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Jueves 26/11/2020

Cádiz

El fallecido junto al Olivillo no era una persona sin hogar

La APDHA ha criticado en un comunicado la “utilización política” del sufrimiento de las PSH

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  • Vista de la ciudad de Cádiz.

La mañana del pasado martes se localizó a un hombre de unos sesenta años que había fallecido en las inmediaciones del Centro de Salud del Olivillo. Esta persona no portaba ninguna documentación por lo que en un principio se pensó que se trataba de una persona sin hogar.

Sin embargo, tras varios días de investigación la Policía ha conseguido localizar al hermano del finado gracias a un terminal telefónico que se encontraba entre sus pertenencias. Este teléfono móvil no disponía de tarjeta sim, motivo por el que no fue posible localizarle antes. De esta forma, los agentes han podido identificar al hombre fallecido y saber que residía con su hermano en el barrio de La Viña.

Que se pensara en un primer momento que se trataba del fallecimiento de una persona sin hogar, en los últimos días los partidos de la oposición en Cádiz han dado comunicados al respecto de la situación actual de dicho colectivo en la ciudad. Por ello la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) ha criticado la utilización política del sufrimiento de las PSH.

“Somos conscientes que queda mucho por andar. Y exigimos recursos y agilidad en aplicarlos al Ayuntamiento. Pero como no estamos cegados por la confrontación política y nuestra única obsesión es la gente que padece esta situación, no podemos dejar de apreciar los esfuerzos realizados hasta ahora, por el gobierno municipal y los colectivos más cercanos a estas personas”, señalaban en un comunicado.

La APDHA reconoce que ha convocado habitualmente protestas y actos de condolencia cuando ha muerto una PSH en la calle, sea por la razón que sea, “pero parece necesario siempre mantener un mínimo de prudencia y sentido común antes de empezar a acusar a nadie de “criminales”. Es directamente indecente, como lo es intentar aprovechar el dolor y el sufrimiento de las personas para la confrontación y la utilización partidista”.

“Este colectivo, al que diversas circunstancias ha llevado a la calle y al que juzgamos con enorme severidad, como si la sociedad no hubiera también contribuido a su hundimiento y que tiende a mirar hacia otro lado ante un espectáculo desagradable del que quiere desentenderse, está ahí y no dejará de estarlo si como sociedad no tendemos la mano y ofrecemos recursos que los guíen y ayuden a salir de ese pozo”, señalan.


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