Actualizado: 23:11 CET
Lunes, 18/11/2019

Jaén

Martes de silencio y a la luz de faroles

En el Año de la Misión Diocesana, en el interior de la parroquia de Cristo Rey las oraciones de los hermanos del Cristo de la Humildad se dirigieron...

Momentos de la procesión de penitencia de la Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Humildad.

1

2

3

4

Silencio en el interior de Cristo Rey y en una ciudad enmudecida al paso de la Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Humildad. Ha sido la última en horario en abandonar su templo, Cristo Rey, para iniciar su procesión de penitencia, y ha cerrado el itinerario oficial de un Martes Santo de altas temperaturas en el que la noche quedó iluminada por los faroles del Silencio.

Los momentos previos a la salida, en la intimidad de la parroquia, fueron los preparatorios para una procesión que sólo dejó escuchar el paso de los penitentes y nazarenos, encadenados, y de los costaleros, con un caminar que engrandeció el paso del Crucificado.

En el Año de la Misión Diocesana, las oraciones se dirigieron en este sentido. Los cofrades se ofrecieron como “discípulos misioneros” y pidieron fortaleza de fe y caridad en la Eucaristía, siendo animadores de la Misión en procesión, llevando por las calles de Jaén el mensaje del Evangelio. Los momentos más íntimos como hermandad se vivieron en el interior del templo. El Cristo esperaba en su paso y el pasillo lo ocupaban los hermanos cofrades, divididos en nazarenos con farolillos prendidos con luz del Santísimo y los hermanos de Cruz. Encadenados de manos, se prepararon para realizar su procesión de penitencia.  Pasadas las 19:30 horas se abrieron las puertas del templo. En la calle ‘San Carlos’ esperaban numerosos jienenses, con respeto, en silencio.

Bajo el dintel, el Crucificado, con la Cruz bajada, como todos los años, para salvar una salida estrecha, recogida y muy bonita. Envuelto en una cortina de humo, se dejó ver el Cristo del Silencio, al paso de sus costaleros, que buscaron el camino para llevar a la ciudad un Martes Santo diferente, puramente jienense. A pulso, avanzaron poco a poco con el Cristo, captando todas las miradas. Se inició así un desfile cuya seña de identidad fue el recogimiento, con un paso de estilo rococó, obra del tallista José Carlos Rubio Valverde, que terminó de completarse en el año 2010.  

La Cofradía de nazarenos celebró en la calle una lección catequética de la Pasión de Jesucristo y Jaén le devolvió el silencio a su paso, demostrando respeto.  Uno de los momentos más especiales fue la parada que realizaron en la calle San Clemente, para celebrar Estación de Penitencia ante el Santísimo en el convento de Las Esclavas, algo que no ocurría hacía más de medio siglo.

Otros lugares de interés fue su paso por Arquitecto Berges, la plaza de Santa María, Almenas y el barrio de San Ildefonso.


Elecciones a junta de Gobierno

Este Martes Santo ha sido día de elecciones a la junta de Gobierno de la Cofradía. Con 95 votos a favor, tres en blanco y uno nulo, los votos revalidaron la candidatura de Diego Montiel, que fue elegido Hermano Mayor y trabajará los próximos tres años de la mano de Raúl Sigler, como Vice-Hermano Mayor; y Antonio Mesa como Administrador. 

COMENTARIOS

Publicidad Ai Publicidad AiPublicidad AiPublicidad AiPublicidad AiPublicidad Ai
Publicidad Ai
Publicidad AiPublicidad AiPublicidad AiPublicidad Ai
chevron_left
Lección de humildad con ‘Divino Maestro’
chevron_right
Amor y vergüenza por el conjunto histórico