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Lunes, 19/11/2018

Expositor

¡Y parió la abuela de Almería!

Atrapado en el vademécum de la contemporaneidad acartonada, la que padecemos desde que se fundieron la pasta que generó el ladrillo en Jaén en los años...

  • Vista aérea de Jaén

Atrapado en el vademécum de la contemporaneidad acartonada, la que padecemos desde que se fundieron la pasta que generó el ladrillo en Jaén en los años de la bonanza, la elementalidad de una inoportuna cortapisa administrativa/judicial amenaza con chafarnos las pocas alegrías urbanísticas que nos iban quedando. El reformado PGOU que propiciaba la pronta materialización de la primera fase del centro comercial ‘Jaén Plaza’ queda nulo/en suspenso a resultas de un recurso del promotor almeriense Gabriel Olivencia, titular del hotel HO y el más avispado hombre de negocios interesado en el aprovechamiento de la plaza Coca de la Piñera, mayormente de su subsuelo aunque sin renunciar a los linderos, allá por los estertores del Alcázar de Segovia, cuando los repetidos gobiernos populares del alcalde Miguel sondeaban el interés de otros emprendedores en el monopoly jaenero, al margen de la ortodoxia del OpusPP que siempre otorgaba esa prerrogativa a paisanos/correligionarios del tipo de Serrano Gámez o Pardo Crespo. Fue la época dorada del paseo almeriense a la fama en la obra jienense, la pasarela de la grúa y la pala excavadora que amamantaban las influencias de Gabriel Amat en cuantos confines de poder alcanzaran los tentáculos de su gran protector, Javier Arenas. Y de aquellos olivencias, a estos alvores, y viceversa.

Leo, a propósito del mazazo infligido al tortuoso PGOU de Jaén “(…) Ahora debe dar marcha atrás a raíz de la sentencia dictada tras el recurso presentado por la empresa Inversiones Olivencia. El origen de este desencuentro entre Olivencia y la Junta se inició cuando en el documento urbanístico se consideraron dos parcelas de Olivencia junto a un hotel de 4 estrellas de su propiedad en la N-323 como suelo no sectorizado, con pocas posibilidades para edificar. Olivencia, por otra parte, compró en Jaén en 2006 el subsuelo para la construcción de un aparcamiento subterráneo en la Plaza de la Libertad, antes Coca de la Piñera, la ampliación del hotel Rey Fernando y la explotación de los servicios de la estación de autobuses. En 2009, tras la paralización de las obras por parte del TSJA, Olivencia recibió una indemnización de dos millones de euros por extinción de contrato con el consistorio de la capital jienense -marrón pepero que terminó comiéndose el gobierno de coalición izquierdista que presidió Carmen Pura Peñalver-“.

Pese a que se declare nulo el PGOU, Olivencia no obtiene su pretensión de clasificar como suelo urbano las dos parcelas (el sueño de un gran centro comercial, con Eroski y todo, envolviendo al hotel HO) “al no constatar el alto tribunal error o arbitrariedad en la nueva clasificación”. La sentencia afecta también a la pretensión del grupo promotor almeriense Alvores, de José Carrión, de poder abrir el centro comercial  ‘Jaén Plaza’ de su propiedad, entre finales de este año y principios del año electoral, con firmas como Leroy Merlin o Decathlon. Todo cuanto acaecía en el nuevo urbanismo de Jaén, por entonces, mediados de la primera década del nuevo milenio, pasaba mucho más por Almería que por La Carolina –Vaciacostales, Hacienda Las Cuevas, centro comercial ‘Santo Reino’-, agravándose las diferencias internas en el PP capitalino en el marco de aquel conflicto de intereses entre lugareños y almerienses que terminaron ganando, como no podía ser de otro modo, los de fuera. No habrá daño colateral que el recurso de Inversiones Olivencia pueda provocar en Alvores que la juiciosa mediación de Gabriel Amat entre personas de paz y orden no pueda arreglar. Bien está lo que nunca acaba. Allá se las compongan, y que Jaén asista de convidada de piedra al festín de sus plusvalías urbanísticas.

Inversiones Olivencia obtuvo sentencia favorable del TSJA en el contencioso administrativo contra la Orden de la  Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del 3 de octubre de 2014 que resolvía  la aprobación definitiva del PGOU de Jaén, recogida en BOJA en febrero de 2016. El alto tribunal andaluz falla, coincidiendo con la parte demandante,  fundamenta que  en el Plan no se incluyen la Evaluación Ambiental Estratégica y el Informe de Sostenibilidad Económica, adoleciendo pues de defectos sustanciales al no llevarse correctamente a cabo el proceso de evaluación ambiental exigible, conforme a la directiva comunitaria 2011/42/CE. El Ayuntamiento de Jaén, como órgano promotor, debía haber identificado, descrito y evaluado los posibles efectos significativos sobre el medio ambiente. La  Junta, condenada a costas, dispone de 30 días para presentar recurso de casación en el Supremo.

Éramos pocos, Cuqui, y parió la abuela, la abuela almeriense, la pariente cercana -¡Si ella te contara!- de  Amat, Carrión y Olivencia. O cuando el urbanismo de Jaén se dirimía en despachos de Almería.

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