Nacionalismos

Publicado: 06/11/2012
La verdad es que las ideas nacionalistas me parecen absolutamente trasnochadas. Avanzado ya el sigo XXI creo que dar la batalla por la soberanía de un pequeño territorio en vez de pensar en la aldea global es simplemente de una cortedad de miras insuperable...
La verdad es que las ideas nacionalistas me parecen absolutamente trasnochadas. Avanzado ya el sigo XXI creo que dar la batalla por la soberanía de un pequeño territorio en vez de pensar en la aldea global es simplemente de una cortedad de miras insuperable. Los niños tendrán que saber catalán o vasco, pero lo importante es que aprendan inglés, alemán o incluso chino, que es a lo que deben estar sus padres, sus dirigentes y sus educadores. Pero es que la historia se repite y ayer recibí un mail con palabras de nuestro gran permio Nobel don Santiago Ramón y Cajal, escritas nada menos que en 1934, que están absolutamente deactualidad.

Decía, entre otras cosas: No me explico este desafecto a España de Cataluña y Vasconia… A pesar de todo lo dicho, esperamos que en las regiones favorecidas por los Estatutos, prevalezca el buen sentido, sin llegar a situaciones de violencia y desmembraciones fatales para todos. Estamos convencidos de la sensatez catalana, aunque no se nos oculte que en los pueblos envenenados sistemáticamente durante más de tres decenios por la pasión o prejuicios seculares, son difíciles las actitudes ecuánimes y serenas… No soy adversario, en principio, de la concesión de privilegios regionales, pero a condición de que no rocen en lo más mínimo el sagrado principio de la Unidad Nacional. Sean autónomas las regiones, más sin comprometer la Hacienda del Estado…

Y es que además de estar absolutamente actuales esas reflexiones, lo que sucede es que lo que está pasando en estos momentos es tremendamente grave para todos. ¿Cómo van a creer los inversores o los políticos de otros países en España cuando lo que ven es que un país con los problemas económicos y la cifra de parados del nuestro tiene por gobernantes a dirigentes que pasan el día despreciando entre otras cosas la ruina en la que viven sus haciendas para pelear por temas tan absurdos como ésos? ¿Cómo podría un banco invertir en una empresa con problemas cuando sabe que sus directivos, en lugar de luchar por la misma sin más y de remar todos en la misma dirección, se dedican a pelearse entre ellos por su cuota de mando?

Esto no es nuevo. Recuerdo esa historia de los reinos de taifas que hicieron a lo árabes perder su poder, porque las luchas entre ellos por sus pequeños territorios de poder los hicieron débiles y acabaron finalmente con su autoridad. Pues muchos años después hay quienes siguen en esas actuaciones, perjudicando además el futuro de todos los españoles y sin  que por cierto empresarios que deberían hacerlo se pronuncien claramente en contra de ello.

© Copyright 2024 Andalucía Información