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"Al joven al que le amputan la pierna tan sólo le costean una pata de palo"

Publicado: 28/11/2015
Víctor Manuel Mainé ha pasado 35 años de su vida visitando diariamente el hospital hasta que le amputaron las dos piernas. Ahora es uno de los diez elegidos para defender la Marca España en el mundo.
Primero hicieron una campaña por toda España con carteles de extranjeros diciendo que odiaban a los españoles. Luego eligieron a diez españoles “hechos de talento” para demostrar al mundo y a los propios españoles que en España se hacen muchas cosas magníficamente, incluso mejor que en otros países y que los españoles, para empezar, pueden estar orgullosos de ser lo que son. Los extranjeros, por el contrario y como cuenta Víctor Manuel Mainé, tienen en muy buena consideración el talento español. Más, por supuesto, que los propios españoles. Lo cual no es nada nuevo.

Víctor Manuel Mainé es uno de los diez elegidos en toda España, en la categoría de deportes, por un jurado especializado. Primero quedó entre los 50 primeros y luego dentro de esos diez que recorrerán más 17 países del mundo dando a conocer ese talento que hay en la Piel de Toro.

¿En qué consiste la campaña? Pues sólo hay que ir a la web www.hechosdetalento.es para que lo expliquen.  “Hechos de talento surge con la idea de reconocer públicamente a todos esos españoles que contribuyen, desde el anonimato a mejorar la reputación, el desarrollo y la imagen de nuestro país.

España está perdiendo prestigio mundial y no debemos olvidar que nuestro país ha sido cuna de talentos, hasta el punto de que hoy día existe una cantidad de profesionales anónimos, que están consiguiendo grandes éxitos en distintas disciplinas, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

Por ello, Clear Channel, la escuela de marketing y negocios ESIC y una serie de compañías de medios y grupos de comunicación, se unen para dar relevancia a estos españoles, mediante una serie de acciones que van a dotar a estas personas de gran visibilidad y presencia en los espacios informativos.

Este proyecto, además de garantizar la visibilidad y la exposición pública de las personas seleccionadas, pretende contrarrestar el enorme peso que actualmente ocupan todos aquellos que con sus malas prácticas, contribuyen a lo contrario de lo que demuestran nuestros Talentos.

La naturaleza abierta y colaborativa de este proyecto facilita la participación de aquellas personas, empresas, colectivos o instituciones, para convertirlas en la imagen mundial del talento español.
Sin duda, es el momento perfecto para recordar al mundo que España, es un país hecho de talento”.


Los elegidos fueron votados a través de la web por todos aquellos que quisieron participar y los diez que representan –ya lo hacen- a España fueron elegidos por un jurado formado por Simón Reyes Martínez de Córdova, Xavier Carrillo, Bill Derrenger, Carlos Espinosa de los Monteros, José Iriondo, Rodrigo del Prado, José Luis López, Gisela Pulido y Alberto Morillas.

Pues bien, todo ese proceso ha tenido que pasar Víctor Manuel Mainé para llegar a donde ha llegado y a donde –confiesa- no se esperaba llegar porque en la modalidad en la que el participaba había grandes campeones con un importante bagaje de medallas y triunfos. Sin embargo y casi se puede afirmar con toda seguridad, no fue sólo su deporte en el que no ha ganado nada porque es el único que lo practica en España –en sus mismas circunstancias- y poca competición permite ser único en su especie.

Víctor Manuel Mainé comenzó a trabajar en Radio La Isla a los quince años y estuvo otros quince delante de los micrófonos. Nadie –salvo los que lo conocían bien- sabía su problema y mucho menos que antes de ponerse delante de micro venía del hospital de hacerse su cura.

Tenía un problema de espina bífida que la deformó ambos pies.

Una larga historia.
-Durante 35 años he estado haciéndome curas. Antes de ir a la radio tenía que ir a los hospitales a hacerme las curas e incluso cuando estaba estudiando tenía que coger el autobús a las ocho de la mañana para realizarme las curas en consultas externas.

