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Sábado 26/11/2022  

Huelva

“No hay que tenerle miedo al futuro. Hay que ir a por él”

Gabriel Cruz, candidato del PSOE a la Alcaldía de Huelva

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  • Cruz ante el Consistorio

Asume el reto de vencer a Pedro Rodríguez con el convencimiento de que los ciudadanos onubenses están demandando un cambio que él y su equipo están preparados para dárselo. Gabriel Cruz quiere mirar hacia adelante y construir una nueva ciudad a partir del próximo mes de mayo. En la amplia entrevista concedida a Viva Huelva, marca las líneas de actuación de su proyecto, establece un enfoque constructivo de acción y hace suyo el esfuerzo que la clase política ha de hacer para recuperar la confianza de la ciudadanía.

Utilizando un símil deportivo, entramos en los minutos de la basura del mandato.  Da la impresión de que en estos meses el trabajo de cara a la ciudadanía se abandona un poco y que cada vez se adelantan más los mensajes electorales.
–Yo creo que los mensajes hay que lanzarlos, siempre se vienen lanzando propuestas que intentan mejorar el día a día de la ciudad y el día a día de los ciudadanos, una ciudad y  unos ciudadanos especialmente castigados. Lo lamentable de todo esto es que desde el punto de vista de la gestión municipal no se nota ninguna diferencia con respecto al comienzo de la legislatura. Ha sido una legislatura perdida. No se ha hecho nada,  salvo aumentar la deuda, subir los impuestos y recortar en los servicios públicos. Estamos con tres planes de ajuste, un plan de rescate, 375 millones de deudas con los bancos… Es lo único. Gestión municipal no ha habido. La ciudad está más abandonada, más sucia, más paralizada, sin atender el día a día de los vecinos. En definitiva, una parálisis que llevamos sufriendo durante todo este mandato.

A pesar de ello, el ‘periquismo’ parece bien afianzado entre ciertos sectores, ¿qué estrategia puede seguir para que el ‘periquista’ más fiel cambie su intención de voto?
–No sé si es así ese grado de afianzamiento. El dato más fiel, percibido por todo el mundo, es que la realidad es tozuda y es la que es, y es un clamor la parálisis de la ciudad, la apatía, la indolencia, la incapacidad para dinamizar Huelva. Estamos en el momento de procurar un cambio, que estamos a cuatro meses de conseguirlo y lo que necesitamos son ilusión, energía, proyectos, ideas, confianza… y esas son las razones que van a mover a los ciudadanos de Huelva para culminar este cambio que lo están demandando.

¿Prevé una campaña especialmente agresiva?
–Nosotros la afrontaremos hablando de Huelva, hablando de futuro. Quiero hablar de dar respuesta a los problemas de los ciudadanos, de dar derechos a los ciudadanos, de garantizar los servicios públicos, de dar respuesta al empleo, quiero un Ayuntamiento del que nos sintamos plenamente orgullosos por dos conceptos que son básicos: transparencia y participación. Huelva tiene futuro, hay que salir de esta resignación y tenemos que hacerlo entre todos.

Si tuviera que hacer una especie de ranking de las prioridades de la ciudad, ¿cuál sería?
–Empleo, empleo, empleo, la primera, sin duda, el empleo. Estamos hablando de una ciudad que, según los últimos datos, tiene casi 20.500 parados, una ciudad con 5.000 familias usuarias de los economatos sociales y bancos de alimentos. Es la prioridad uno, la dos y la tres. Luego, recuperación del nivel de los servicios públicos porque tenemos una ciudad sucia, abandonada. Los vecinos no pueden disfrutar de su entorno habitual en condiciones de dignidad. Cuando hablo de empleo tiene que formar parte del paquete replantearnos cómo hacer un cambio en el modelo productivo, la necesidad de una alternativa, porque el actual se nos está cayendo, está generando paro y está generando pobreza. Lo positivo es que Huelva es una ciudad por construir, tiene muchísimos campos por delante para desarrollarnos.

¿Qué sectores cree que puede absorber un alto porcentaje de esos 20.000 parados?
–Estamos acostumbrados al discurso de quitarnos los problemas de encima. Un alcalde, más allá de las competencias formales, tiene que dar respuesta a los problemas que se plantean. Asisto con estupor a que estamos destruyendo empleo y cerrando empresas, y veo que desde el Ayuntamiento no se vislumbra el más mínimo atisbo de preocupación. Hay que analizar cuál es la situación de las actividades productivas en la capital, analizar el horizonte que tiene, lo que tiene futuro y lo que tiene fecha de caducidad; hay que ver de qué manera se puede articular un modelo productivo alternativo, tenemos que hacer política en materia de turismo y en materia de los sectores tradicionales. Tenemos un amplísimo campo. Hay dos aspectos que son fundamentales. Por un lado,  la gestión de recursos de otras instituciones. El ejemplo es el Emplea II, un programa de la Unión Europea que destinó un millón de euros para crear empleo y por gestión no se ha puesto en marcha. Por otro, hay que hacer acciones puntuales para paliar situaciones concretas de personas con muchas dificultades, que no resuelve el problema de manera estructural, pero da respuesta de manera inmediata a través de programas de choque que mejoran la imagen de la ciudad y te permite la contratación de personas que llevan mucho tiempo en paro, lo que trasciende a su situación familiar y a su día a día. 

