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Miercoles, 23/05/2018

En román paladino

Fuese y no hubo nada

La moción es precipitada y fuera, no de tiempo , pero sí de oportunidad

La moción de censura ha terminado como el famoso soneto con estrambote  del Principe de los Ingenios Miguel de Cervantes: "Y luego, incontinente, caló el chapeo, requirió la espada, miró al soslayo, fuese y no hubo nada". Ya se sabía pero no por eso no puede evitarse sacar algunas provechosas  conclusiones
La primera es que es evidente que las uvas estaban verdes y , por mucho que se ha insistido en las redes sociales, la moción es precipitada y fuera, no de tiempo , pero sí de oportunidad. El tercer partido del parlamento no tiene la capacidad política de presentar una moción que le corresponde al primer partido de la Muy Leal  Oposición de Su Majestad -que dirían los ingleses- y ese partido -guste o disguste- es el PSOE. Pero la moción estaba pensada para otra cosa como el portavoz socialista , José Luis Abalos,  destacó suficientemente leyendo el documento interno de instrucciones de Podemos "Éramos pocos y  llegó Sánchez" que se puede resumir en la torticera  estrategia de " no daremos ni un segundo de descanso a Sánchez".
La segunda es que con   Esquerra Republicana, Bildu y Compromís , que  han añadido 15 votos a los de Podemos,  han dado como resultado 82 votos favorables al candidato, de los 350 posibles.   Los demás votos ya se conocen, 170 en contra y 97 abstenciones. Para su consuelo Iglesias ha manifestado que las abstenciones y los votos positivos  suman más que los negativos a su investidura como presidente del Gobierno. Pero la moción era para ayer, no es la de dentro de los meses que toquen.
La tercera es el juego de refuerzo de Montero e Iglesias en su debate con Rajoy porque convenía a ambos,  como desde la tribuna quedó delatado por las palabras de Rajoy alertando sobre el que  venía subiendo, sin  estar presente. Dando carta de jefe de la oposición a Iglesias procuraban ambos amortiguar el efecto Sanchez, el Renacido.
La cuarta es la enésima comprobación de que los partidos nuevos se detestan. Podemos y Ciudadanos no harán nada conjuntamente nunca.
La quinta es que el portavoz socialista ,Ábalos, salvó el debate, haciendo un alegato contra que "una de los dos Españas" nos hiele el corazón. Eran unas palabras necesarias. La izquierda que une. También ha unido a su grupo, que no es poco.
La sexta, Hernando a embarrar, es lo suyo.   

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