Galicia

La cosecha de la patata en Galicia se retrasa por la lluvia

La demanda exterior mantiene el precio entre 0,40 y 0,60 euros el kilo

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  • Una mujer trabaja en un almacén de patatas. -

La cosecha de la patata este año acumula unos días de retraso debido a las lluvias, mientras la demanda, que llega también de países del exterior más allá de Portugal, mantiene precios que la indicación geográfica protegida (IXP) estima que se situarán entre los 0,40 y los 0,60 euros por kilo.

En declaraciones a Europa Press, el presidente del consejo regulador de la indicación Pataca de Galicia, José Manuel Gómez, indica que las precipitaciones de estas jornadas no afectarán a la calidad del producto, que es "excelente", con unos calibres medios que el mercado "acepta muy bien", pues no se trata de una patata "grandota ni pequeñita". De hecho, el tamaño lo fija entre 40-50 y pico y 70 milímetros, "muy apto para el consumo".

En una campaña que define como "un tanto atípica", los productores esperaban que fuera "un poco más complicada" de lo que está resultando, debido a los problemas de siembras tardías, afectadas por el exceso de agua de las tormentas de mayo y junio.

Así, la patata sufrió "muchos problemas de enfermedades", incrementadas por ese exceso de humedad, lo que obligó a dar "más tratamiento de lo normal" y conllevó unos costes de producción superiores a la media de otras campañas.

Ahora que la cosecha está "arrancando", Gómez constata que "la cosa se va animando de precios" y sitúa en valores más altos, en torno a 0,80 euros el kilo, lo que se pagará por el producto en zonas como Bergantiños y A Mariña de Lugo, con producciones más pequeñas y mercados de proximidad.

"BASTANTE PARALIZADO"

Desde la comarca de A Limia, Amador Díaz, de Patacas Ama, constata que la campaña está "bastante paralizada" debido a las lluvias. Él mismo intentó ir dos días a una finca y tuvo que dejarlo "a las dos horas".

En todo caso, la recolección suele empezar sobre el día 20 de septiembre, apunta consultado por Europa Press, y las precipitaciones por sí mismas "no son malas, porque baja la temperatura y esto en principio va a permitir un buen almacenaje".

Díaz percibe "gran demanda" sobre todo de la variedad agria, de países como Bélgica, "que no es lo normal". Y es que lo habitual es que la patata de la IXP se dedique al consumo nacional y a Portugal.

A la espera de "conocer más" sobre las magnitudes de este año cuando paren las lluvias, los productores prevén una caída del 20% por las tormentas de primavera que estropearon algunas fincas.

 

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