Actualizado: 18:37 CET
Miercoles, 11/12/2019

Arcos

Los ecologistas temen otra agresión al parque natural

La organización advierte de un complejo cinegético y turístico que vulneraría las normas de conservación del espacio serrano protegido

  • Cortijo El Navazo, uno de los existentes en las fincas de la sociedad Breña del Agua Inversiones.

La Junta Rectora del Parque Natural Sierra de Grazalema aborda esta semana el proyecto de construcción de una mansión dentro de este espacio protegido promovido por la sociedad ‘Breña del Agua Inversiones SL. Ecologistas en Acción se ha opuesto desde un inicio a este proyecto que entiende “claramente especulativo y de alto impacto ambiental”, presentando alegaciones contra la inclusión de una gran construcción de lujo de 798 metros cuadrados en la finca Llano del Espino, propiedad de esta sociedad.

Ecologistas en Acción sospecha que el fin de las viviendas proyectadas no es dotar de una casa a los guardas de la finca como sostiene el propietario, sino emplearlas como alojamiento del turismo cinegético que promueve esta sociedad en las numerosas fincas adquiridas recientemente: Breña del Agua, Valdihuelo, El Navazo, Rancho del Moro y Llano del Espino, que suman casi 2.000 hectáreas.

El proyecto incluye también un pabellón cinegético de 244 metros cuadrados. Del análisis de la documentación se deduce, según EA, que se trata de una instalación turística encubierta para los cazadores de alto nivel económico que acuden a estas fincas para matar los numerosos ciervos, corzos y cabras montesas existentes, ya que estas fincas son colindantes con la zona de Reserva del Parque Natural -que incluye al famoso Pinsapar-, donde abundan estas especies silvestres, y donde no está permitida la caza.  

Los numerosos animales que se crían en esta tranquila reserva pasan a menudo a las fincas mencionadas, en las que, curiosamente, no hay mallas cinegéticas, donde son cazadas sin reparo. “Lamentable e incomprensiblemente, tanto el Ayuntamiento de Grazalema como la dirección del Parque Natural apoyan este proyecto, admitiendo el subterfugio de casas de guarda”, señalan los ecologistas.

“La filosofía del proyecto es que los cazadores que vienen a las fincas en busca de días memorables, y gracias a un juego deportivo de alto nivel, hermosos paisajes, excelentes comidas, alojamiento de lujo, buena organización y un ambiente familiar agradable, se conseguirá exactamente eso”.  Para EA , queda claro que con este proyecto de supuesto cortijo se pretende encubrir unas instalaciones de hostelería y alojamiento que tienen otros trámites más complejos para justificarlos, incluido una evaluación de impacto ambiental que no se ha realizado.

Las fincas afectadas por el proyecto están incluidas en la Red Natura 2000, cuya normativa indica que “Cualquier plan o proyecto que, sin tener relación directa con la gestión del lugar o sin ser necesario para la misma, pueda afectar de forma apreciable a los citados lugares, ya sea individualmente o en combinación con otros planes y proyectos, se someterá a una adecuada evaluación de sus repercusiones en el lugar, teniendo en cuenta los objetivos de conservación de dicho lugar”.


Hay que destacar que esta sociedad es la que viene cerrando y usurpando varias vías pecuarias y caminos públicos, habiendo implantado un régimen policiaco, con alambradas y guardas de seguridad que acosan y amenazan a los pocos ciudadanos que se atreven a circular por estos caminos públicos.

Ecologista en Acción propone a la Junta Rectora que se desestime este proyecto y se deje claro que las instalaciones turísticas deben ubicarse en los núcleos urbanos del Parque Natural, donde crean más empleo local y valor añadido.

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