Actualizado: 12:46 CET
Martes, 19/02/2019

Huelva

El padre de Bernardo Montoya insiste ante la jueza: "Que lo pague"

Manuel Montoya ha reiterado ante la titular del Juzgado de Valverde del Camino lo que en su día ya contó ante la Guardia Civil

  • El padre y las hermanas de Bernardo Montoya, a la salida del juzgado.

Manuel Montoya, padre del autor confeso de la muerte de la joven zamorana Laura Luelmo en El Campillo (Huelva), Bernardo Montoya, ha insistido hoy ante la titular del Juzgado de Instrucción número uno de Valverde del Camino en que si su hijo es el culpable de la muerte "que lo pague".

Este hombre ha prestado declaración en calidad de testigo y durante la misma, no ha hecho más que ratificar lo que en su día ya contó ante la Guardia Civil e incluso a los medios de comunicación, han informado a Efe fuentes judiciales.

En ellas manifestó que vio a su hijo por última vez el miércoles 12 de diciembre, día en el que desapareció Laura sobre las 16:00 horas, sin que en ningún momento le hablara de ella, y que no volvió a saber de él hasta que se enteró de su detención por la prensa.

Asimismo, explicó que la casa en la que vivía Laura Luelmo fue de su propiedad hasta hace tres años cuando se la vendió a la profesora que posteriormente se la ofreció a la joven zamorana y que la vivienda en la que estaba su hijo sí era suya y se la ofreció para cuando saliera de la cárcel.

Con respecto a sus hijas y hermanas de Bernardo Montoya, una de ellas se ha cogido a su derecho a no declarar y la otra, han indicado las mismas fuentes, lo ha hecho en el mismo sentido que su padre, insistiendo en la necesidad de que "lo pague" si ha sido él.

Ambos han remarcado también lo mal que, en general, lo está pasando la familia con todo lo sucedido.

Manuel Montoya y sus hijas llegaron a los juzgados de Valverde a las 10:05 -ellas con la cara cubierta para no ser grabadas por los medios de comunicación que los esperaban- y abandonaron la sede judicial poco antes de las 13:00 horas por la puerta trasera.

Se trata de la primera declaración como testigos de estas personas en sede judicial, aunque ya en su día declararon ante la Guardia Civil; la sesión estaba prevista inicialmente para mediados de enero de 2019, pero finalmente hubo de ser pospuesta para hoy. 

Manuel Montoya, padre del autor confeso de la muerte de la joven zamorana Laura Luelmo el pasado mes de diciembre en El Campillo (Huelva), Bernardo Montoya, y dos de sus hermanas, han prestado declaración este jueves ante la titular del Juzgado de Instrucción 1 de Valverde del Camino.

Sus comparecencias, en calidad de testigos, se han prolongado por algo más de dos horas, pues su inicio estaba previsto a las 11:00 de la mañana y han abandonado la sede de los juzgados valverdeños alrededor de las 13:00 horas.

Sobre lo que le han dicho a la jueza nada ha trascendido por el momento, ya que el abogado de Montoya, todavía José Luis Cera hasta que en los próximos días se haga efectiva la personación de Miguel Rivera como su nuevo letrado, ha declinado hacer declaraciones a la salida.

Por su parte, tanto Manuel Montoya como sus hijas -las cuales entraron a la sede judicial con la cara cubierta- han sido sacadas por una puerta trasera, al igual que a los abogados que representan a la familia de Laura Luelmo.

En conjunto, los familiares de Bernardo Montoya han permanecido en el interior de los juzgados unas tres horas, ya que llegaron a los mismos a las 10:05.

Se trata de la primera declaración como testigos de estas personas en sede judicial, donde estaba prevista inicialmente para mediados del mes de enero, pero finalmente hubo de ser pospuesta para hoy.

Manuel Montoya aseguró, cuando ocurrieron los hechos, que vio a su hijo por última vez el miércoles 12 de diciembre, día en el que desapareció Laura, sobre las 16:00 horas, y que no volvió a saber de él hasta que se enteró de su detención por la prensa.

Asimismo, explicó que la casa en la que vivía Laura Luelmo fue de su propiedad hasta hace tres años cuando se la vendió a la profesora que posteriormente se la ofreció a la joven zamorana; y que la vivienda en la que estaba su hijo sí era suya, y se la ofreció para cuando saliera de la cárcel.

Señaló también que su hijo "nunca" le habló de la joven, al tiempo que pidió perdón a la familia de la maestra y fue rotundo al afirmar que si su hijo lo había hecho "que lo pague". 

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