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Miércoles 16/06/2021

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'La familia, bien, gracias (sin entrar en detalles)'

La paradigmática celebración de los imbuidos por el espíritu tabernario de Isabel Díaz Ayuso, tras su rotundo e inapelable éxito del 4M, se produjo a partir...

Publicado: 09/05/2021 ·
21:43
· Actualizado: 09/05/2021 · 21:43
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  • Elena González y Erik Domínguez, en el centro, junto a militantes y ediles del PP
Autor

Manuel Expósito

Director general de Gestión de Medios Jiennenses

Expositor

El blog Expositor se centra en la crónica política de la semana en Jaén y provincia

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La paradigmática celebración de los imbuidos por el espíritu tabernario de Isabel Díaz Ayuso, tras su rotundo e inapelable éxito del 4M, se produjo a partir de la medianoche del sábado al domingo, a tropel, sin mascarilla, sin atender a otra razón que no fuera el abismo entre el ‘antes’ y el ‘después’. "¿Y quién te ha dicho que quiero que conduzcas por mí?”. Esa suerte de neoliberalismo trumpista/trampista, heredero de Aznar, hijo putativo de Pablo Casado, que tan buenos réditos ofrece en caja electoral cuando el canto de sirena destronada de Ciudadanos ya no seduce a casi nadie, es la constatación fehaciente de un cambio de ciclo. ¿Ciclos cada vez más cortos? Pero no se dejen engañar por los grandes titulares porque las matemáticas ponen a cada cual en su sitio real. Las tres candidaturas de la izquierda nuclean, tanto en 2019 como en 2021, en torno a un millón y medio de votos, 45.000 apoyos menos ahora. Otra cosa, aporte de matices, es que el producto caducado de Ángel Gabilondo y la huida hacia delante (con mensajes trasnochados) de Pablo Iglesias haya beneficiado, por mera regla de descarte, a la tercera opción en su espectro ideológico, el Más Madrid errejonista de Mónica García. En el tridente de derechas, la suma obtenida hace dos años, 1,6 millones de votos, lo alcanza en solitario el PP de Díaz Ayuso. El conjunto de Vox y Cs alcanzó, el martes, casi 460.000 sufragios. Esa es la tendencia, ahí radica la diferencia entre azules y rojos. Nuevos votantes, 4 escaños más, y el incremento de participación, atraídos claramente por el efecto Lady Madrid, el plus de la indiscutible nueva lideresa de las derechas: en un bienio, marcado por la pandemia, recuperó medio millón de cayetanos, de golpe y porrazo, que el 25 de mayo de 2019 en cambio prefirió el estilismo naranja de un regeneracionismo riverista que sólo cinco meses y medio después, en las generales del 10 de noviembre, principiaría su ocaso… De quedarse a un tris del sorpasso, en apenas dos años, a bordear la insignificancia. Los bastiones de aquella nueva política española, Cs y Podemos, que emergieron de la crisis del sistema a mediados de la pasada década, amenazan ruina. O catarsis. La facultad aristotélica de la tragedia de redimir.

Juanma Moreno reitera a Juan Marín su compromiso de no adelantar los comicios autonómicos. En esa línea argumental de respeto del duelo ajeno en la casa de un compadre que es casi familia, Juan Bravo anuncia que prevé iniciar, a más tardar en junio, la elaboración y las negociaciones de presupuestos de la Comunidad para 2022, que serían los cuartos y últimos de la actual legislatura. Tranquilidad y buenos alimentos. Marín es consciente de que, todavía, rehacerse y recomponerse en año y medio sería demoscópicamente posible, pero una convocatoria anticipada a principios de otoño podría certificar la defunción de su proyecto. Fran Hervías, su acérrimo enemigo interno, de buenas a primeras, aprovechando el affaire murciano, se fue al PP negociando el atajo directamente con ‘Génova 13’. Una jugarreta, en toda regla, teniendo en cuenta que el vicepresidente de la Junta ya había reconocido no hacer ascos a una coalición electoral con el PP-A. Completado el proceso de congresos provinciales (en el de Jaén, este sábado, Erik Domínguez reunificará armoniosamente a demoyistas y morenobonillistas, con Elena González de secretaria general, ‘2’ reforzado, que es ‘2’ x ‘2’ puesto que mantendría el puesto de coordinadora de la Delegación del Gobierno y no se descarta, sino todo lo contrario, su contribución personal en la recuperación de la alcaldía de Jaén), la celebración del cónclave regional, con la reelección por aclamación de Juanma, constituiría el mejor escaparate para avanzar una convocatoria electoral inminente…

Consumada la debacle madrileña, el PSOE federal oficializaba presurosa cita de primarias, 13 de junio, a la presidencia de la Junta. “Por San Antonio, el melonar, ni nacido ni por sembrar”. A nadie escapa que Ferraz promueve decididamente la candidatura de Juan Espadas ni que Susana Díaz concurriría al proceso de cualquiera de las maneras. Lo que no formaba parte del guion es que la plataforma regional de militantes que respaldó en 2017 a Pedro Sánchez, ‘Andalucía Socialista’, presente al economista Luis Ángel Hierro como tercera vía. El sanchismo residual, que no toca pelo, ni orgánico ni institucional, se resiste a claudicar. No le viene mal al susanismo semejante cuña. Tres sevillanos en la misma calle: la de Las Tres Cruces. Tres cruces de hierro sobre tres pilares, evocando el calvario. Ellos verán. En la agrupación provincial de Jaén, sin embargo, no hay tu tía: todos con Espadas, sin entrar en detalles.

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