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Viernes 12/08/2022  

Sevilla

Sevilla firma un convenio con una docena de empresas para consumo responsable

El objetivo de este convenio firmado es que todos los actores sociales "difundan y promuevan" entre sus miembros los mensajes de concienciación

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  • El alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz, ha presidido este viernes la firma de este convenio.

El Ayuntamiento de Sevilla y la empresa metropolitana de aguas, Emasesa, ante la actual situación de prealerta por sequía, han firmado un convenio con una docena de grandes empresas y entidades sociales y económicas para que promuevan entre sus miembros un consumo responsable de agua. El alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz, ha presidido este viernes la firma de este convenio junto al consejero delegado de Emasesa, Jaime Palop y al delegado Transición Ecológica y Deporte, David Guevara, ha informado el Consistorio en una nota.

Tras la rúbrica, el alcalde ha señalado que "la situación preocupante, pero no alarmante, en torno a la capacidad de agua que hay almacenada, nos lleva a poner en marcha una serie de medidas no solo relativas a inversiones y mejoras, sino también encaminadas a la sensibilización ciudadana para un consumo responsable. En esto se enmarca tanto el bando y la campaña que hemos lanzado y este importante acuerdo con grandes empresas y con las principales entidades sociales y económicas que se van a convertir en aliados para conseguir este propósito de reducir el consumo".

El objetivo de este convenio firmado es que todos los actores sociales "difundan y promuevan" entre sus miembros los mensajes de concienciación, y establezcan un diálogo para la generación de acciones conjuntas que permitan optimizar la demanda y hacerla más sostenible. Por su parte, Emasesa se compromete a asesorar en la adopción de sistemas de ahorro y uso racional del agua, a impartir formación al personal y asociados de los distintos colectivos y a elaborar un programa de acciones específicas que se desarrollarán en colaboración con las entidades firmantes.

Igualmente, y dentro de estas medidas, el Ayuntamiento ha publicado un primer bando municipal que llama a la colaboración del conjunto de la ciudadanía para "preservar" las reservas de agua y garantizar su volumen y calidad y para "reducir en la medida de lo posible" hábitos de consumo que supongan un "gasto de agua innecesario". También está previsto el lanzamiento de una nueva campaña por parte de Emasesa.

Ante la ausencia de lluvias, Emasesa viene realizando una serie de acciones desde que anunció la prealerta por sequía, en noviembre de 2021. Estas acciones se han reforzado con la puesta en marcha de la campaña 'Objetivo 90' en el primer trimestre del año y que implica una serie de iniciativas con el objetivo a largo plazo de reducir el consumo de 116 litros por persona y día a los 90.

El plan de emergencias ante situaciones de sequía marca determinados parámetros en función a la situación en la que nos encontramos y actualmente en prealerta el objetivo es reducir el consumo un 2%, objetivo que prácticamente se ha logrado durante los dos primeros meses de este año teniendo como referencia 2019, año pre pandémico y por tanto con unos índices de consumo habituales.

Además de las acciones de concienciación y sensibilización y de la colaboración con los principales agentes de consumo de agua en la ciudad, la estrategia puesta en marcha por parte de Emasesa también ha incluido una serie de inversiones y mejoras. Entre ellas, destaca la reducción de fugas en el suministro. Además, se ha perfeccionado la detección y la subsanación de las fugas y usos fraudulentos, lo que ha permitido la reducción de estas últimas casi en un 70% desde 1991.

Igualmente se ha trabajado con los entes implicados (Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, regantes y Huesna) para la búsqueda de nuevas fuentes de agua y, en caso necesario, poder disponer de agua procedente de recursos externos al sistema. A esto se suma la puesta en marcha de un Plan de Transformación Digital con una dotación presupuestaria de 14 millones. El plan, que abarca el ciclo integral del agua y su relación con el usuario y el medioambiente, va ligado a la mejora de la eficiencia de la gestión del recurso ante episodios de sequía y prevención de lluvias torrenciales.

Así, aplicará tecnología digital a la cantidad y calidad del recurso, a los distintos procesos productivos, especialmente potabilización y depuración, con lo que se ganará en calidad y en eficiencia; al conocimiento del usuario a través de la ciencia ciudadana y el lago de datos; y a la gestión de la red y al saneamiento. Uno de los ejemplos más claros de las posibilidades de la tecnología digital es la implantación de un sistema de telelectura que permitirá conocer en tiempo real el consumo de cada contador y detectar posibles lecturas anómalas.

Desde mayo de 2018, el volumen de agua embalsada se ha reducido debido a la falta de aportaciones a los embalses, consecuencia de la reducción de precipitaciones. Así, se ha pasado del máximo de capacidad, 641 hectómetros cúbicos, a los 320 actuales, un diferencial de más de 300 hectómetros cúbicos debido al déficit generado entre el gasto del sistema y las aportaciones. De hecho, en el presente año hidrológico (que comienza el 1 de octubre y finaliza el 30 de septiembre), las aportaciones han sido de 57 hectómetros cúbicos, lo que supone el segundo peor año de la última década.

Fruto de la situación de escasez, los costes este año para la adquisición de productos y desarrollo de proyectos que garanticen la calidad del agua y garantía de suministro pueden ascender a los ocho millones de euros: sondeos de aguas subterráneas, captación de recursos extraordinarios, estudios hidráulicos en Gergal y Melonares, estudios sedimentológicos de los embalses, compra de reactivos, estudios para garantía de suministro etc. En este momento, Emasesa ha lanzado un proyecto para analizar con el "máximo detalle" las condiciones de vida en los embalses y de las poblaciones de peces. Esta circunstancia es "esencial" para la preservación del medio.

La incorporación de los recursos procedentes de Melonares también ha sido crucial para que el estado del sistema actualmente no sea "dramático". De hecho, sin Melonares, la capacidad total del sistema sería de 456 hectómetros cúbicos, casi un 30% menor a la actual y, en el actual período de escasez, el sistema estaría "al borde del colapso", en situación de emergencia, con menos de 100 hectómetros cúbicos, lo que se traduciría en menos de un año de autonomía.

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