HOY ES NOTICIA:
Actualizado: 17:16 CET
Domingo, 23/09/2018

De incógnito

"Mercado libre"

La conclusión podría ser que no hay libre concurrencia o que si la hay, está viciada

Hace algunos años hicieron una comparativa entre los países europeos sobre los niveles de comprensión que teníamos los ciudadanos en nuestro día a día y los españoles fuimos de los que menos entendíamos contratos, cláusulas bancarias y, especialmente, la factura de la luz. Sí, esa que nos preocupa en estos días a todos por lo que nos van a sangrar debido a la ola de frío era la que menos entendíamos los españoles, éramos incapaces de comprender cada uno de los apartados que aparecían en la factura y menos, aún, explicarle a otra persona qué era lo que ponía.

El Gobierno tomó medidas y obligó a las eléctricas a que clarificaran más las facturas. Supuestamente lo hicieron pero es casi imposible entender por qué un suministro que es básico fluctúa hasta el punto de hacer que más de una familia sólo pueda encender una estufa en casa y es imposible entender por qué en un sistema que se supone liberalizado y competitivo, no hay ni un solo operador que ofrezca un precio que nos convenza a todos.

La conclusión podría ser que no hay libre concurrencia o que si la hay, está viciada, y no precisamente porque el Gobierno intervenga para proteger, por ejemplo, al consumidor y hacer que se cumpla la máxima capitalista de que si hay competencia, el que se beneficia es el consumidor. La siguiente conclusión es que si el sistema tiene estas “peculiaridades”, la factura de la luz, evidentemente, tiene que reflejarlas y dudo yo que el resto de Europa tenga unas facturas tan complejas como las nuestras.

Estos días nos están explicando un montón de veces qué es lo que pagamos en la factura: el 25% son impuestos, el 40% es distribución y el 35% “mercado libre”, que es lo verdaderamente variable o fluctuante. Y cambia como le viene en gana al operador porque dependerá de si hay más demanda, si la eólica produce menos porque no llueve, si la hidráulica es menor al estar los pantanos vacíos, si sube el precio del carbón y del gas, si Francia no produce de las nucleares y hay problemas con el gas argelino, y además, pagamos por la más cara.

Con todo esto en un papel, ni hay comprensión ni desde luego concurrencia de libre mercado. Pero, al final, pagaremos la luz por la cuenta que nos trae. 

COMENTARIOS

chevron_left
Adiós Trillo
chevron_right
Mirando al cielo