Actualizado: 12:32 CET
Lunes, 25/05/2020

Jerez

La protectora ‘No me abandones’ cierra el año con casi 100 adopciones

“No son un regalo”. En esta época especialmente realizan un ‘tercer grado’ a las familias para asegurarse de que no se mueven por un capricho

  • Capitán es un cachorro y necesita una familia.

Llega la Navidad y los regalos de Reyes y también las llamadas a las protectoras de animales, que se muestran más vigilantes que nunca para evitar que las adopciones respondan a un capricho de una familia por la época en la que nos encontramos. ¿Cómo?Sometiéndoles casi a un “tercer grado”. “No son un regalo, son un ser vivo, están catalogados como seres sintientes y a nosotros nos encanta que los adopten pero intentamos asegurarnos de que tienen ganas de adoptar más que de hacer un regalo de Reyes”, señala Fátima González, presidenta de la protectora de animales “No me abandones”. Y no será porque no tengan perros a su cargo, puesto que en la actualidad tiene que atender a diarioa más de 100. Para controlar que las familias están convencidas de que estos perros formen parte de su vida se afananen realizan un cuestionario, entrevistas personales y un seguimiento a los demandantes. Un control que marca su modus operandi durante todo el año, pero en el que insisten especialmente en estas fechas tan señaladas.

“Las protectoras se llenan de regalos de Reyes y  tiene que ser que estemos muy seguros para darlos en adoptación. Son animales que duran muchos años, hay que cuidarlos, tener empatía y establecer un vínculo, darles sus paseos, sus momentos de distracciones” explica. Para todas las personas que se sientan identificadas con estos requisitos para que formen parte de su familia, Fátima lo tiene claro: “Que no compren que adopten”, pero dándoles el lugar que necesitan. Este año que está a punto de acabar lo van a cerrar con casi  un centenar de adopciones, sin notar un pico concreto a lo largo de 2019. “Hemos tenido adopciones todo el año, ha sido muy regular”, señala, apuntando a casos especiales como el de Capitán, un galgo de dos meses, después de que sus 11 hermanos hayan sido adoptados.

Rescataron a su madre “preñada hasta la boca” amarrada a un árbol en un campo “en medio de la nada”. Parió a los diez días. A ella la adoptaron desde el primer momento, pero si bien este cachorro “es el más bonito y el que más posibilidades de adopción ha tenido” la mala fortuna ha provocado que los cuatro intentos se hayan frustrado. También necesitan voluntarios “comprometidos” -cuyo número fluctúa a lo largo del año y no llega ahora a la treintena- y socios y padrinos que puedan colaborar dentro de sus posibilidades con una cuota a partir de 10 euros en adelante. 

Los petardos, sus peores enemigos 

En Jerez a esta protectora se les escapó en la pasada Nochevieja hasta en dos ocasiones uno de sus perros asustado por los petardos y los cohetes. Una situación que vuelve a repetirse. Fátima pide responsabilidad a los padres para controlar estas prácticas. 

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