Ha insistido mucho en este tiempo atrás en lo fundamental que es no vender humo, ¿qué opciones concretas se pueden poner sobre la mesa sin vender humo?
–Muchas de las medidas no tienen un coste económico. Cuando hablamos de respeto a los ciudadanos, de hacerlos partícipes de su ciudad, estamos hablando de participación. Un Ayuntamiento que haga a los ciudadanos cómplices de la gestión municipal, hablamos de transparencia. Mejorar la gestión, cambiar el destino de los recursos. Cuando hablamos de cumplir nuestras obligaciones de desarrollar las políticas de vivienda, no se está vendiendo humo. Son cosas que no tienen coste. Es gestión y no se hace. Gestionar para pagar los compromisos a su tiempo y evitar, como ha pasado este mandato, pagar más de diez millones de euros en intereses de demora. Apoyar las iniciativas del pequeño y mediano empresario… Todo esto no es vender humo, son muchas cosas que se pueden hacer.

¿Alguna propuesta especialmente novedosa que presente en lo que respecta a la atención a los ciudadanos?
–Uno de los compromisos que vamos a articular es una atención personal y directa a los vecinos. Los que quieran ver al alcalde para trasladarle cualquier circunstancia tendrán un espacio para la atención directa y personal. Un día a la semana se atenderá mañana y tarde en el despacho de Alcaldía.

Días atrás, en la presentación de la oficina del candidato, recibió el respaldo de excandidatos del PSOE, ¿qué ha aprendido de ellos para no perder las elecciones?
–Es tan complicado saber por qué se gana o por qué no se gana. Lo que he aprendido es muchísimo trabajo, un compromiso muy fuerte con los ciudadanos, un respeto absoluto a las decisiones de los ciudadanos, trabajar por los sectores que peor lo están pasando y, desde luego, un cariño infinito a Huelva, y creer en las posibilidades de esta ciudad.

Uno de los grandes retos de la clase política es recuperar la confianza de los ciudadanos, evitar las promesas incumplidas. Aquí en Huelva, por centrarme en su partido, tenemos los famosos puentes de Punta Umbría, la Exposición Iberoamericana de La Rábida 2017… ¿Qué cree que puede hacer para recuperar la confianza del ciudadano en los políticos?
–Lo primero que hay que hacer es no responsabilizar al ciudadano del distanciamiento. Merece una reflexión que se está haciendo a nivel global y a nivel individual. No tiene la culpa el ciudadano, sin duda. Nos corresponde entender que tienen toda la razón y poner medios. La confianza hay que ganársela con el día a día. Hablaba antes de no vender humo. El temor a no cumplir un proyecto no te puede cercenar el planteamiento del proyecto porque estás cortando la ilusión, pero el proyecto tiene que ser real, ejecutable y si por alguna razón no se puede llevar a cabo hay que explicar el porqué. Nosotros, desde luego, no vamos a hacer ningún macroanuncio porque la ilusión es que vayamos creciendo, desarrollándonos, viviendo en condiciones de dignidad y vayamos mejorando la situación. Hay que vender propuestas que se puedan llevar a cabo y siempre dando la cara. Eso es fundamental.

Intuyo que uno de los aspectos fundamentales que surgirán en la carrera electoral será el medio ambiente. Seguimos teniendo a la lado de la ciudad la patata podrida de los fosfoyesos, ¿qué puede ofrecer un futuro alcalde para solucionar de una vez esa lacra?
–No hay que tenerle miedo al futuro, hay que ir a por él, y el medio ambiente forma parte esencial del futuro de Huelva. Lo he dicho muchas veces con los fosfoyesos, que eso tenemos que resolverlo, no se puede eternizar. Hay una sentencia, hay un responsable de la recuperación, la empresa responsable de la recuperación hace su proyecto que si obtiene el informe favorable y el visto bueno de la Audiencia Nacional, estaría en condiciones de desarrollarlo. Desde Huelva se impulsó una mesa de participación para analizar diferentes opciones que puedan ayudar a dar la solución más satisfactoria posible. La empresa está cumpliendo con sus responsabilidades derivadas de una sentencia. Lo que me llama la atención es que desde la última reunión de la mesa en la que se acordó encargar un análisis de distintas posibilidades con el coste económico, temporal y medioambiental  para poder pronunciarnos, que esté paralizado, sin tener noticias porque el alcalde se responsabilizó de encargar ese estudio de alternativas, y no tenemos ninguna noticia. Hay que darle contenido y tiene que ser inmediato porque la empresa sí está haciendo la parte a la que está obligada. ¿Y nosotros  a qué estamos esperando? Desde luego no asumo como paisaje de futuro los fosfoyesos. Huelva se merece la recuperación de esa zona.  La empresa está cumpliendo y somos nosotros lo que no nos podemos quedar dormidos, pero hay un alcalde que se erigió como líder de la mesa y que no la convoca hace meses.

