Actualizado: 11:38 CET
Jueves, 18/07/2019

Huelva

“Mi felicidad es ser actriz sin pensar en cómo pagar el piso"

La onubense Berta Hernández se sube a las tablas del Gran Teatro con la obra 'Volvió una noche'

  • Berta Hernández.

De pequeña soñaba por las calles de Las Colonias con ser actriz. Tras ‘liarla’ en las verbenas del colegio consiguió estudiar arte dramático en Sevilla. A base de constancia y una gran dosis de brillantez interpretativa ha conseguido hacerse un hueco en el panorama nacional. Hoy y mañana, a partir de las 21.00 horas, Berta Hernández se subirá a las tablas del Gran Teatro con la obra ‘Volvió una noche’, una comedia popular en Estados Unidos y que está de gira por España con un elenco de actores de la talla de Carlos Santos o Beatriz Carvajal.

¿De qué va ‘Volvió una noche’?

–Es una obra de Eduardo Rovner que se ha representado por muchos rincones del mundo y que ahora llega a España. Carlos Santos (Manuel) va todos los domingos al cementerio para hablar con su madre muerta y le cuenta muchas mentiras. Sólo le cuenta una verdad: se casa el próximo jueves. La madre se impresiona, sale de la tumba y se instala en su casa para reconducir su vida. Él le ha ido mintiendo para no decepcionar a los padres. Se habla del respeto por cumplir nuestro sueño y romper el cordón umbilical con los padres incluso ya muertos.

¿Qué papel interpreta?

–Soy la novia de Manu y cantante. Una chica que puede parecer un poco pánfila por su carácter inocente. Su motor es el amor y lo acepta todo por estar con él.

Habla de la muerte pero desde el humor...


–Es una comedia que se acerca mucho a la muerte y a la vida. Al final es una madre sobreprotectora que incluso estando muerta pone en orden la vida de su hijo cuando nadie se lo ha pedido.

¿Con qué se queda de la obra?

–Soy actriz y canto y cuando puedo unirlo es un completo maravilloso. Es una obra que me permite mostar una parte de mí que se ve pocas veces como es el humor. Hay un elenco maravilloso.

¿Cuál es la crítica deseada?

–Hay que disfrutar la obra. Uno tiene que ser capaz de hacer un viaje emocional porque la obra es surrealista y divertida. Al final hay un pellizco que te hace pensar e identificarte con los personajes y uno sale del teatro con un cambio de conciencia.

Por el nombre de la obra, ¿es mejor volver de noche o volver de día?

–Depende de cómo se dé el momento. No tengo preferencias. Soy de vivir el momento como venga y no planear nada.

Es necesario que se vaya más al teatro...

–Es maravilloso. Una amiga mía va el viernes por primera vez y me da rabia y me emociona a la vez. Ahora hay mucho acceso a las series pero la adrenalina del teatro es mágica. ¿Prefiere el teatro, el cine o la tele? –Me gusta todo pero me considero un animal de escenario. Lo que te da el teatro no te lo da otro medio.

¿Siente ya los nervios por actuar en su ciudad natal?

–Huelva es una cita especial siempre. El hecho de tener a 30 familiares, amigos, vecinos, profesores... ya da vértigo. Siempre que va gente especial intentas dirigir la obra hacia ellos. La gente de Madrid sale de casa de los padres al teatro pero yo en esa casa de mis padres soñaba con ser actriz. Para mí volver aquí después de salir para trabajar pasa pocas veces y es un sueño.

¿Es más difícil destacar a nivel nacional siendo de Huelva?

–El problema es que aquí no hay posibilidades. De pequeña quería estudiar arte dramático pero no había medios. Nada más acabar el instituto me fui a Sevilla a hacer una prueba para ver si entraba en arte dramático. Había 30 plazas y entré. A partir de ahí empecé mi andadura. Si es cierto que algún tipo de persona te complica las cosas porque piensa que por ser andaluza hablas de una manera. Por el acento te pueden cerrar puertas y he tenido que cambiarlo en algunos personajes.

¿Cómo le vino esa pasión por ser actriz?

–Lo sentí desde pequeña. En las verbenas del colegio era la protagonista de todo, hasta de Gallina Turuleca. Me sentía bien en el escenario y quería conocer este mundo.

¿Sueña con un reconocimiento en el Festival de Cine de Huelva?

–Estoy encantada de venir siempre que me inviten. De pequeña veía a los actores y me decía que algún día pasaría por esa alfombra. He presentado galas y he formado parte del jurado de cortometrajes.

¿Cuál ha sido el papel que más le haya gustado?

–Al que más cariño le tengo es al de ‘Tierra de Lobos’ porque fue un antes y un después en mi carrera. Ahí me hice un nombre. Aunque todos los papeles que he interpretado tienen algo especial.

¿Cuál es su pico de felicidad?

–Mi pico de felicidad es ser actriz sin tener que pensar en cómo voy a pagar el piso el mes que viene.

Zona favorita de Huelva.

–El Conquero, El Rompido y el Muelle del Tinto.

Plato favorito.

–El pescado. Al horno, crudo o como sea. También me encanta la comida japonesa.

Su virtud.

–La empatía.

Su defecto.

–La impaciencia sin duda.

¿Qué hace antes de subir al escenario?

–Calentar y respirar.

¿Y después?

–Tomarme una pedazo de copa de vino.

COMENTARIOS

Publicidad AiPublicidad AiPublicidad AiPublicidad Ai
Publicidad Ai
Publicidad Ai
chevron_left
La llamada que evitaría la salida de Salmerón
chevron_right
La Fundación Atlantic Copper cumple su primera década