Actualizado: 20:28 CET
Miercoles, 23/10/2019

El Gallinero

Nunca se irá ‘un ser inmortal’

El Carnaval de Cádiz vuelve a estar de luto tras el fallecimiento este martes de su afamado autor de chirigotas, Manolo Santander

  • Manolo Santander con su agrupación ‘Los de Cádiz Norte’ (2018).

Quedan las coplas, la seña, el estilo chirigotero del barrio de la Viña. Se queda un saber estar sobre las tablas, unas manos que cantaban, la identidad de cada pasodoble. Aunque Manolo se despida de nosotros, se queda su alma viva habitando cada uno de sus “ladrillitos coloraos”, merodeando eternamente por las calles viñeras como un ‘loco, loquito, loco’. La triste noticia de la pérdida del chirigotero Manuel Santander Cahué nos abofeteaba en la mañana de este martes. La ‘cosita’ ganó el pulso finalmente tras una larga lucha. Deja un legado de más de 4o agrupaciones en una trayectoria que supera las tres décadas. 

La muerte de Santander se suma a otras pérdidas en el presente año como la de Juan Carlos Aragón,  Pedro Trujillo, ‘Catalán chico’ o José Helmo, ‘Pepón’. Un año fatídico para la fiesta y los aficionados, que reciben un nuevo golpe sin haberse repuesto todavía de los anteriores. Manolo deja agrupaciones para el recuerdo y letras que son historia de Cádiz y también del Cádiz CF, que adoptó como himno oficioso el mítico pasodoble de ‘La familia Pepperoni’, "Me han dicho que el amarillo". El autor se había visto obligado después del Carnaval a dejar de actuar con la chirigota para luchar contra el cáncer que padecía. Sin embargo, esta batalla no consiguió arrebatarle las ganas de seguir viviendo y haciendo carnaval. Su propio hijo puso hace un tiempo en sus redes sociales que ya tenía en mente la chirigota para el Carnaval del año que viene.

Su primer agrupación es de 1981.    ‘Los ases del jazz’ obtuvo el primer premio de la modalidad de chirigotas en la categoría juvenil. Al año siguiente repetía galardón con ‘Los Tom Sayers’, esta vez participando también como componente. Ponía los pies así en las tablas del Falla para caer rendido ante los encantos de ese teatro. Otro primero caería en 1984 con ‘Los Piratas de la cascada’, justo antes de dar el paso a adultos.

Llegaría de la mano del Noly y de sus ‘Brujas Piti’ a esta categoría, y aunque la agrupación no pasó de semifinales, “Como salidas de un cuento” es uno de los pasodobles más cantados en cada reunión de carnavaleros. En 1985 compaginaría el ser componente de ‘Que viene el coco’, con la autoría de la chirigota juvenil ‘Los Bailones’, que volvía a ganar ese año. También probó con la modalidad de cuartetos junto al Libi en dos ocasiones, con ‘Enredo’ (1987) y ‘El velatorio’ (1988).

Tras esto pasaría a formar parte de la chirigota del Petra, con ‘El crimen del mes de mayo’ y ‘Hasta que la muerte nos separe’. En 1992, con ‘Bien nos diste coba... Cristoba’ arrancaría definitivamente su etapa como letrista de chirigotas  en adultos. Aunque no fue hasta el año 97 cuando consigue colarse en la gran final con ‘Guasa Cubana’. Consiguió un cuarto premio, el mismo galardón que obtuvo en 1998 con ‘La familia Pepperoni’. Esta agrupación, la tercera y última con música de José Manuel Prada Durán, quedará para la historia con el pasodoble dedicado al equipo amarillo. En el año 2000, ya como autor de letra y música, se hizo con un primero con ‘Los de Capuchinos’. En 2011, tras sacar ‘Ángeles y malanges (las dos caras de Cádiz)’, se tomó un descanso de un par de años para recargar las pilas. ‘Los destripadores de la calle Londres’ en 2014 volvería a poner a Manolo en escena en esta última etapa más viñera que nunca.

El barrio de la Viña pierde con el fallecimiento de Manolo Santander uno de sus emblemas chirigoteros, defensor del compás añejo del 3x4 para la chirigota y bandera viñera en los nombres y tipos de sus agrupaciones, como demuestran ‘Los de Capuchinos’ o ‘La maldición de la lapa negra’, su última obra. Quedan las coplas, la seña y el estilo chirigotero del barrio de la Viña. Aun así se nos va la esencia pura de su sello, el último hombre de esa especie en extinción. Aunque no consiguiera ser ‘un ser invencible’ siempre será ‘un ser inmortal’. Descansa en paz.


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Manolo, un hombre de familia
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El que mas disfrutó sobre las tablas