Actualizado: 01:09 CET
Martes, 20/10/2020

Huelva

Premio para la Unidad de Neumología del hospital Infanta Elena de Huelva

Por su trabajo en la detección precoz y tratamiento del déficit de una proteína que protege al pulmón frente a daños externos

  • Unidad de Neumología del Infanta.

La Unidad de Neumología del Hospital Infanta Elena ha sido galardonada por la Asociación de Neumología y Cirugía Torácica del Sur (Neumosur) por su trabajo en la detección precoz y tratamiento de pacientes con déficit de la proteína alfa-1-antititripsina (DAAT), que protege al pulmón frente a daños externos.

Se trata de una enfermedad considerada rara que, si no se trata a tiempo, provoca daños muy importantes en el sistema respiratorio, ha informado el centro hospitalario en un comunicado, en el que ha precisado que este reconocimiento premia el estudio descriptivo realizado la doctora Ana Fulgencio junto con el grupo de profesionales de la Unidad, acerca de las características de los pacientes diagnosticados de déficit de alfa-1-antitripsina en el área sanitaria del Infanta Elena y las acciones llevadas a cabo para su diagnóstico y seguimiento.

Medidas que resultan esenciales teniendo en cuenta que se trata de una enfermedad hereditaria que, diagnosticada a tiempo y con la adopción de ciertas medidas de prevención primaria y tratamiento, puede reducir sensiblemente los daños provocados en el pulmón a consecuencia de la ausencia de este compuesto.


La alfa-1-antitripsina es una proteína que protege al pulmón frente a los daños externos como las infecciones respiratorias y el humo, sobre todo el procedente del tabaco.

En el caso de estos pacientes, los problemas provocados por el humo del tabaco y otro tipo de elementos son mucho mayores puesto que, al no disponer de este sistema natural de protección, el pulmón se encuentra mucho más expuesto y los daños son mucho mayores, provocando a su vez enfermedades respiratorias graves a edades más tempranas.

La disnea o sensación de falta de aire suele ser el primer síntoma y por lo general aparece entre los 30 y los 45 años de edad. Ésta puede acompañarse de tos y ruidos respiratorios, aumentando la susceptibilidad del paciente a las infecciones respiratorias; también al diagnóstico pueden existir signos de afectación hepática de distintos niveles.

En estos casos resulta fundamental, además de prescribir el tratamiento sustitutivo y el seguimiento necesario del paciente, incidir en el abandono del tabaco e insistirles en el mantenimiento de una vida saludable en el que deben evitar también los ambientes cargados de humo y similares, deben procurar seguir una dieta mediterránea y realizar ejercicio físico diario. Cuánto antes se realice el diagnóstico, menor es el daño sufrido por el paciente a consecuencia de este déficit. 

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