Actualizado: 23:36 CET
Miercoles, 13/11/2019

Andalucía

Ayamonte, ciudad de luz y pasión en Semana Santa

La Semana Santa de Ayamonte hunde sus raíces en el siglo XVI y está considerada una de las más singulares de España

  • Nuestro Padre Jesús Nazareno

La llaman la “ciudad de la luz”, la que desprenden sus calles, junto a los reflejos sobre el Guadiana y el mar. Allí, junto a la desembocadura del río, se asienta esta insigne población fronteriza, una de las más conocidas de la provincia de Huelva, destino turístico de referencia, que adquiere una nueva dimensión con la celebración de la Semana Santa, cuyos orígenes se remontan al siglo XVI y está considerada hoy día como una de las más singulares de España, así como declarada de Interés Turístico Nacional. Una oportunidad asimismo para apreciar cómo se conmemora la Pasión en un municipio costero, de tradición marinera y de histórica tradición cofrade, unida a la veneración popular hacia imágenes como la de Nuestro Padre Jesús. 

Puede que muchas de las personas que visiten Ayamonte por estas fechas lo hagan buscando sus playas y su gastronomía, pero la coincidencia con la Semana Santa acrecienta sus atractivos, así como la posibilidad de descubrir muchos de sus encantos, como el barrio de la Villa, el de la Ribera, la desembocadura del Guadiana, el puerto deportivo, las zonas de Isla Canela y Punta del Moral o el Ecomuseo del molino mareal de agua salada, que invita a introducirnos en el paraje natural de las Marismas de Ayamonte e Isla Cristina.

Del Ayamonte urbano, por donde procesionan sus cofradías, resulta imprescindible la visita por las calles del casco antiguo, que son las que configuran el pintoresco barrio de la Villa: empinadas y tortuosas, con casas bajas de fachadas achaparradas y puntadas con cal, y donde se encuentran asimismo las iglesias de El Salvador, San Francisco y San Sebastián.

En algunas de esas calles cobra vida una Semana Santa que es todo un acontecimiento en la historia de la ciudad, fruto de un arraigo que se remonta al siglo XVI, cuando se fundó la Hermandad de la Vera Cruz, Santo Entierro y María Santísima en su Soledad, que actualmente procesiona en la noche del Viernes Santo. Le sigue en antigüedad la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, fundada a finales del siglo XVI, y que une al pueblo cada madrugada del Viernes Santo en torno a su más venerada imagen.

Ya del siglo XIX es la Hermandad del Santo Entierro, que procesiona en la tarde del Viernes Santo, y centenarias desde el pasado año son las del Señor Triunfante en su entrada a Jerusalén -cuyo Cristo del Amor (su talla data del siglo XVIII) procesiona a la caída de la tarde del Domingo de Ramos junto a Nuestra Señora de la Salud-, la Sagrada Lanzada y la Oración en el Huerto, mientras que sus otras tres cofradías (Nuestro Padre Jesús de la Pasión, Jesús Cautivo y Jesús Resucitado) son ya de más reciente fundación a lo largo del siglo XX.

Ayamonte atesora luz, historia y tradiciones, fundidas todas como si fueran un colofón único cada primavera con motivo de la Semana Santa.


Canela y Punta del Moral, más que playas

Las playas de referencia de Ayamonte son las de Canela y Punta del Moral: playas abiertas en forma de media luna y rodeadas de marismas. Dos enclaves en los que podremos encontrar más atractivos, ya que hablamos de barrios con un claro sabor marinero que han sabido unir las tradiciones vinculadas a la pesca con el auge del turismo, y donde cabe destacar a su vez las ermitas del Carmen (en Canela) y de San Antonio (en Punta del Moral), así como la torre vigía del siglo XV, el mausoleo romano o los paisajes que se aprecian en Canela junto a la desembocadura del río Guadiana. Como en todo Ayamonte, la gastronomía también cuenta con un destacado protagonismo en esta zona, principalmente la marinera -prueben sus navajas y coquinas-.

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