El tiempo en: Andalucía
Lunes 08/03/2021

España

Felipe González siente vergüenza ante palabras de Pablo Iglesias y lamenta la deslealtad

El expresidente critica las disputas entre ministros y recuerda la obligación de guardar las deliberaciones del Consejo de Ministros

Publicidad Ai
  • Felipe González.

El expresidente del Gobierno Felipe González ha reconocido este lunes que la comparación realizada por el vicepresidente segundo del Ejecutivo, Pablo Iglesias, entre el que fuera presidente de la Generalitat catalana Carles Puigdemont y los exiliados republicanos le produce "dolor y vergüenza ajena".

En una entrevista en la Cadena SER, recogida por Europa Press, González ha asegurado que le duele que se ponga al mismo nivel el "terrible exilio español" que vino "como consecuencia del golpe de Estado y de la guerra".

González ha respondido de esta manera después de que Iglesias se expresase así tras ser preguntado si consideraba a Puigdemont un exiliado, y si su situación se podía comparar con la de las víctimas del franquismo que dejaron España. "Lo digo claramente, creo que sí. Y eso no quiere decir que yo comparta lo que hiciera", apuntó entonces.

Por otro lado, el expresidente socialista se ha referido a las aireadas diferencias entre los ministros del gobierno de coalición. "Creo que es como una lluvia ácida, por todas partes hay comportamientos desleales", ha aseverado, apuntando a las constantes "salidas de tono" entre los integrantes del Consejo de Ministros.

En esta línea, González ha dicho que por encima de la lealtad, "que es un valor superior", debería existir al menos una actitud de "respeto a la ley de régimen jurídico de la Administración del Estado", que es la que "articula la gobernanza del país" y la que establece que las "deliberaciones" del propio Consejo son "secretas".

"Lo único público son los acuerdos, y nosotros estamos viendo cómo cada uno habla de lo que se ha dicho, de lo que se arrancó... es una falta de respeto al funcionamiento institucional. Dicen que la coalición es un ensaño nuevo... y eso es cierto. Pero las reglas no son nuevas", ha sostenido el expresidente.

Así, González ha insistido en que los miembros del Ejecutivo "tienen que ser leales a lo que han prometido" jurando la Constitución. "Quienes forman parte del gobierno saben que se tienen que someter a la Ley. No hace falta ir a la universidad para saberlo, lo saben porque se han comprometido a ello. Ojalá lo superen", ha apostillado.

LAS ELECCIONES CATALANAS "PUEDEN" Y DEBEN CELEBRARSE

Preguntado por si deberían celebrarse las elecciones catalanas el próximo 14 de febrero, González ha dejado claro que los comicios "se pueden y se deben" celebrar pese a la situación sanitaria. Así, ha recordado que en el País Vasco y Galicia la gente pudo acudir a votar pese a la situación de "confinamiento general" del país.

En esta línea, González también se ha referido a las elecciones presidenciales celebradas este domingo en Portugal, donde atraviesan el "pico más alto de su pandemia". "Se ha podido ejercer, claro, con menos participación, lo cual era esperable. ¿Se pueden o no crear las condiciones para que se haga el ejercicio del voto? Se puede", ha sostenido.

Asimismo, el expresidente ha criticado al Govern por haber realizado un "decreto impresentable" en el que se hablaba de suspensión de elecciones. "Es una broma, una falta de respeto. El respeto a las reglas del juego, a la legalidad, es algo que pido a todos. La ley protege a todos y, cuando no gusta, hay que reformarla, pero no ser desleal", ha continuado.

TRAS LA SALIDA DE TRUMP, A LOS POPULISTAS "SE LES HA CAÍDO EL MUÑECO"

En clave catalana, González también se ha referido a los líderes del 'procés' después de referirse al auge de los populismos en todo el mundo. A su juicio, el independentismo es anterior a los "esquemas trumpistas", aunque ambos se mueven en unas líneas similares, que pasan por la "interpretación falsa de la historia".

"El problema es lo que llamamos las fake news, los hechos alternativos, la realidad que no todos siguen, así es como se construye un nacionalismo excluyente", ha continuado González, que ha asegurado que los independentistas falsearon la historia para después buscarse a un "enemigo al que culpar" de su "fracaso".

Esta estrategia, ha explicado González, no es exclusiva de los independentistas ni de España, sino que se ha "oído en todas las versiones imaginables en muchos países". Desde su punto de vista, el máximo exponente del populismo a nivel mundial es el ya expresidente de EEUU Donald Trump, el "mesías" y "faro" de los populistas de izquierda y derechas.

"Después desapareció el faro, una política sin reglas, sin normas, concentrada en una persona. Cuando hay un tipo de esta naturaleza que habla en nombre del pueblo, en algunos casos con mayoría como Trump. Pero, en otros casos, los líderes políticos que tienen el 15% de los votos hablan en nombre del pueblo", ha criticado, en alusión a Vox, que obtuvo ese resultado en los comicios de 2019.

A su juicio, hablar en nombre del pueblo no es valido "ni cuando se tiene la mayoría", puesto que no se respetan a las minorías cuando uno se pronuncia en nombre de todos. "Digamos que ahora se les ha caído el muñeco. Ahora, eso no significa que haya desaparecido el populismo, que lo vemos en todos sitios", ha lamentado.

LA LLEGADA DE BIDEN, UNA ESPERANZA PARA VENEZUELA

En su alusión a los populismos, Felipe González también ha hablado del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, después de que el dirigente celebrase la victoria de Joe Biden como una victoria de su país.

"Es una cosa tan grotesca", ha lamentado el expresidente, que cree que con la toma de posesión del nuevo mandatario estadounidense la oposición venezolana debería hacer "un esfuerzo de unidad y de propósito" que permita "recomponer en la comunidad internacional una alianza".

"Hay un lugar común en prácticamente todo el mundo demócrata y es que no es legítimo Maduro y la falsa nuevamente asamblea elegida en diciembre. Claro que se puede avanzar en ese proceso porque Venezuela está al límite", ha opinado González, que ha aseverado que "ni en la República de Weimar se vio catástrofe semejante".

COMENTARIOS