Actualizado: 20:02 CET
Martes, 04/08/2020

San Fernando

¿Cuántos 'Miguelón' se necesitan para que una empresa tenga 'alma'?

Renfe dice que no ha recortado nada. Atendo presta servicios a trenes de Media Distancia y Alvia y los Cercanias están adaptados. Los discapacitados, no. VIDEO

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Renfe mantiene el servicio Atendo en la estación de San Fernando- Bahía Sur, sin variación en las condiciones de prestación que rigen en esta ayuda al viajero con movilidad reducida desde su implantación.

De esta forma, la estación de Bahía Sur continúa ofreciendo asistencia permanente para trenes Media Distancia y Larga Distancia (trenes Alvia de la relación Cádiz-Madrid). Al ser un servicio permanente, el viajero dispone de la asistencia sin necesidad de solicitud previa. Debe presentarse con su billete en la estación con al menos 30 minutos de antelación para que el personal de Atendo se encargue de gestionar y prestar la asistencia tanto en la estación de origen de su viaje como en la estación de destino.

En el caso de los trenes de Cercanías, tanto las instalaciones de Bahía Sur como los trenes que cubren el servicio (modelo Civia), están adaptados para el acceso autónomo de los clientes.

Esa ha sido la respuesta de Renfe a la demanda -que no denuncia como se informaba erróneamente esta semana- de Miguel Redondo Rosillo, Miguelón, como es conocido popularmente. Precisamente que el servicio se extendiera a los trenes de Cercanías porque son los que más se usan

Porque Miguelón -y otros como él- no puede levantar la mano, por lo que no le es posible pulsar un botón como el del ascensor  ni tampoco de las puertas de apertura para entrar o salir en el vagón del tren. Todo adaptado, eso sí. Pero no puede. Tampoco le es posible pasar el billete por la ranura del torno para acceder al interior y coger el tren. Para todo ello precisa la ayuda de Atendo.

Miguelón -y otros como Miguelón- tiene problemas hasta para acceder a la estación de Bahía Sur en San Fernando, en la que es necesaria subir por ascensor o rampa. El ascensor se encuentra averiado en numerosísimas ocasiones, pero la rampa es de una gran longitud y a pesar de tener una inclinación media, su suelo no es antideslizante, especialmente en tiempo de lluvia. “Como mi silla tiene mucho peso debido a las baterías, cuando subo o bajo, puedo perder fácilmente el control de la misma, chocar contra las barandilla o incluso salir despedido al vacío”.


Gracias a las políticas de integración y eliminación de barrera, “con enorme esfuerzo y voluntad, vivo en una casa solo con la ayuda puntual a domicilio. Para mí este reto, supone dar sentido a mi vida”, dice Miguel Redondo en su carta. “Todo lo que me es posible lo desarrollo por mi mismo, como cualquier persona. Así acudo al medico a Cádiz, a rehabilitación; a la clínica del dolor; a hacer gestiones administrativas; a reunirme con amigos  o  a otros temas en los que incluyo también el ocio”.

El único medio de transporte a su alcance económico que se lo posibilita son los trenes de Cercanías. Hasta el momento nunca había tenido problema, porque la empresa Atendo, contratada para Renfe, le había prestado este servicio.  “Sin embargo, el pasado 3 de noviembre, fui informado por la citada empresa, que la ayuda contratada por Renfe  solo cubría trenes de media distancia y Alvia, quedando excluido los trenes de Cercanías, que al parecer hasta entonces me habían proporcionado solo por buena voluntad”.

Lo que pide Miguelón -y posiblemente otros como Miguelón- es que se le siga atendiendo en los servicios de Cercanías hasta regular por contrato que este trayecto tenga el mismo servicio que en el resto de los trenes, porque es el más utilizado.

Es verdad que Renfe ni ninguna otra empresa puede atender todas y cada una de las particularidades de personas con discapacidad. Ni siquiera de grupos de personas con discapacidades distintas. Renfe tiene los trenes adaptados en las estaciones adaptadas y las que no están adaptadas son las personas con discapacidad.

Algunos sí pueden subir a la estación y moverse, entrar en el vagón, ir al baño si lo necesitan y recorrer la Bahía, que es de lo que se trata. Otros, como Miguelón -y más que hay- no pueden. En San Fernando, según datos de Renfe, se atiende en el servicio Atendo a unas 200 personas con movilidad reducida, lo que es una cifra alta pero normal teniendo en cuenta que existe un centro de recuperacion de minusválids fisicos. Uno de los seis que existen en España.

¿Cuántos Miguelón -y otros como él- se necesitan para que Renfe extienda el servicio que presta en trenes que pasan cada hora a trenes que pasan cada media hora? Cuántos Miguelón -y otros como Miguelón- se necesitan paa que una empresa tenga 'alma'? ¿Y si ya la tiene, un poquitín más generosa?

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