Y al final pierdes los dos pies.
-Llega un momento en que o me tengo que quedar en una silla de ruedas porque no puedo andar o ponerme una prótesis. Los médicos me lo plantean y yo me tomo un tiempo de meditación porque al fin y al cabo voy a perder uno de mis miembros. Pero me planteo el reto de ponerme la prótesis en la pierna izquierda. Esto fue hace catorce años. Peor que estando más tiempo en el hospital que en mi casa no iba a estar. Hace dos años la pierna derecha por debajo de la rodilla corrió el mismo camino. Para mí, en parte, fue una liberación porque he tenido más de 50 operaciones con anestesia general y con 36 años he comenzado a normalizar mi vida, a hacer cosas que la gente hace normalmente.

Hoy en día hacen prótesis maravillosas.
-Hacen prótesis maravillosas, pero otra cuestión es que te las puedas costear. Es lo que están reclamando los colectivos de amputados. El catálogo con el que se está trabajando en la Seguridad Social es de 1992, está muy desfasado. A ti te amputan una pierna o un pie y te corresponde un pie de madera, una pata de palo. Con esa prótesis ni te puedes duchar, ni bañar ni ir a la playa. Y vivimos en Cádiz. Todo lo que quieras mejorar a partir de ahí es dinero que te cuesta. Lo que venimos reivindicando es que se renueve ese catálogo y de busquen fórmulas nuevas para que un chaval joven al que se le ampute un miembro tenga acceso a una prótesis de mayor calidad. Estamos hablando de mejorar la sociedad, de inserción. Con un pie de madera, cuando un chico da un paso los demás han dado siete. Hay que hacer una reflexión sobre eso y cambiar el sistema actual.

Esa es una de tus batallas.
Sí. Yo he sido un privilegiado porque a través de mis protésicos y las firmas que me han ayudado he conseguido las prótesis de correr, como las de Óscar Pistorius. Pero si no hubiera tenido mi pie de madera que hace catorce años cuando me cortaron la pierna izquierda era la que utilizaba y que al día de hoy me ha perjudicado.

Si te hubieran dicho que te cortaban el otro pie y te ponían una prótesis de madera, ¿habrías dicho que sí?
-Sí. Es que es insoportable. Es tirarte toda una infancia, una adolescencia, una juventud… sin poder salir un fin de semana de casa, estando en hospitales en carnavales, Semana Santa, Navidad… He pasado más tiempo en el hospital que en mi casa. Ya lo que quiero es calidad de vida. Da igual el precio que tenga que pagar.

Para ti perder los pies fue una liberación. No es el caso de quien tiene un accidente y los pierde.
-Quien tiene un accidente no tiene más remedio que ver la realidad tarde o temprano. Y ahí estamos nosotros. Yo me presto a ayudar a esas personas, a que vean que llevar  prótesis, aunque no estamos veinticuatro horas con ellas y compartes la vida casi al cincuenta por ciento con tu silla de ruedas, no es el fin de la vida, que hay personas que llevan una prótesis y hacen cosas increíbles.

Esa es tu segunda batalla, ayudar a los que demás a superar ese trance.
-Yo me siendo muy identificado con todas las personas que ahora mismo están hospitalizadas, están con tratamientos, da igual el tratamiento que sea, están pasando momentos de salud complicados. Cuando voy a un hospital a la sala de rehabilitación de amputados, además de que voy por la calle mostrando mis prótesis porque es trabajo de todos dar visibilidad a esa situación, quiero que vean que a mí me consideraban un discapacitado y ahora que tengo las herramientas, prótesis para hacer mis cosas e incluso prótesis para correr, la gente me ve con un potencial increíble. Pero es trabajo de todo normalizar esa situación. La gente primero se sorprende cuando voy por la calle, en verano, con mis pantalones cortos y las prótesis y luego siente curiosidad. Pero al final lo comprende y ve que voy bien gracias a esas prótesis.

