HOY ES NOTICIA:
Actualizado: 12:27 CET
Lunes, 18/06/2018

De ciudad.es

Dibujar la ciudad

Día a día cada ciudad es construida o des-construida por sus gentes y esto depende sólo de su cultura

A menudo pensamos que la ciudad son sus edificios y sin embargo las ciudades son sus gentes.Hay quien cree que es necesario contraponer una torre al horizonte para ponerle cara a esta ciudad, yo recuerdo cómo durante un domingo cualquiera sobre un mantel de papel en Pedregalejo, se dibujó para mí la mejor imagen de Málaga.

Las ciudades son sus gentes y sus deseos. “Dónde el deseo viaja en ascensores…” decía Sabina de Madrid. Los deseos viajan y los sentimientos construyen. No me faltan ganas de construir, soy arquitecto y cada día tengo más claro que las cosas más intangibles, son las que construyen nuestros espacios: el remanso de la sombra frente a la luz cegadora…, el baño de la brisa que, lejos de la playa, se cuela entre las calles del centro, ….

Día a día cada ciudad es construida o des-construida por sus gentes y esto depende sólo de su cultura. En los primeros años de la Escuela de arquitectura de Málaga, a unos profesores inquietos el dibujo nos llevó a la calle. Durante algunos días, los alumnos de la Escuela coparon las esquinas de Alcazabilla, se sentaron entre escaleras y bancos y hasta en el suelo, intentando hacer eso que es mirar a través de un papel con un lápiz y que, como tantas cosas, solo se aprende al hacerlo.

Antes de comenzar siempre había miradas perdidas que a veces chocaban con las de los que por allí pasaban, hasta que conseguían empezar un dibujo. Entonces, de entre los transeúntes  algunos perdían su prisa y se atrevían a parar y curiosear en sus cuadernos, para después en gesto rápido levantar la vista y buscar el origen de cada dibujo. Unos y otros, dibujantes y paseantes al encuentro, fueron cruzando miradas, buscando líneas entre fachadas, persiguiendo aleros donde cada calle recorta su trozo de cielo. Ese día,  entre todos ellos construyeron un poco más esa calle… ese día, Alcazabilla, creció para adentro.

La mirada atenta es la herramienta más potente del que quiere dibujar, la mirada atenta ayuda a todos a reparar en lo que tenemos. Celebro al compañero Luis Ruiz Padrón quien cada domingo nos descubre un rincón desde un trozo de papel de periódico.

A J. Wolfgang V. Goethe la atención por el paisaje le empujó a dibujar. Es inquietante el gusto actual por lo masivo en nuestras calles. Pido menos carreras urbanas y más miradas atentas para nuestra ciudad; para hacerla crecer hacia adentro, con la observación reflexiva que precede al dibujar, con la enorme suma de insignificantes trazos sobre un papel, con las huellas que dejan cien miradas en un paisaje, con cada dibujo, con cada gesto,….

COMENTARIOS