El deporte es vida

Publicado: 23/07/2018 ·
El deporte es vida, lo otro, dañar lo poco bueno que tenemos, al menos en estos tiempos que nos tocan, porque siempre resulta más fácil destruir que levantar
Le viene a uno en el rodaje de la vida el enorme beneficio que le ha hecho el deporte a la humanidad, visto y realizado desde todos los frentes, y también, por supuesto, a la sociedad en su conjunto. La actividad del deporte, una cosa a simple vista tan sencilla, ha ido siempre paralela a las actitudes de los gobiernos, empresarios, políticos y paremos de contar, casi con los mismos movimientos. Y a ello me remito. En los primeros años de la dictadura franquista, y me refiero al deporte llamado y conocido como fútbol o deporte rey, cuando el Real Madrid comenzó a brillar y conquistar a Europa, y cuando a nivel laboral y también social se sucedían las huelgas, algaradas, bien por los astilleros, agricultores, fábricas, etc., en los momentos más álgidos de las calles y plazas de nuestro país se televisaba un partido del Real Madrid que jugaba entonces la llamada Copa de Europa (hoy Champions), o la Selección Española participaba en un campeonato de Europa o en un Mundial. Las calles de España quedaban totalmente vacías.

Se utilizó en aquella época el fútbol como instrumento insoslayable de paz, una paz consentida, no elegida, y sin lugar a dudas se consiguió que, a lo largo y ancho de las décadas, el fútbol  ocupara el trono de todos los deportes. Y es que, como encabezo hoy la columna, el deporte es movimiento y el movimiento es vida, algo tan axiomático como lo son la luz y la sombra, que están condenadas a entenderse.

Tras el resurgir del fútbol, también surgieron con fuerza infinidad de actividades deportivas que se aglutinaron en las Olimpiadas, que también han jugado su papel importantísimo a nivel mundial a favor de la paz en el hemisferio.

No obstante, hay que tener en cuenta que, todo los que hemos apuntado, en el devenir de los tiempos, debido a la evolución humana sometida en gran manera a la zozobra, a las injusticias, mentiras, guerras, crímenes y desmanes, ese movimiento de vida del deporte lo siente, lo padece, se ve dañado desde sus adentros, se convierte como el boomerang que vuelve contra nosotros por la presiones políticas y económicas, como de todo orden que afloran  no solo entre los forofos, sino también  entre los mismos protagonistas que compiten, y no digamos lo que ya sabemos todos, si estas actitudes las trasladamos a las escalafones inferiores, donde hemos visto más de una vez cómo padres se enzarzan ante un partido de infantiles, por esto o aquello que ocurre en el terreno de juego. Y es que esta otra parte negra del fútbol, donde brota la ira, cambian los rostros y las pasiones son otras por este deporte debido a que ciertas personas sufren traumas de no sé que tipo, desilusiones que allá en los campos de fútbol, una parte muy significativa, en lugar de gozar con los goles y el rodaje del balón, va a sofocar sus iras.

En suma, el deporte es vida, lo otro, solo es dañar lo poco bueno que tenemos, al menos en estos tiempos que nos tocan, porque siempre resulta más fácil destruir que levantar.

 

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