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Domingo, 18/11/2018

El trampantojo

La Academia

Pero si en algo destaca es en la proyección que se le marca a cada aprendiz

A lo largo de la historia la Academia ha sufrido variaciones desde la fundada en la Atenas Clásica por Platón en honor a Academo durante la Edad Antigua, las escuelas monásticas y catedralicias en la Edad Media, pasando por el academicismo de la Edad Moderna, hasta llegar a lo que conocemos como academia actual o desempeño de un rol como institución para el fomento de una actividad. Si en la actualidad el concepto global de academia, abarcando solidaridad, esfuerzo, valores, compañerismo, etc. lo representa alguna, esa es la puesta en práctica por la Asociación Nena Paine. Hace siete años se fraguó la idea para ayudar, desde el punto de vista de apoyo o refuerzo al docente, a niños cuyas familias no se pueden permitir hacer frente al gasto extra del coste de un profesor o academia particular. Ya sea por la situación económica o la intelectual, esa que todos los días nos ponen a prueba a todos los padres cuando vuelven nuestros hijos del colegio con sus deberes teniendo que rememorar tiempos pasados repasando lecciones casi olvidadas por la mayoría. En esos inicios la academia atendía a treinta y ocho niños, los resultados fueron creciendo hasta formalizarse el proyecto en el año 2.103. En la actualidad atiende a doscientos treinta y seis niños de edades comprendidas entre cuatro y veinte años. Con un altísimo porcentaje de aprobados, la academia, además de por sus fines, ha alcanzado un nivel de excelencia por los resultados que obtiene dentro de los diferentes perfiles que reúnen sus alumnos. Pero si en algo destaca es en la proyección que se le marca a cada aprendiz. Proyección embadurnada con ilusión como sólo su precursora sabe, Mercedes García Paine. Estudiar para, o esforzarse por, son lemas diarios que motivan a los niños de Nena. Niños que, además de cumplir con sus obligaciones con los estudios, están formando una generación de personas con buen fondo. Niños normales, como López, Natera, Óscar, Cristina, etc., que quieren ser profesionales normales como policías, preparadores físicos, etc. y que a su vez conocen de primera mano la solidaridad entre compañeros. El binomio esfuerzo-recompensa es una constante para quienes cubren objetivos o para aquellos que hay que motivar para demostrar que la entrega merece la pena. Equipos de fútbol, que por cierto se salen en todas las competiciones, visitas a parques acuáticos, campamentos de verano, etc., son algunas de las múltiples actividades que complementan a la desarrollada por la academia. Todo bajo la supervisión y organización de su directora. Mercedes es como uno de esos baobabs africanos, alta, fuerte, afable y de alargada sombra. Proyecta seguridad y tesón, transmite esperanza y abandera la constancia. Todo para que sus niños no opten a ser los números uno, sino los mejores.

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