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Jueves 22/04/2021

San Fernando

Las estanterías de la Biblioteca Lobo ya no existen pero no desaparecieron como el dinero

Responsables técnicos municipales analizaron la estancia y determinaron que no tenía sentido conservar el mobiliario por su deficiente estado y mala calidad.

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  • Biblioteca Lobo durante el hermanamiento con Badalona.

Para tranquilidad del respetable, los muebles de la antigua Biblioteca Lobo no están en el chalet de Chiclana de ningún concejal ni mucho menos se han perdido como los siete millones de euros legendarios. Es más, existe información fidedigna y oficial, perfectamente archivada, sobre lo que fue de ellos, toda vez que no se conservaron.

El Partido Popular ha hecho bandera esta semana del viejo mobiliario preguntando por su paradero, pero la verdad es que aquellas estanterías que según los populares echa de menos cantidad de gente eran de mala calidad y además sujetas a las paredes para que no se cayeran. Esto es y aunque las responsabilidades quedan muy lejos, que lo barato sale caro.

Ese mobiliario antiguo de la Biblioteca Lobo no era el original de la Biblioteca del Almirante sino que fue adquirido posteriormente y adaptada para la Biblioteca. La Armada vendió estas estanterías por 500 pesetas de 1877, que entonces era un dineral.

Eran muebles de "mala madera" que además estaban embutidos en el muro con agarres metálicos, por lo que era difícilmente recuperable para el que seria su tercer uso. Así lo atestiguaba el informe que se hizo y las cajas 1.396 a 1.398 del Archivo Municipal de San Fernando contienen la documentación relativa a la Biblioteca Lobo, por si alguien quiere indagar más y aclarar todas las dudas.

Cuando se iban a iniciar las obras en aquella zona, responsables técnicos municipales analizaron la estancia y determinaron que no tenía sentido conservar el mobiliario por su deficiente estado, por la dificultad de "sacarlo sin dañarlo" y por su mala calidad. Sólo se decidió conservar algunos remates de las estanterías como símbolos de la biblioteca.

Aunque ya muchos no lo recuerdan, unas de las quejas de las personas de edad estudiosos de los antiguos legajos o simplemente personas que querían visitarla, era que estaba situada en un segundo piso con una escalera imperial, aunque había un ascensor que daba al patio del edificio y había que dar toda la vuelta al recinto.

La nueva ubicación en planta baja es más accesible para ciudadanía independiente del gusto de cada uno por los estilos del siglo pasado y los del actual, que para gustos los colores.

Es verdad que en la Biblioteca Lobo se celebraban muchos actos relevantes, pero eso perjudicaba a los estudiosos que querían consultar libros a la vez que la aglomeración de gente perjudicaba la conservación de los libros que ya de por sí estaban resguardados en estanterías de mala calidad.

De todas formas bueno es preguntar como ha hecho el PP, porque es sabido que en esta ciudad las cosas parece que desaparecen, aunque hasta ahora nadie ha dado con el verdadero paradero de ninguna que no fuera debidamente anotado en los archivos municipales. Menos el dinero.

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