La inquietud por
preservar la biodiversidad, en un escenario de cambio climático y los retos ambientales y ecológicos que plantea, llevó a un grupo diverso de biólogos, arquitectos, ingenieros y docentes a crear
Bioterra Andalucía. Su objetivo común, ser
custodios de la biodiversidad y una de sus líneas de actuación es dar a conocer y conservar la biodiversidad local de los pueblos de Andalucía. El entorno, una
finca de La Puebla de Los Infantes, los protagonistas,
alumnos del colegio San José de Calasanz de Sevilla y la experiencia no puedo ser más satisfactoria para los organizadores:
en tres horas lograron identificar 208 especies de animales y plantas.
Fue el jueves antes de que comenzara la Feria de Abril cuando un grupo de
alumnos de 3º y 4º de primaria del Colegio de Educación Infantil y Primaria San José de Calasanz fueron los protagonistas de la
jornada de bioblitz que impartían los miembros de Bioterra Andalucía, una entidad sin ánimo de lucro, que tiene como uno de sus principales objetivos conocer y conservar la
biodiversidad local de los pueblos de Andalucía.
La actividad se realizó en una
finca privada, con la que la entidad firmó hace unos meses un
acuerdo de custodia del territorio para promover y conservar su biodiversidad, relatan desde Bioterra . La finca está situada a las afueras de
La Puebla de los Infantes y es propiedad de Rosa, que junto a sus hijas y con el resto de su familia, llevan años tratando
aumentar la biodiversidad dentro de la parcela, llevando a cabo actuaciones como la
reforestación de árboles y arbustos autóctonos, tales como
la encina o la retama.
En el trascurso de esta actividad, los alumnos del centro educativo acompañaron a los monitores de la asociación en un
recorrido por la finca en el que trataron de detectar la mayor diversidad de especies posibles, atendiendo a todos los grupos de
flora y fauna presentes en la zona. El resultado de este muestreo
resultó ser “extraordinario”, aseguran desde la entidad, ya que en poco más de tres horas se lograron
identificar con éxito hasta 208 especies de distintos grupos de flora y fauna.
Entre las especies identificadas hubo
31 de aves, cinco de mamíferos y otras tantas de reptiles y anfibios, aunque más numerosas fueron las de
insectos, arañas y otros invertebrados, que alcanzaron las 63, destacando las 19 de
mariposas y polillas. Eso era en cuanto a la fauna pero no se quedaron atrás con la
flora, llegando a detectar
104 especies, la mayoría eran herbáceas, 67 en concreto, y 32 eran arbustos, lianas o matas, además de cinco árboles.
Esta finca, antiguamente dedicada al ganado vacuno y actualmente mantenida de forma ecológica y sostenible, “supone un
oasis de biodiversidad para todo el entorno de este pequeño pueblo sevillano”, apuntan desde Bioterra.
Para la entidad, su importancia no sólo radica en el
número de especies que alberga, sino también en la
presencia de especies de gran interés para la conservación como es el caso del
buitre negro (especie catalogada como “Vulnerable” en los catálogos nacionales y autonómicos) o la
lechuza común (especie cuyas poblaciones han sufrido un marcado declive en las últimas décadas), explican.
“Encontrar
fincas como esta, dedicadas a la
conservación y al aumento de la biodiversidad, suponen un
verdadero privilegio tanto para las propias especies que encuentran en ellas un lugar apropiado para instalarse, como para los naturalistas, propietarios y visitantes, que pueden disfrutar de un
entorno próspero, donde se respira naturaleza, tranquilidad y vida”, apuntan.