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Martes, 17/07/2018

Campillejos

Sorprendente Jaén

El pasado domingo tuve la oportunidad de conocer un rincón de la provincia de Jaén que era completamente desconocido para un servidor: El Centenillo.

El pasado domingo tuve la oportunidad de conocer un rincón de la provincia de Jaén que era completamente desconocido para un servidor: El Centenillo. Ese antiguo poblado minero, pedanía del término municipal de Baños de la Encina, se ubica en un hermoso paraje  inmerso en las entrañas de  Sierra Morena. Ya casi desde La Carolina y hasta llegar al pueblo, los  en torno a 20  kilómetros de recorrido ofrecen paisajes realmente bellos.


La visita estaba enmarcada en el proyecto “Embajadores de Jaén”, de la asociación IUVENTA y patrocinado por Diputación Provincial. Es una de las varias actividades realizadas, que tienen como objetivo concienciar a los participantes para que seamos los propios giennenses los que ejerzamos de embajadores de nuestra tierra,  enarbolando los valores naturales, patrimoniales, gastronómicos, etc., de  esta todavía desconocida provincia.


Me causa cierto rubor reconocer que no había estado antes en El Centenillo, dada la singular historia que encierra ese lugar. Si bien es cierto que la fisonomía del poblado minero está en gran medida desfigurada, también lo es que sigue albergando elementos, calles e inmuebles, que nos trasladan a los orígenes de una localidad fundada en el siglo XIX,  con motivo de las minas que allí se pusieron en funcionamiento con capital inglés según nos contaron.  El pueblo se organizó con viviendas de diferentes tipos: para solteros, para obreros casados, para los ingenieros, etc. Nos sorprendió la importancia que tenían en ese poblado los servicios comunitarios tales como hospital, economato, iglesia católica e iglesia protestante, entre otros. Y el edificio del casino, de grandes dimensiones y, lamentablemente, en estado ruinoso actualmente (y en venta), como lugar de esparcimiento de la población en general y dónde al parecer no había distingos entre obreros y directivos a la hora de disfrutar de sus instalaciones.


Pero si hay algo que me llevé, además de los paisajes, los restos de las explotaciones mineras del entorno o la singular y en parte exótica historia que encierra ese poblado, fue la impresión de descubrir que el primer club de tenis de España nació en El Centenillo. Y si les digo que el campo de fútbol, aún en uso como tal, es posible que sea el más antiguo de España… sin palabras.  Jaén es realmente sorprendente y debe ser obligación de todos y todas promover su conocimiento en el exterior.

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