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Torremolinos

Sibora: emparedada en cal, junto a un cuchillo ensangrentado y flores en el pecho

El cajón mortuorio repleto de cal estaba situado tras una doble pared que levantó el propio detenido en un rincón del dormitorio del piso

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  • Fachada de la vivienda donde residían Sibora y Marco. -

Entre cal, junto a un cuchillo ensangrentado y con un ramo de flores sobre el torso: así localizaron los agentes de la Policía Nacional el cuerpo de Sibora Gagani, la joven de origen albanés y nacionalidad italiana desaparecida en 2014 y asesinada presuntamente por su expareja Marco R., actualmente en prisión por otro crimen machista.

Los restos de Gagani fueron hallados ayer martes dentro de una caja de madera escondida en una doble pared del piso de Torremolinos en el que convivió con Marco R., la última residencia conocida de la mujer antes de su desaparición hace nueve años, que denunció el propio sospechoso. 

El cuerpo sin vida, en apariencia de una mujer, está pendiente de identificación, a la espera de las pruebas de ADN, y se trataría de una muerte violenta, según ha informado la Policía Nacional.

Marco R., que fue detenido el 17 de mayo por el homicidio de otra mujer con la que acababa de romper una relación sentimental, manifestó a los agentes que lo custodiaban, de manera espontánea, que Gagani "estaba enterrada en el ático" donde vivió con ella, aunque luego no lo ratificó en presencia de la letrada ni tampoco en sede judicial.

Una novedosa técnica con empleo de instrumental de rayos X ha hecho posible el hallazgo del cadáver, que estaba en el interior de un cajón mortuorio repleto de cal situado tras una doble pared que levantó el propio detenido en un rincón del dormitorio del piso, donde desde hace siete años vive otra familia.

En la investigación se emplearon también densímetros y microcámaras entre las paredes del inmueble.

Los agentes centraron sus esfuerzos en un dormitorio de la vivienda en el que se había detectado una alteración en la construcción de una de las paredes. Se comparó este espacio con la vivienda colindante, de igual distribución, y se observó que en el lugar correspondiente se había construido un armario, hueco que no existía en la casa objeto de registro.

Con la total colaboración del propietario y los inquilinos actuales de la vivienda, según la Policía, se procedió a demoler el muro y se localizó tras el mismo un gran cajón de madera de aglomerado. 

El interior de la caja, que estaba tapada, estaba repleto de cal y despedía un fuerte olor a esta sustancia. 

Los agentes localizaron una bolsa de plástico que contenía un cuchillo con restos de sangre seca. Extrajeron la cal con sumo cuidado y aparecieron enterrados bajo la misma diferentes objetos que podrían haber pertenecido a la desaparecida y un ramo de flores sobre el torso de un cadáver, que se hallaba en el interior de un saco de acampada. 

Al abrir dicho saco, los agentes hallaron un cuerpo envuelto en bolsas de plástico, las cuales, una vez retiradas, dejaron a la luz un cadáver completo, en condiciones de "saponificación", si bien podía intuirse que se trataba de una mujer.

El cadáver fue trasladado al instituto anatómico forense para la práctica de la autopsia en el día de hoy. 

De la investigación, que continúa abierta y bajo secreto sumarial, se ha hecho cargo el Juzgado de Instrucción número 3 de Torremolinos.

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