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Martes 02/03/2021

CinemaScope

La alargada sombra de ser una "chica Almodóvar”

Aitana Sánchez-Gijón y Milena Smit son las dos últimas actrices en incorporarse a la extensa lista de "chicas Almodóvar" para participar en “Madres paralelas”

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  • La actriz Milena Smit, último fichaje de Almodóvar

Aitana Sánchez-Gijón y Milena Smit son las dos últimas actrices en incorporarse a la extensa lista de "chicas Almodóvar" para participar en “Madres paralelas”, el vigésimo segundo largometraje de Pedro Almodóvar, cuyo rodaje arrancará en marzo, aún reciente el estreno de su primer cortometraje en inglés “La voz humana”, protagonizado también por una actriz, Tilda Swinton.

Sánchez-Gijón debuta con Almodóvar después de haber trabajado en casi medio centenar de películas con directores tan reconocidos como Gonzalo Suárez, Bigas Luna, Imanol Uribe, Jaime Chavarri, Juan José Campanella o Luis Puenzo, mientras que Smit lo hace con solo una película, “No matarás” (David Victori, 2020), pero que le ha servido para obtener su primera nominación a los premios Goya como mejor actriz revelación.

Con estas dos actrices son ya más de 60 las que engrosan una lista que no para de crecer desde que Isabel Mestres protagonizara uno de sus primeros cortometrajes, “Salomé” (1978), y sin contar en esa nómina a dos mujeres más que llevan camino de haber trabajado cuatro décadas ininterrumpidas con Pedro Almodóvar, las hermanas García: Lola García, la secretaria personal del director, y su hermana Esther, la reconocida directora de producción de El Deseo.

La pregunta que todos se plantean es: qué requisitos exige el director para ser una "chica Almodóvar". Críticos y estudiosos de la obra del cineasta no tienen una respuesta unánime, aunque hay coincidencia al afirmar que la actriz elegida no necesariamente es guapa o elegante, pero sí frívola y algo excéntrica.

Además, debe seducir a la cámara, llenar la pantalla con su carácter y embelesar al espectador con su desparpajo y ambigüedad.

Carmen Maura (Madrid, 1945) dio fe de muchas de esas características innatas en ella desde su primer papel en “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón” (1980), donde aparecían ya otras “clásicas” como Kiti Manver, Cecilia Roth, Julieta Serrano y Assumpta Serna, y que le llevaron a ser considerada su musa durante la década de los ochenta.

Maura y Almodóvar encadenaron de manera consecutiva “Entre tinieblas” (1983), “¿Qué he hecho yo para merecer esto?” (1984), “Matador” (1986), “La ley del deseo” (1987) y la aclamada “Mujeres al borde de un ataque de nervios” (1988), en la que se rompió la relación en la misma alfombra de los Oscar, adonde el director llegó acompañado de otra de sus musas, Bibiana Fernández, presente en cuatro de sus películas, pero no en “Mujeres…”, mientras Carmen Maura lo hacía sola.

Ambos se volverían a reencontrar 18 años después en otro aclamado, multipremiado y premonitorio título, “Volver” (2006), pero ya nada sería igual entre ambos porque el director había reservado el sitio de honor para Penélope Cruz (Madrid, 1974), a la que había dirigido por vez primera en “Carne trémula” (1997), y con la que se volcó para que consiguiera una doble nominación a los premios Oscar y a los Globos de Oro por su papel de Raimunda.

Con “Madres paralelas”, donde Penélope Cruz compartirá cartel con Sánchez-Gijón y Smit, la actriz madrileña sumará su séptima película junto al cineasta manchego, tras el estreno de “Dolor y Gloria” (2019).

Aunque en cuestión de apariciones más o menos destacadas, el mayor número lo acaparan Chus Lampreave (Madrid, 1930-2016) con ocho películas, y Cecilia Roth (Buenos Aires, 1956), con siete. Roth fue el alma de “Todo sobre mi madre” (1999), lo que le valió su segundo Goya, ser distinguida como mejor actriz europea y contribuir al Oscar que recibió la cinta a la mejor película en lengua no inglesa.

De Lampreave ya queda en los anales del cine español su frase: “Lo siento, señorito, pero yo soy testiga de Jehová y mi religión me prohíbe mentir”, que lanzó desde su portería en “Mujeres al borde de un ataque de nervios”, y la no menos solemne: “Lo malo no es que te violen, es que se lo tienes que contar a todo el mundo”, que descargaba en “Matador” (1986).

La elegancia interpretativa de Marisa Paredes, en seis películas de Almodóvar, la resolución artística del dueto Lola Dueñas y Blanca Portillo, que coincidieron en “Volver” y “Los abrazos rotos” (2009), la sempiterna Rossy de Palma, con ocho breves papeles si sumamos ya el que tendrá en “Madres paralelas”, o la fiel y eficaz Julieta Serrano, que llegará a siete interpretaciones con el director al participar también en la próxima película, alargan ese catálogo de actrices.

“Chica Almodóvar” también es sinónimo de éxito. A algunos de los ejemplos citados se pueden sumar otros como Victoria Abril, Feroz de Honor 2021, brillante en “Átame” y musa de Almodóvar en los inicios de los años 90 o Elena Anaya, que fascinó al director en “La piel que habito”, con la que colocó un Goya en sus vitrinas.

Ángela Molina, Carmen Machi, Emma Suárez, Loles León, Verónica Forqué, Blanca Suárez, Adriana Ugarte y así un largo etcétera componen ese universo femenino de Pedro Almodóvar, que en 2006 recibía en el Festival de Cannes un reconocimiento a esa única y personal labor de dirigir mujeres, al premiar a las seis protagonistas de “Volver” con el galardón a la mejor interpretación femenina.

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