Sevilla

Rodríguez Villalobos, “orgulloso” de haber quitado complejos de “catetillo”

El presidente de Diputación de Sevilla se queda con el “cambio de fisonomía” de los pueblos en estas dos décadas

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  • Deja “en caja” 400 millones para solventar temas pendientes
  • El alcalde "es el que sabe lo que quieren sus vecinos”

El presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, asegura sentirse “orgulloso” de haber cambiado “la fisonomía de los pueblos” y de haber quitado algún que otro “complejo de catetillo”, consiguiendo “sacar pecho” y que la gente diga en las encuestas “que le gusta vivir en los pueblos”.

Villalobos, que en menos de dos semanas cederá el testigo de la Diputación de Sevilla tras dos décadas en la institución, hizo balance en Noticias 7 Sevilla, asegurando que, si quedan cosas pendientes o por rematar, Diputación se queda “con una situación económica financiera con capacidad para resolverlo”, una situación que incluye dejar “en caja unos 400 millones” tras el cierre del último ejercicio presupuestario.

Para el veterano socialista, de su paso por Diputación se queda con el “haber cambiado la fisonomía de los pueblos”, una diferencia “sustancial” en infraestructuras y equipamiento. “Lo que me llevo con más orgullo es que hemos sido capaces de meterle en vena a todo el mundo lo de estar orgulloso de ser de pueblo, algunos que otros complejos de catetillo y sacar pecho, y decir aquí estamos”.

Y lo he hecho “cohesionando el territorio”, sin zonas de primera o segunda categoría, con la ayuda de los alcaldes “con más musculatura presupuestaria que han sabido encajar” su idea de de “premiar e inyectar ese plus a los municipios más pequeños”. “Tengo que agradecer que al final no me pusieran muchos obstáculos”, reconocía.

Tras sanear la Diputación, “no por mala gestión sino porque la fórmula de trabajar era ir a operaciones de crédito” que incrementaron la deuda hasta los 200 millones, su principal herramienta para apoyar a los ayuntamientos ha sido usar los remanentes y ahorros, que se hizo posible tras la pandemia con la autorización del Gobierno central “y la ministra María Jesús Montero”, recalca.

Los planes Supera, Contigo y Actúa han supuesto una inversión de mil millones “y se ha notado”, decía Villalobos, insistiendo en que siempre se ha hecho respetando la autonomía municipal. “Los alcaldes son los que saben lo que quieren sus vecinos, tú no le puedes decir que desarrolle un plan de Diputación”, apuntaba.

El nuevo presidente y las negociaciones

La constitución de la nueva Corporación provincial se espera que pueda hacerse el 7 de julio, algo que está supeditado a la recepción de las actas de los diputados, una entrega del bastón de mando que encuadró en la normalidad, más aún cuando hay “amistad y compañerismo entre el que llega y el que se va”, en referencia a Javier Fernández, alcalde de La Rinconada y el candidato propuesto por el PSOE.

“Es un excelente alcalde, tiene bagaje, no entra de nuevo, tiene sentido común, afable, no tiene porqué caer mal… es buena gente y tiene el coco amueblado y tiene ganas, todo tiene que salir perfecto”, aseguraba Villalobos de su sucesor.

Sí que reconocía que para que Fernández sea el nuevo presidente de la Diputación hay dos alternativas, o gobernar con mayoría simple, para lo que tiene que dar el “visto bueno” Con Andalucía, o llegar a “algún entendimiento” con éstos últimos. En este punto recordaba que siempre ha tenido “muy buenas relaciones” y se han llegado a acuerdos sin que fuera necesario por su mayoría absoluta, con Cs, IU y Adelante y no con el PP. “Ahora que se necesita, el diálogo va bien, las direcciones se reúnen permanentemente para llegar a un acuerdo”, ya sea gobernando en solitario o dando entrada en el Gobierno a Con Andalucía.

“Debe salir para mostrar una imagen de la izquierda de unión, las peleas, las políticas, ya las tenemos con otros grupos que están al otro lado de la regleta”, apuntaba.

Villalobos no se va, aunque sí se cogerá algunas vacaciones. Seguirá en Castilleja de la Cuesta, como edil de Presidencia, donde se encargará de coordinar la redacción del nuevo PGOU por encargo de la alcaldesa. “No me separo de lo que llevo haciendo toda mi vida porque no sé hacer otra cosas”, apuntaba, señalando que, una vez que finalice su etapa al frente de la FAMP en octubre o noviembre, estará siempre a disposición de sus compañeros y amigos, “también los de IU”, apuntaba, para ofrecerles su experiencia, “porque aunque no sea muy listo del todo, he aprendido algunas cosillas”, concluía.

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