Motivos para desconfiar

Publicado: 05/07/2020
Autor

Daniel Barea

Yo soy curioso hasta decir basta. Mantengo el tipo gracias a una estricta dieta a base de letras

Todo está ferpecto

Blog con artículos una mijita más largos que un tuit, pero entretenidos. Si no se lo parece, dígamelo con un correo

VISITAR BLOG
Con miedo al virus, los socios del PSOE, la crisis y una política fiscal insufrible, hará falta mucho más que los ánimos de Pedro Sánchez para salir a la calle
Justo el día en que Pedro Sánchez hace un llamamiento público para que salgamos a la calle a disfrutar de la denominada nueva normalidad y reactivemos la economía, la Generalitat confina a 210.000 personas en El Segrià, incluida Lérida capital, por los rebrotes. No tuvo tampoco el sábado su día el presidente del Gobierno, quien parece minimizar o maximizar los riesgos que comporta el virus según sus intereses desde que autorizara las multitudinarias manifestaciones con motivo del 8 de Marzo. Ahora, dice, toca reactivar la economía y asegura que podemos hacerlo porque el Estado está mejor pertechado contra el virus.

Las expectativas económicas no son halagüeñas. En la provincia de Cádiz, el turismo se va a ver seriamente perjudicado este verano. Horeca prevé una ocupación para la primera quincena de julio del 42,17%, casi 40 puntos menos que en 2019. Las viviendas con fines turísticos estarán al 60% de su capacidad en agosto; el año pasado superaron el 90%. Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), asegura que hasta 10.000 autónomos gaditanos no tienen claro que puedan llegar a final de año. En Cádiz, el consumo se estancó durante esos cincuenta días de transición a la nueva realidad.

El principal problema al que nos enfrentamos tras la desescalada es la confianza, no cabe duda, y ahí tiene razón Pedro Sánchez. Pero el confinamiento de Lérida no despierta optimismo. Tampoco los brotes activos por toda España, trece en Andalucía, ligados en algunos casos a personas inmigrantes o, como destaca la consejería de Salud catalana, a temporeros. Otros han tenido su origen en celebraciones familiares. El virus está presente y, por muchas plazas libres en UCI, nadie quiere ser intubado, claro.

Pero tampoco ayuda a generar confianza la polarización política. No se trata únicamente de si se alcanzan o no pactos y en qué condiciones. Se trata del tono. Y de gestos. La ausencia del PSOE en Andalucía de la comisión parlamentaria para la recuperación es un sinsentido y resulta realmente preocupante porque de esto solo saldremos unidos. Los cruces de declaraciones entre Podemos y Vox han cruzado todas las líneas rojas de la decencia parlamentaria y política.

Y la geometría variable de Pedro Sánchez levanta suspicacias. ¿Realmente está dispuesto a retomar la mesa de negociación con los independentistas catalanes? Es una pésima idea. Las grandes industrias están tocadas. Airbus, por ejemplo, compromete su planta en Puerto Real. El coqueteo con independentistas ahuyentará inversiones. Si las empresas se marcharon de Cataluña, no dudarán en hacerlo de España en cuanto se enrarezca el panorama.

Además, el líder socialista tiene claro que habrá que subir impuestos. Las grandes empresas tienen otro motivo para poner pies en polvorosa. Pero las clases medias también se echan mano a la cartera. Con miedo al virus, los socios del PSOE, la crisis y una política fiscal insufrible, hará falta mucho más que los ánimos de Pedro Sánchez para salir a la calle.

© Copyright 2024 Andalucía Información