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Lunes 14/06/2021

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A los agujeros negros les gusta comer, pero su estilo en la mesa varía

Algunos son extremadamente codiciosos y devoran tanto material como pueden; otros digieren su 'comida' más lentamente y otros casi mueren de hambre

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  • Impresión artística de una galaxia con un núcleo activo, un agujero negro supermasivo en el centro.

Un estudio sistemático en radio de una región de la constelación de la Osa Mayor ha revelado que los núcleos activos de muchos tipos diferentes de galaxias pueden estar activos de diferentes formas.

Algunos son extremadamente codiciosos y devoran tanto material como pueden; otros digieren su 'comida' más lentamente y otros casi mueren de hambre, revela la nueva investigación, publicada en 'Astronomy & Astrophysics' por científicos británicos y holandeses.

El estudio revela también que, ocasionalmente, una fase de acreción ocurre simultáneamente con una fase de formación de estrellas y, a veces, no. Si la formación de estrellas está en curso, la actividad en el núcleo es difícil de detectar.

En tercer lugar, el proceso de acreción nuclear puede generar o no chorros de radio, independientemente de la velocidad a la que el agujero negro ingiera su comida.

Según el investigador principal Jack Radcliffe (anteriormente en Universidad de Groningen y ASTRON en los Países Bajos y Universidad de Manchester en el Reino Unido, ahora en la Universidad de Pretoria, Sudáfrica), las observaciones también muestran que los radiotelescopios son óptimamente útiles para estudiar los hábitos alimenticios de agujeros negros en el universo distante. "Esas son buenas noticias, porque los radiotelescopios SKA están por llegar y nos permitirán mirar más profundamente en el universo con aún más detalle".

El coautor Peter Barthel (Universidad de Groningen, Países Bajos) agrega en un comunicado: "Cada vez recibimos más indicios de que todas las galaxias tienen agujeros negros enormemente masivos en sus centros. Por supuesto, estos deben haber crecido hasta su masa actual. Parece que , gracias a nuestras observaciones, ahora tenemos estos procesos de crecimiento a la vista y estamos comenzando a comprenderlos lenta pero seguramente".


Las nuevas observaciones agregan datos de redes sensibles de radiotelescopios, incluida la instalación nacional e-MERLIN del Reino Unido y la Red europea VLBI (EVN).

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