Actualizado: 13:35 CET
Lunes, 16/12/2019
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Provincia de Cádiz

Chiclana, el pueblo que se hizo ciudad de la noche a la mañana

Chiclana tiene casi el triple de habitantes que hace 40 años. El desarrollo turístico de Sancti Petri, la construcción y el comercio fueron claves

  • El máximo potencial de futuro de Chiclana es su gente joven.

Chiclana ha experimentado en los últimos 40 años un crecimiento brutal. En las primeras dos décadas de Democracia, la localidad duplicó la población. En 2018, el municipio alcanzó los 83.831 habitantes; en 1981 sólo contaba con 36.203. El fenómeno se inició prontamente, al término de la Transición, pero con un Ayuntamiento anclado aún en el antiguo régimen, que tardó en modernizarse y solo abordó el diseño de un nuevo planteamiento urbanístico a partir de 1983, con Sebastián Saucedo (PSOE) como alcalde. No funcionó. El crecimiento era imparable e incontrolable. Hoy, el principal problema local es precisamante el urbanístico. Se estima que la mitad del municipio está ocupado en su suelo urbano por viviendas irregulares que carecen de servicios básicos, como luz y agua, en muchos casos. Más de 15.000 familias necesitan la declaración de sus inmuebles como Asimilados Fuera de Ordenación (AFO). Pero las discrepancias políticas entre los grandes partidos y el caos jurídico y normativo ha impedido dar una solución a tantos afectados. El Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado recientemente un decreto ley de Medidas Urgentes para la Adecuación Ambiental y Territorial de las Edificaciones Irregulares que simplifica la legislación y el proceso de regularización. Está por ver si marcha. La cooperación municipal es fundamental.

El desarrollo del Complejo Turístico Novo Sancti Petri, gestado en 1988 pero impulsado en los primeros años de la década de los noventa, multiplicó aún más el ya entonces espectacular crecimiento. La economía de Chiclana pivotará a partir de esta fecha, y pese a que, como dice José de Mier (PSOE), alcalde desde 1986, “fue un follón”, en torno a la actividad turística. De hecho, los establecimientos hoteleros de Chiclana lideraron una vez más el ránking de rentabilidad por habitación disponible durante la temporada alta turística, según los datos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, dependiente de la Junta de Andalucía, con un ingreso medio por habitación disponible en 161 euros de media durante los meses de julio, agosto y septiembre. Por detrás, Marbella. La suma de la población permanente más la población flotante en verano se cifra en torno a las 230.000 personas.

Queda pendiente el proyecto en torno al viejo poblado pesquero de Sancti Petri. Nuevamente las diferencias entre PP y PSOE han impedido que en los últimos años saliera adelante el Bosque Pesquero que planteó Ernesto Marín (PP) y, actualmente, la nueva propuesta está pendiente de conseguir el consenso de todas las administraciones implicadas. La Junta también acordó en el año 2018 cargar cinco millones de euros de la Iniciativa Territorial Integrada (ITI) para la rehabilitación de la zona, con cargo a fondos europeos, para  favorecer la pesca sostenible, potenciar el puerto deportivo y el turismo ecológico; proteger, fomentar y desarrollar el patrimonio cultural y natural; propiciar la aparición de nuevos espacios culturales y de ocio; recuperar el Paso de la Barca como paso hasta Cádiz y favorecer la movilidad sostenible. Pero todo está en el aire. El crecimiento futuro del sector turístico, en cualquier caso, pasa por ahí.

Parejo a la explosión turística, Chiclana se dotó también en los noventa de espacios comerciales e industriales, como Urbisur, que convirtieron al municipio en referente de la venta de madera, metal y la prestación de otros servicios vinculados especialmente a la construcción, el otro sector más importante en la economía local. Gracias al espíritu emprendedor de los chiclaneros, el municipio pudo llevar a cabo una auténtica transformación durante esos años. El municipio comenzó a levantar nuevos centros de salud, el Teatro Moderno o colegios e institutos para responder a la creciente demanda, pero el Ayuntamiento llevó a cabo importantes obras como la elevación del puente o la construcción de un nuevo puente y pasarelas. De cara a futuro, Chiclana tiene, además de unos cimientos económicos sólidos, con el turismo, el comercio y la construcción, un potencial especialmente valioso: gente joven. Solo falta buena mano.

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