Actualizado: 20:05 CET
Domingo, 20/09/2020

Videojuegos

¿Dibujitos? No, youtubers

Creadores de contenidos, estos jóvenes se han transformado en los reyes de lo audiovisual para las nuevas generaciones

  • En Internet ya se consumen más vídeos de Youtube que series de televisión
  • Ellos mismos gestionan todo el proceso creativo y de distribución de contenidos
  • Las empresas de videojuegos los consideran un canal más para mostrar sus productos

Desde pequeños niños y niñas crecen pegados al televisor educados por dibujos animados. Cada una de las generaciones de las últimas décadas tiene su máximo exponente en la programación televisiva. De Heidi y Marco a Dragon Ball, pasando por Pokémon y por figuras animadas más recientes como Bob Esponja o Pepa Pig. Pero los tiempos cambian: ahora las series se ven en tablet y sus protagonistas no son dibujos .

Para ser mileurista con Youtube necesitas en torno a los 10 millones de reproducciones mensuales

Basta una cámara web, internet y carisma para aunar los ingredientes del youtuber, profesión a la que muchos jóvenes aspiran. Son famosos por subir vídeos. Algunos incluso consiguen vivir de ello gracias a sus millones de reproducciones. La nueva audiencia existe: uno de cada cuatro internautas ve a los youtubers. Según IAB Spain, en internet ya se consumen más vídeos de youtubers que series de televisión.

Llegar a la cima no es sencillo y requiere grandes esfuerzos. La persistencia es la cualidades indispensable para lograrlo, explica SoninGame, pseudónimo de la sevillana Sonia Marín, youtuber de éxito que este verano ha conseguido cautivar a más de 80.000 fans. “Dedicarse a Youtube no es coser y cantar, más si llevas una doble vida”, adelanta. La joven de 18 años compagina sus estudios de bachillerato con su canal de Youtube, terreno donde por voluntad propia ha aprendido edición, las redes sociales y la publicidad.

Sonia consumía contenidos en Youtube y tomó la decisión de producir sus propios vídeos. Se lanzó a la piscina para mostrar a otros cómo es y cómo juega a videojuegos con un toque espontáneo, requisito indispensable para atraer a la audiencia. Por estos motivos también llegó Macundra a Youtube. Así conocen a Adrián los más de 700.000 suscriptores que le siguen en internet. Él también compagina un trabajo tradicional con los vídeos que comparte. Entre sus vídeos más exitosos están los del popular juego Minecraft que ha vendido más de 100 millones.

El fenómeno fan hace que miles de sus seguidores sean menores de edad, situación que pone sobre la mesa el debate sobre la responsabilidad de estos productores de contenidos. Lo que dicen y hacen actúa como ejemplo a seguir. Son el equivalente digital a futbolista. Es por ello que “existen ciertos temas tabú”, como la violencia o el sexo, que “se pueden tratar en menor medida”, asegura Sonia. Macundra comparte la misma visión, pero recuerda que los padres deben estar siempre atentos a los contenidos que consumen sus hijos. Este control aplicado a formatos tradicionales como el cine debe extenderse a medios digitales.

La supervisión paterna también debe trasladarse a todos aquellos seguidores del fenómeno que, como Sonia, deciden dar el salto al otro lado produciendo contenidos propios. Hacerlo es gratis: sólo necesitas una cuenta de correo en Gmail y un móvil que grabe vídeos. En la opinión de la youtuber, “normalmente los padres no le dan mucha importancia y se lo toman como un hobby” sin saber ni el trabajo que conlleva ni la sobreexposición que puede tener el menor al colgar sus contenidos en internet.


Daniel Fernández, FdeFifa, lleva los colores del Betis a su avatar virtual. Experto en la saga deportiva FIFA, tiene un canal con más de 200.000 suscriptores que compagina con su trabajo y admite que deben “tener cuidado” con los valores que transmiten. Comenzó en Youtube cuando decidió independizarse: “Tenía más gastos que antes y para no gastar todo el día en la calle me busqué un entretenimiento en casa. Cuando empecé no sabía que iba a terminar cobrando por esto”.

Los resultados no llegan por casualidad. A las jornadas de trabajo o estudio de los youtubers debemos sumar horas de grabación, montaje de vídeo, atención a sus seguidores en redes sociales, etc. Todo este trabajo hace que muchos que acaban de comenzar tiren la toalla.

Vivir exclusivamente de Youtube, al alcance de pocos

A pesar de que Youtube puede ser una salida profesional para un selecto club de privilegiados, lo cierto es que en la mayoría de los casos solo llega a ser  un complemento salarial. Los tres youtubers sevillanos coinciden en la necesidad de formarse.

Fernández lo compara con hacer carrera en el fútbol: “Muchos chicos juegan al fútbol porque les gusta y si se les da bien pueden considerarlo como un trabajo, pero siempre deben seguir estudiando y trabajando”. En su opinión, lo importante es “pasarlo bien con lo que haces porque de lo contrario la audiencia lo nota”.

Alcanzar el nivel de El Rubius, máximo exponente español con 21 millones de suscriptores, resulta imposible hasta para marcas con grandes presupuestos.

Lo que está claro es que el consumo de vídeos de la mano de los youtubers ha llegado para quedarse y es la preferencia de una nueva generación de consumidores de contenidos digitales que interesa y mucho a las empresas.

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