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Lunes, 23/04/2018

Indivisa

¿Y el presupuesto de 2017?

Desde que David de la Encina entró en la Corporación Municipal y, con más ahínco desde que asumió la portavocía del Grupo Municipal Socialista

Desde que David de la Encina entró en la Corporación Municipal y, con más ahínco desde que asumió la portavocía del Grupo Municipal Socialista, entonces en la oposición, vengo escuchando al ahora alcalde todos los primeros de enero que el Gobierno municipal, con el alcalde de turno a la cabeza y su edil de economía, incumplía la ley al no tener aprobados con fecha 1 de enero los Presupuestos Municipales del ejercicio en curso.

Todos los primeros de año escuchábamos en solemne rueda de prensa trasladada posteriormente a intervención mitinera en el salón de Plenos a David de la Encina acusar al alcalde y al Gobierno municipal anterior de incumplir la Ley, amenazar incluso con ir a los tribunales por ese “flagrante atropello” y un sinfín de piropos tirando de artículos de leyes y de hemerotecas.

Curiosamente, siempre olvidaba leer el final del párrafo en el que la legislación vigente contempla la prórroga del presupuesto del año anterior de forma automática hasta que se apruebe otro presupuesto de forma definitiva.

Y así todos los años la misma monserga. Pues alma de cántaro, no es solo usted el señor alcalde, sino que también es el responsable de la Concejalía de Economía y Hacienda y el 1 de enero no entró en vigor el Presupuesto de 2017.

Podría aplicarse todo lo que usted dijo en las ruedas de prensa y sesiones de pleno cuando era oposición. Acuda a Secretaría General, pida las actas de todos los plenos en los que usted presentó una moción en este sentido y donde ponga Enrique Moresco o Alfonso Candón, aplique usted un David de la Encina. Y donde ponga Leocadia Benavente o Mariola Tocino, ponga usted un David de la Encina. El resto de adjetivos calificativos los mantiene y se los aplica a usted mismo.

Porque ya sabemos que entre predicar y dar trigo hay una diferencia bastante considerable pero fue tanto lo que dijo, de tanto de lo que acusó, tanto lo que mintió, atacó, insultó que, ahora, debería cuanto menos sonrojarle no ser el primero en cumplir al menos eso.

Cierto es que lleva bastantes meses mareando la perdiz con reuniones de presupuestos participativos, pero no solo es el alcalde, que no es poco.

Decidió usted solito quedarse con el área de Economía y Hacienda (no sabemos tampoco muy bien si porque consideró que no había otro compañero cualificado para tal cometido) así que no hay más responsable.

Claro que con la complicidad de un Antonio Fernández que confío su repentino silencio tras la llegada al poder no se deba a un problema de cuerdas vocales ni de garganta. Cuánto ladraban y qué poco cabalgan.

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