A ti te llaman de un hospital y tu vas. ¿Tienes cuentas en las redes sociales?
-Sí. Me pueden buscar como Víctor Manuel Mainé en Facebook, en Istagran como Víctor Mainé… Me puede encontrar el que quiera. Yo comparto mi evolución, mi día a día, las cosas buenas y las cosas no tan buenas y se está sumando un montón de gente que apuesta por la superación, por la motivación… Son personas que tienen problemas de salud, mucha gente amputada de todas partes del mundo y ahí intentamos compartir y poner nuestro granito de arena.

Y vamos a lo que te ha llevado a ser una de las personas hechas de talento, la modalidad deportiva. ¿Qué deporte es ese en el que sólo estás tú en España?
-Yo practico CrossFit. Llevo un año practicándolo y desde hace dos meses tengo también las prótesis de correr, aunque esto va despacio porque es difícil. El CrossFit son ejercicios funcionales, entrenamientos de alta intensidad en el que cuentan los tiempos, las repeticiones… Se bareman muchas cosas. Me encanta porque es un deporte en el que tienes que dar todo. Terminas cada sesión totalmente destrozado. Yo lo hago adaptado. Lo que es de pie lo hago en los bancos, pero intento de asimilarlo lo máximo posible a los compañeros. La comunidad CorssFit a nivel internacional es una comunidad muy solidaria y en ella tuvo mucha repercusión mi historia, el ser el primero en España que practica esta modalidad deportiva y me comentan que también soy el primero en Europa que practica esta modalidad deportiva.

-No tienes con quien competir.
-No. En Europa y en España todavía no hay competiciones. En América si está un poco más adelantada la competición de personas con prótesis. Pero todo llegará. Este deporte viene de los ejercicios que hacían en los Estados Unidos los militares, los policías, los bomberos…

En tu caso te va a dar una elasticidad y más potencia para llevar las prótesis. Porque supongo que llevar las prótesis te obliga a hacer un esfuerzo extra.
-Exactamente. Si yo no hicieran deporte, el gimnasio, la bicicleta… yo no estaría en pie. Y el CrossFit se suma a esos deportes porque cuando me amputaron la segunda pierna los médicos me advirtieron que no todos los amputados son como los que salen en la televisión, que había que ver la evolución y todas las personas no tienen esas capacidades. Al final los médicos se han quedado sorprendido por lo que hago, pero es por el ejercicio físico que he realizado antes y el que sigo realizando ahora.

El deporte le va bien al que tiene algún miembro amputado o al que tiene cualquier discapacidad.
-Yo lo recomiendo siempre. Hacer deporte es una inversión de futuro porque yo sé que quizá no voy a poder estar con las prótesis toda mi vida. Con setenta u ochenta años me veo en la silla de ruedas, pero mientras me mantenga bien físicamente podrá ampliar mi vida con mis prótesis.

Yo lo que no veo claro es eso de dar a conocer el talento en España. Todavía llevarlo por esos más de 17 países seguro que dará resultado, pero en España… Y yo soy optimista, pero los españoles somos así. Eso de que alguien se quiebre un poco y aprovechar la oportunidad para darle el palo y que se caiga del todo…

-Es verdad y además, cuando sales de España te das cuenta de que realmente a los españoles nos tienen muy bien valorados. Pero creo que va a ser positivo. Somos diez personas desconocidas y que hacemos cosas increíbles. Creo que va a ser positivo a nivel nacional y a nivel internacional. Y a nivel local deberíamos de animarnos porque seguro que en San Fernando ha personas que están trabajando y haciendo cosas increíbles y lo desconocemos.

Hay personas que están haciendo cosas extraordinarias y cada una de ellas tiene en la puerta de su casa a diez mil francotiradores esperando para pegarles diez mil tiros.
-De eso se trata. De que tenemos talento y tenemos que creérnoslo un poco más.

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