Actualizado: 01:14 CET
Martes, 07/07/2020

Cádiz

Encuentran restos arqueológicos del antiguo puerto Gadir-Gades

La intervención arqueológica llevaba a cabo en la finca número 37 de la calle San Juan de Cádiz ha sido promovida por la empresa Gadium Mercator S.L

  • Vista del muelle fenicio púnico y los perfiles de la excavación.

La intervención arqueológica llevaba a cabo en la finca número 37 de la calle San Juan de Cádiz ha sido promovida por la empresa Gadium Mercator S.L., concesionaria de la Cueva del Pájaro Azul, con proyecto arquitectónico de la empresa dproyectos bajo la dirección Antonio Rodicio Cava y supervisada por la Delegación Territorial de Cultura de la Junta de Andalucía en Cádiz. La ejecución de la excavación ha correspondido a la empresa TripMilenaria S.L.U. y se realizó a lo largo de 2019 y 2020, bajo la dirección de los arqueólogos Juan Miguel Pajuelo Sáez y Fco. Javier Ramírez Muñoz.

El motivo de la excavación arqueológica es dotar a la conocida Taberna Flamenca del Pájaro Azul de un acceso practicable para la ciudadanía en general y para los colectivos de movilidad reducida en particular.

Previamente a la actividad arqueológica en San Juan 37 se realizó el estudio arqueológico paramental, anterior a la puesta en valor de la Cueva del Pájaro Azul, para poder determinar la cronología y funcionalidad de dicho espacio. Las conclusiones a las que se llegaron fueron que la Cueva era un área de almacenaje construido en torno al siglo XVI y utilizado hasta la segunda mitad del siglo XVIII, momento en el que se abandona y colmata. Es muy posible que fuera debido a la construcción de la finca que hoy ocupa el solar. Estos almacenes reutilizan materiales y construcciones de épocas anteriores, tanto fenicias como romanas. Estas estructuras antiguas se encuentran íntimamente ligadas a la Tercera Entrada al Canal Bahía-Caleta o Canal de Puerto Chico, teorizado por Juan Antonio Fierro Cubiella en los años 80 del siglo pasado y que configuraría un archipiélago con tres islas principales en la antigüedad.

La distribución de la cueva en forma de L se completa con la construcción del aljibe de doble cámara en el siglo XVIII que configurarán el espacio completo, descubierto en los años 50 del siglo XX y que pasaría a convertirse en la Taberna Flamenca de la Cueva del Pájaro Azul.

Para poder dar acceso, se decidió realizar la entrada por la finca anexa a la Cueva planteándose la necesidad de una intervención arqueológica para la

realización del proyecto dados los resultados del estudio paramental de la Cueva.


Durante la excavación se han documentado las diferentes fases de ocupación de la ciudad de Cádiz y en particular del Barrio de San Juan, conocido anteriormente como Barrio de las Escuelas, siendo estas principalmente religiosas, con la situación del Seminario, el colegio-seminario Jesuita y las escuelas de Doctrina.

La excavación se reduce a una habitación en torno a los 20 m2 que funcionó a lo largo de los siglos XVIII y XIX como cocina, hallándose tanto un pozo de marea como una pequeña cocina de carbón e incluso una tinaja colocada en el suelo para el acopio de agua. Estas cocinas están relacionadas con el edificio actual construido en el siglo XVIII y bajo ellas fueron apareciendo las diferentes fases de ocupación de los siglos XV y XVI con restos de cimentaciones y restos cerámicos de las diferentes épocas, localizándose en estos contextos materiales cerámicos islámicos pero que debido a la fosa de saqueo moderna para la recuperación de materiales constructivos de las edificaciones romanas apenas quedan restos.

Las estructuras más contundentes son las de época fenicio-púnicas y las de época romana imperial, reutilizadas las primeras y saqueadas las segundas.

De época romana apenas nos quedan los restos de una gran edificación que se encuentra cimentada directamente sobre las estructuras portuarias fenicias. Lo limitado del espacio hace que no se pueda adscribir una funcionalidad al edificio romano imperial pero sí se que tuvo que tener cierta monumentalidad por los materiales a los que parece asociado.

El hallazgo más destacado son los restos de las estructuras portuarias fenicias del Canal Bahía-Caleta y de la Tercera entrada al Canal o Canal de Puerto Chico. El conjunto se encuentra bastante bien conservado a pesar de que en el siglo XIX se desmontó parcialmente por la construcción del pozo de marea de las cocinas contemporáneas, sobreviviendo también al saqueo romano al servir de cimentación y no ser tampoco localizado por las zanjas de expolio, al menos este tramo, bajo-medievales que buscaban los restos de sillares romanos.

La estructura portuaria tiene más de 1,80 mts de alzado y una longitud de unos 5,60 mts de largo, conservando cuatro hileras de sillares sin que podamos determinar cual fue su altura original. Se identifica con uno de los cantiles de los muelles del puerto de Gadir-Gades en el siglo III a.C. El cantil se encontraba a la orilla del Canal y consta de una escalera para bajar al agua y de una surtida o rampa para varar los barcos, situado en uno de sus extremos. Todo el conjunto se desarrolla bajo los edificios colindantes y con una orientación similar a la línea de fachada de la calle actual.

El alcance del descubrimiento no solo se limita a la edificación portuaria sino a los rellenos de colmatación de la misma, que amortizan la estructura al mismo tiempo que ciegan la Tercera Entrada y el Canal Bahía-Caleta de manera parcial. La amortización de la estructura se constata (provisionalmente hasta acabar el estudio) a finales del siglo III y principios del II a.C. coincidiendo con el final de la Segunda Guerra púnica que enfrentó a Cartago con Roma y, en el caso de Gadir, se saldó con el paso de la ciudad de la esfera cartaginesa a la romana en el 206 a.C. transformándose de Gadir a Gades.

El relleno parcial del Canal es comparable a los rellenos realizados en los años 60 del siglo XX para poder construir la Barriada de la Paz, ganándole espacio a la bahía. En época romana esta colmatación permite ampliar la superficie de la ciudad a costa de la reducción del tamaño del canal, que para el siglo I d.C. ya sería similar a la descripción de Estrabón en su Geografía.

En cuanto a la conservación de la estructura portuaria fenicio-púnica se plantea su conservación y puesta en valor como un elemento que revaloriza el espacio al mismo tiempo que contextualiza el local con sus 2300 años de historia.

Para su conservación y puesta en valor se ha realizado el proyecto arquitectónico y enviado a la Comisión Provincial de Cultura para su aprobación. Asímismo, se han iniciado los trámites para la solicitud de declaración de Bien de Interés Cultural por su interés y singularidad y poder corregir de esta forma el PGOU de Cádiz que solo protegía su carácter etnográfico relacionado con el flamenco y no la edificación en sí.

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