Actualizado: 13:35 CET
Miercoles, 29/01/2020

Provincia de Cádiz

Villaluenga, donde el queso y las cabras tienen museo y rotonda

  • Eulalia Ortega, primero, y Rosario Oliva, después, lideraron el Gobierno local de las mujeres a mediados de los años ochenta.

No hay otro pueblo en España, tal vez tampoco en el mundo, con tantas queserías por número de habitantes. Es cierto que Villaluenga tiene pocos vecinos, pero también es verdad que Villaluenga, con seis fábricas, es referente en el sector por la cantidad (y, sobre todo, por la calidad) del producto que factura. Los números son abrumadores: la localidad registra medio centenar de empleos directos vinculados a este sector; 150 ganaderos de las sierras de Grazalema y Ronda, y también del resto de la provincia, aportan la leche; y  se comercializan más de 500.000 kilos, casi el 60% total de la producción gaditana. La primera gran quesería, con Andrés Piña y Carlos Ríos al frente, se estableció en 1997. El fulgurante éxito de esta marca, Payoyo, ha conseguido que en apenas una veintena de años el municipio acoja la feria quesera con más popularidad y rentabilidad de toda Andalucía y otros vecinos se hayan decidido a emprender sus propios negocios para emular sus logros.

El queso es también el medio de vida de Rosario Oliva, quien fuera alcaldesa a mediados de los ochenta y que, junto a su predecesora, Eulalia Ortega, y de la mano del CDS, protagonizaron el Gobierno de las mujeres. Con un equipo integrado al completo por vecinas, Oliva y sus concejalas trabajaron con mucha ilusión y entrega, pero no fueron capaces de solucionar los históricos déficits en infraestructuras que sufría Villaluenga. El Consistorio apenas contaba con tres funcionarios y el presupuesto no llegaba a los diez millones de pesetas. Hacía falta más implicación del resto de las administraciones. De ahí que, pese a que es uno de los puntos de la Península Ibérica con mayor pluviometría, junto a Grazalema, los problemas de abastecimiento de agua, uno de los más graves, persistieran hasta bien entrado los noventa.

El manantial de Los Sotos surtía en invierno, pero no era suficiente para la primavera y el verano, temporadas en las que había que echar mano de camiones cisterna, hasta la construcción del embalse del Fresnillo. Es a partir de entonces, en las últimas dos décadas, también con la mejora de la carretera paisajística A-2302 o la adquisición del hotel y la cesión a Diputación para su gestión, cuando Villaluenga se sitúa en el mapa. Con Alfonso Moscoso como alcalde, el pueblo comienza a desarrollar una actividad turística tan pujante que hoy se cuentan una veintena de viviendas destinadas al alojamiento rural.

El queso es uno de los principales argumentos (y protagonista con museo y hasta rotonda dedicados). Pero no el único. El turismo natural, con senderos como el del Llano del Republicano, y el de aventura descuellan. Villaluenga tiene un centro de tecnificación de espeleología, 87 cuevas topografiadas y tres de las simas más importantes de toda Andalucía que atraen a aficionados de toda España. Su plaza de toros, con más de 200 años de historia, octogonal y construida con piedra, es uno de los monumentos naturales más visitados de la comarca, con 15.000 turistas al año. El Desafío Sierra de Villaluenga y la Trail-Urbana son dos citas en el calendario ineludibles para runners.

Villaluenga también ha sacado partido de su patrimonio. El cementerio, instalado en la iglesia del Salvador,  medio derruida por un incendio, fue seleccionado, en primera instancia, como el camposanto más bonito de España, pero la existencia, de acuerdo a los organizadores del concurso, de más de un millar de votos online fraudulentos, le relegó a la segunda plaza, en favor de Olvera. Al margen de la competición, el cementerio es, salvo que uno sea aprensivo, de visita obligada. Con estos mimbres, la localidad tiene garantizado el futuro. No preocupa especialmente la despoblación, aunque sí el envejecimiento de quienes habitan el municipio.

El empleo es la clave para revitalizar el censo, pero también la calidad de los servicios públicos. Por eso, el pueblo ha estrenado recientemente un cajero automático municipal. Noticia a nivel nacional, es sorprendente, pero con el empuje de sus gentes, en esta localidad todo es posible. Hasta que Alejandro Sanz ofreciera uno de sus conciertos. Nos hemos acostumbrado a que Villaluenga sea noticia.

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