HOY ES NOTICIA:
Actualizado: 16:32 CET
Sábado, 26/05/2018

To er mundo e güeno

Bienvenidos al 4D

La bandera de Andalucía, esa que todos han manoseado esta semana, no es una bandera resplandeciente, grande y alegre

La celebración del 4 de diciembre de 1977, a lo largo de los últimos cuarenta años, siempre estuvo presente en la reivindicación y sentimiento andalucista. Nunca tuvo el reconocimiento institucional.

Y además, nunca les ha interesado potenciar el sentimiento andaluz porque desde los partidos centralistas de entonces, como PSOE o UCD, defendían que en los andaluces no había conciencia nacional andaluza.

Dicen que hasta el diputado de salón y vitalicio sr. Guerra, a modo de chascarrillo, con la gracia que le caracteriza, preguntó si jugaba el Betis, por aquello de las banderas andaluzas en la calle.
Conmemorar dicha fecha tiene sentido porque las manifestaciones que tuvieron lugar el 4 de diciembre de 1977 en favor de la autonomía de Andalucía son consideradas por el nacionalismo como un acto de conciencia nacional.

La gente en la calle, las banderas andaluzas, la necesidad de romper con la dependencia –cultural, económica y, como no, la política- fueron determinantes para demostrarlo. Además, no hubo llamamiento oficialista ni partidista, no había banderas españolas, ni sms con un “pásalo” ni correos electrónicos y mucho menos Twitter o Facebook.

Los andaluces se lanzaron a la calle por sí mismos, por Andalucía.

El oficialismo llegó después, con el pacto de Antequera y, a partir de ahí, el PSOE, el acento andaluz de los “pimpinela andaluces” sr. Guerra y el exchaqueta de pana González, y del resto de acólitos junto a la desgana de los demás “bandos”, hicieron lo de siempre: fomento del tópico de mal gusto, la discriminación social y política, la colonización económica interior y vaciar de contenido cualquier símbolo de identidad.

La bandera, Blas Infante, García Caparrós y todo lo que sonara andalú se metió en un baúl. Todo en la  Andalucía del PSOE consiste en parecer, pero no ser. Cuarenta años después, en el recuerdo del atisbo ideológico, la bandera la prostituyen, “el notario” sigue en una fosa y el asesinato de García Caparrós sin esclarecer. Y sin embargo daremos la bienvenida a los nuevos en el 4D.

Por fin una reivindicación identificativa del nacionalismo andaluz tiene su reconocimiento y podemos ver a todos los partidos celebrando diferentes actos conmemorando tan importante fecha, incluido quien no cree en la autonomía andaluza ni en el autogobierno.

Bienvenidos todos, ahora que no sea como hizo el PSOE-“A” desde entonces parecer pero no ser, legislar pero no dotar con fondos.

La bandera de Andalucía, esa que todos han manoseado esta semana, no es una bandera resplandeciente, grande y alegre.

La bandera está hecha girones, porque todos esos nuevos en el 4D invierten miserias en infraestructuras, venden nuestra sanidad, el empleo va y viene con el sol, la pobreza campa a sus anchas con normalidad, los 61 diputados en el Congreso tienen partido y no una nación a la que defender  en el Estado.

Aun así, bienvenidos todos al 4D, pero recuerden que queda mucho por hacer.

COMENTARIOS