“Cuando no se sabe parar se cae en la parálisis actual”

Cabe la posibilidad de que llegue a ser alcalde pero en coalición presumiblemente con Izquierda Unida, ¿cómo valora esa posibilidad y la irrupción en la carrera electoral de nuevos partidos políticos?
–No contemplo ninguna posibilidad de ese tipo. Yo salgo a ganar las elecciones y lo otro es una situación hipotética. Para movernos en hipótesis, la mía es obtener la confianza mayoritaria y ganar las elecciones. Sobre otras opciones, pues mire usted, si Mesa de la Ría tuvo un concejal en 2011 fue porque lo votaron los ciudadanos y ante eso no hago ningún tipo de valoración. Los nuevos que aparecen, absoluto respeto. Los ciudadanos tienen derecho a organizarse en formaciones y concurrir a los procesos electorales con la ambición de presentar sus propuestas para los intereses generales. Máximo respeto y a partir de ahí el resultado es la soberanía popular y eso es lo que vale.

¿Cree que el Recreativo será un aspecto clave para desnivelar la balanza? ¿Volverá Pedro Rodríguez a abanderar la salvación del Recreativo?
–El Recreativo hay que tomárselo con mucha seriedad porque está en una situación muy, muy delicada. El decanato es algo muy importante para la ciudad, y en esta legislatura el Ayuntamiento de Huelva vendió al Recreativo y ahora está como está. Lo que espero es una resolución de ese problema. Hace muchísimos años que voy al Recreativo, que soy abonado, y a mí lo que me preocupa es la garantía del mantenimiento del decanato, la persistencia del Recre y tener tranquilidad institucional. No podemos estar cada diez años discutiendo sobre si desaparece o no desaparece. En mi opinión no vale hacer brindis al sol ni frases ingeniosas. Hay que tomárselo en serio y, ojo, el aplazamiento de la deuda con Hacienda no es la solución del Recreativo. Yo pido el aplazamiento, pero pido que se haga un plan para asegurar la supervivencia del Recreativo, que se pueda atender aquello que está comprometiendo el futuro, y tomárnoslo en serio. Vamos a dejar de frivolizar con el Recreativo porque creo que llevamos mucho tiempo con este uso. Y ningún complejo con el Recreativo porque es de todos y yo también soy recreativista. 

Pongámonos en el horizonte de que desde mayo es usted el alcalde de Huelva después de 20 años con Pedro Rodríguez al frente, ¿qué ha hecho bien Pedro Rodríguez en estos 20 años?
–Creo que hay muchas cosas que sin duda ha aportado a la ciudad. Nadie hace todo bien o todo mal. No me corresponde a mí ahora analizar bondades o luces y sombras. A mí me preocupa salir de una situación absolutamente comatosa percibida por todos y plantear que existe un futuro y que vamos a por él, y que necesitamos ese cambio. El problema está cuando uno se considera el carácter de permanencia en el tiempo. La política local es muy exigente, muy dura y para ese nivel de exigencia es fundamental mantener frescura, ilusión, fuerza, ambición, y eso cuando va pasando el tiempo se pierde. Por eso yo no tengo ningún empacho en anunciar que yo estaré como máximo dos mandatos, ocho años, al frente de la Alcaldía porque cuando cae en la rutina en la que estamos ahora, al final los perjudicados son la ciudad y los ciudadanos. Reconozco que Pedro Rodríguez arrancó hace 20 años con ilusión y ganas de hacer otras cosas, pero cuando uno no sabe cuando parar acabas en esta rutina y esta parálisis. Ahora necesitamos un giro, un impulso, un salto, ganas y ambición.

Y si no logra ser alcalde, ¿cumplirá el mandato de cuatro años en el Ayuntamiento?
–A cuatro meses de las elecciones no me planteo esa posibilidad, pero lo que sí comprometo es mi presencia en el Ayuntamiento y espero hacerlo como alcalde.

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