Actualizado: 12:01 CET
Lunes, 19/11/2018

Los Claustros de Santo Domingo culminarán su rehabilitación en primavera

A partir de entonces se iniciarán los trabajos de adecuación del edificio a su futuro uso

  • Dos son los proyectos que se acometen. Uno trata de recuperar el conjunto del edificio y otro se centra en la rehabilitación de la Sala Profundis.
Las obras de rehabilitación de los Claustros de Santo Domingo finalizarán el próximo mes de mayo, momento a partir del cual se empezará a trabajar en la adecuación del espacio a su futuro uso. El objetivo del Ayuntamiento es que el edificio pueda ser puesto en servicio a lo largo del primer semestre de 2011.

Precisamente por este motivo, el Gobierno local pretende que las actuaciones de adecuación del edificio sean financiadas por la segunda anualidad del Fondo Estatal de Inversión Local. De este modo, se garantizaría la continuidad de los trabajos una vez finalizada la rehabilitación integral del edificio. Aunque aún no es oficial, todo apunta a que los Claustros de Santo Domingo mantengan el uso cultural que venía caracterizando a este espacio antes de que debiera ser cerrado al público. En concreto, el edificio podría convertirse en referente en la zona del arte contemporáneo y el arte tecnológico.

Los trabajos que se están ejecutando en la actualidad afectan a la consolidación general del edificio y a la restauración de la Sala Profundis. La primera de estas actuaciones se encuentra ya ejecutada en un 40 por ciento, estando prevista su finalización para finales del próximo mes de mayo.

El proyecto contempla la consolidación estructural del segunto y tercer claustro del antiguo convento de Santo Domingo, así como la reconstrucción de zona derrumbada y la adecuación estética de todo el conjunto, actualmente en un estado de conservación muy precario. Estas obras están siendo desarrolladas por Copisa y cuentan con un presupuesto de 953.349,84 euros, financiados por el Fondo Estatal de Inversión Local correspondiente al presente ejercicio.

Según el delegado municipal de Urbanismo, Juan Pedro Crisol, el proyecto trató de poner remedio al importante grado de deterioro en el que se encontraba el edificio. “El inmueble estaba totalmente destrozado, parecía Sarajevo. Se trata de una obra de envergadura, porque el edificio estaba muy deteriorado, ya que no se había cuidado durante muchos años”, explicó.

De hecho, el propio Crisol recordó que los Claustros de Santo Domingo debieron ser cerrados “porque existía incluso riesgo para la seguridad” de las personas que acudían a este equipamiento municipal. La envergadura de las obras ha hecho que el proyecto haya generado un total de 85 puestos de trabajo, cuando en un principio estaba previsto que sólo se crearan 40 empleos.

De manera paralela se está trabajando en la rehabilitación y restauración de la Sala Profundis. Este proyecto ha sido ejecutado ya en un 30 por ciento y también deberá estar finalizado antes del próximo mes de junio. El proyecto de conservación y restauración tiene un interés múltiple, por su valor cultural, histórico y artístico.
El valor monumental del conjunto es indudable, no ya para Jerez sino para la colectividad, pues se trata de una edificación de singular belleza perteneciente al último gótico, del que no abundan muchos ejemplos.

El objetivo es recuperar este importante conjunto monumental que tiene un alto grado deterioro, especialmente las cubiertas de la segunda planta. La intervención comprende básicamente tres actuaciones: consolidación estructural, reconstrucción de zona derrumbada y adecuación estética de la edificación.

Estas obras fueron también adjudicadas a Copisa y cuentan con un presupuesto de 800.128,31 euros, también financiados por el Fondo Estatal de Inversión Local.

Al igual que ocurriera en el caso de los claustros, las expectativas de creación de empleo se han superado, pasándose de 34 a 68 puestos de trabajo. Se trata, según Crisol, de dos proyectos “complementarios, pero independientes”, que están contribuyendo a la recuperación de unos de los edificios más singulares del patrimonio histórico artístico de la ciudad.


Villapanés y Riquelme son los próximos retos del Ayuntamiento

La Delegación municipal de Urbanismo es consciente de que no son pocos los inmuebles de la ciudad que precisan de actuaciones urgentes en materia de rehabilitación. Juan Pedro Crisol cita dos de esos edificios del centro histórico que precisarían de inversiones públicas. Se trata de la zona trasera del palacio de Villapanés, en San Miguel; y de la recuperación integral del palacio de Riquelme, en el barrio de San Mateo.

En ambos casos, el deseo municipal choca frontalmente con las limitaciones presupuestarias derivadas, sin ir más lejos, del Plan de Viabilidad Económica que se pone en marcha coincidiendo con el año nuevo.

De ahí que se aproveche el Fondo Estatal de Inversión Local para ejecutar proyectos de recuperación del patrimonio histórico y artístico. A este respecto, Juan Pedro Crisol recuerda la “importante inversión” realizada en el Conjunto Monumental del Alcázar, que permitirá en breve espacio de tiempo la apertura al público de nuevos espacios. De igual modo, la presente anualidad del Fondo Estatal de Inversión Local ha sido aprovechada para evitar un deterioro aún mayor del antiguo convento de San Agustín.

En el Conjunto Monumental del Alcázar se llevan a cabo dos proyectos, cuyo presupuesto ronda el millón de euros. El primero de ellos persigue el desmontaje, identificación y numeración de elementos constructivos, como pilastras y arcos de sillares de piedra arenisca de muro existente, perteneciente a un antiguo casco bodeguero, que hoy cuenta sólo con cerramiento y muro interior. Además, se contempla la demolición de la cimentación de dichas pilastras y de los muros perimetrales de la edificación.

Tras la correspondiente excavacion arqueológica y vaciado de la zona de actuación, el proyecto hace referencia a la construcción de cercha, cimentación para nuevo apeo y apuntalado del muro de carga de la mezquita, por posible estado de inestabilidad. Estos trabajos son necesarios para la construcción del centro de recepción de visitantes.

El segundo de esos proyectos persigue la restauración y rehabilitación de la noria y zona trasera de los baños árabes del Alcázar.

En el antiguo claustro del convento de San Agustín se han invertido 152.527 euros. La actuación comprende las obras necesarias para asegurar la estabilidad, consolidar y evitar el deterioro progresivo de este edificio.
El delegado municipal de Urbanismo admite que la capacidad presupuestaria del Ayuntamiento es “muy limitada”, a pesar de lo cual aboga por seguir desarrollando actuaciones que permitan la recuperación del patrimonio, sobre todo teniendo en cuenta que, por regla general, “ha estado abandonado durante muchos años”.

COMENTARIOS

Publicidad AiPublicidad AiPublicidad AiPublicidad AiPublicidad AiAndaluc�a Informaci�n
chevron_left
El Canal San Roque presenta un resumen de las noticias del año
chevron_right
La Exposición de Juguetes se amplía hasta el martes día 5