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Jueves, 21/11/2019

Con perspectiva sureña

El trazo rosa del AVE

El martes mientras nuestros vecinos granadinos esbozaban una monumental sonrisa por la llegada del AVE, los jiennenses nos quedábamos con dos...

El martes mientras nuestros vecinos granadinos esbozaban una monumental sonrisa por la llegada del AVE, los jiennenses nos quedábamos con dos palmos de narices por  culpa de un mapa viral en las redes sociales. El maldito mapa dibuja de forma nítida cómo se humilla no solo a un territorio sino a los hombres y mujeres que habitamos en él. Sabemos que Jaén ha sido y es una de las maltratadas de este país, que pertenece a esa denominada España Vaciada y este mapa nos confirma precisamente que es una de las grandes víctimas de esa España agraviada. El trazado no deja la menor duda. El eje ferroviario Madrid-Granada esquiva a Jaén, aunque ese trazado forme una maraña con tal de evitar nuestra provincia. Esa línea gruesa de rotulador rosa debería de generar algún tipo de disculpa (no sé si existe) de los responsables de esta infamia; una afrenta a una tierra ya de por sí zarandeada por los sucesivos gobiernos de una u otra ideología. No llegan las inversiones, los proyectos sobre infraestructuras se eternizan en el tiempo, el despegue industrial se hace de rogar, el paro nos atenaza cada mes y nuestros jóvenes no dudan en hacer la maleta en busca de aquello que esta tierra se les niega: una salida laboral. El VIVA JAÉN denunciaba este jueves que la provincia de Jaén continúa desangrándose demográficamente: 10.000 personas se han ido en dos años, y más de treinta mil en la última década. Cómo justificar estos datos. Cómo explicar a estos jóvenes que el sueño de progreso de sus padres y abuelos sigue siendo solo eso, un sueño. Cuando hablamos de trenes no solo nos referimos a la movilidad, también hablamos de progreso, de desarrollo económico y de vertebración del territorio. Cómo explicar a estos hombres y mujeres nacidos en democracia que el tren de la prosperidad sigue sin tener una parada en nuestra tierra, porque unos “señores” decidieron no contar con ella. El trazado del AVE, lejos de ser una lógica línea recta, es un zigzag entre intereses económicos y políticas cortoplacistas. Lo que no ha variado ni un ápice es el discurso político alimentando falsas expectativas que nos invitan como en la película a emprender un viaje a ninguna parte. Ahí está el AVE, no lo vendieron como uno de los grandes hitos de este país; el símbolo de la modernidad. Nos hicieron participes de sus avances, pero a la hora de la verdad nos ignoran y solo nos ofrecen ese trazado en rosa que sortea a Jaén. Nos hurtan la Alta Velocidad y a la par, suprimen uno de los escasos trenes que paraban en nuestra provincia. No solo nos arrebatan el futuro, también el presente. En Jaén, el AVE es color de rosa. Y eso no es vida.

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