalado en un lugar que, en vez de ser una mina arqueológica como debería ser en una ciudad inteligente, es un espacio en el que todo está permitido.

“Nos hemos quedado muertos cuando hemos visto la casa en mitad del yacimiento, y es planteable que lo denunciemos ante el Seprona”, lamentaban desde AMO. Este colectivo, custodio del patrimonio arqueológico de Huelva que se esconde en los sótanos del Museo porque todavía esta ciudad tan falta de oferta histórica y turística no le ha encontrado un sitio, reivindica a través de las páginas  de Viva Huelva que “se retome la investigación” en este  importante pedazo del periodo tartésico de Huelva, situado en pleno centro de Huelva, en el Cabezo de la Joya que se sitúa en la calle San Sebastián. “La investigación arqueológica está parada y no sabemos ni desde cuándo”. Los terrenos, hoy día, están en manos de una junta de compensación que lo más que ha hecho en los últimos tiempos es acometer actuaciones para evitar los desprendimientos.

“Preocupapos” por el abandono de la necrópolis de La Joya, AMO quiere poner el parche antes de que a Huelva le vuelva a salir un grano que de nuevo le ponga la cara colorada: “Lo que ha pasado en el Seminario podría haber pasado en La Joya, y de hecho la falta de atención es la misma. Cualquier día aquello se puede convertir en un solar”.

Un tesoro abandonado
Guisande explicaba en su texto antes citado de marzo de 2015: “El conjunto de tumbas excavadas a finales de los años 60 por Juan Pedro Garrido Roiz dio como resultado una numerosa colección de objetos rituales de bronce, oro, plata, marfil, alabastro y cerámica que se conservan y exponen en el Museo de Huelva. Dos de las piezas más significativas para entender el periodo orientalizante son el jarro zoomorfo de la tumba nº18 y el jarro con decoración floral de la tumba nº17, ambas realizadas en bronce y datadas entre los siglos VIII-VII a. C . Ambas piezas han sido objeto de préstamo temporal con motivo de la exposición ‘De Asiria a Iberia en los albores de la Era Clásica’, del Metropolitan Museum de Nueva York, una de las muestras arqueológicas más relevantes del año”.

Los arqueólogos saben que el tesoro cultural que sigue allí  es descomunal, pero tendrán que seguir esperando a que esta ciudad respete, de una vez, el tesoro que guarda en las entrañas de su historia.

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