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Martes 28/09/2021

Desde la Bahía

Exabruptos en septiembre

El ir de mano en mano es propio de canción andaluza, pero no de imagen sagrada.

Publicado: 12/09/2021 ·
20:16
· Actualizado: 12/09/2021 · 20:16
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Autor

José Chamorro López

José Chamorro López es un médico especialista en Medicina Interna radicado en San Fernando

Desde la Bahía

El blog Desde la Bahía trata todo tipo de temas de actualidad desde una óptica humanista

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Un torero que luego se hizo muy famoso, tuvo sus inicios, muy favorables por cierto, en nuestra isla y en su plaza huérfana de callejón, en la primera mitad del pasado siglo. Una persona que se consideraba amiga de él, le fue ayuda inestimable. Ya muy famoso y una tarde de septiembre, que toreaba en la capital de España, este amigo con todas las vicisitudes que entonces entrañaba un viaje a Madrid, quiso ir a verle torear en la Monumental y de paso visitarle en el hotel que se hospedaba, dado el tiempo transcurrido sin haber habido relación alguna entre ellos. Fue recibido con la “larga cambiada” más ridícula y falta de belleza que jamás maestro alguno realizó. Hola, le dijo. Hace tiempo que no te veía. ¿Tú que vienes, también para que te dé entradas para la corrida? El exabrupto que le soltó el amigo al torero no está recogido desde luego en el manual de los buenos modales, pero sí en el justo código del sentir de la calle.

Como no somos un pueblo - ciudad luego por decisión de Fernando VII - de larga historia, es lógico que a los reducidos eventos de considerable importancia, le demos el realce, la parafernalia que se merecen. Desde un punto de vista patológico no andaba muy bien la ciudad de Cádiz en septiembre de 1810. Su gente se enfrentaba a una epidemia, al parecer de tifus. Allí se encontraban refugiados políticos/parlamentarios, que no debían desconocer que cualquier parcela de la península sostenía en su seno una tumba española. Pero su finalidad era distinta. Se trataba de crear una Constitución que frenase la de Bayona, que el francés había impuesto. Pero el instinto de conservación está por encima de todo esto. Hay que huir del lugar. Hacia dónde encaminar los pasos. Las epidemias entonces no viajaban tan de prisa. La solución La Isla de León. Así se llegó al día 24 de septiembre de 1810 con la Cortes reunidas en nuestro suelo y dispuestas a escribir la Carta Magna. En enero de 1811, una vez aminorado el problema sanitario, se regresó a Cádiz.

Y quedaron para siempre en la historia Las Cortes de Cádiz, los parlamentarios gaditanos, es decir ubicados en Cádiz, la Constitución de Cádiz, la Carta Magna promulgada el 19 de marzo de 1812, en tres lugares diferentes de la ciudad y el seudónimo posterior de la Pepa. La Isla vino a ser como aquel amigo al que pedimos un préstamo cuando nos encontramos en penuria económica, pero que una vez recobrada la riqueza procuramos no encontrarnos con él, para no tener que saludarle y agradecerle públicamente su gesto. Mi profesor de bachiller decía: el ser humano es el único capaz de caer dos veces en el mismo camino. La Isla no iba a ser menos y en octubre de 1813 huyendo de la “fiebre amarilla” que venía haciendo estragos desde los últimos días del mes de septiembre, nuevamente Las Cortes vuelven a San Fernando y acabamos finalmente teniendo que ofrecer - casi por la fuerza - el suelo de nuestro hogar a propios y extraños. ¿Recibió algo La Isla a cambio? Sí. El cuadro de Casado de Alisal hoy día en el Congreso de los Diputados y que había sido expuesto en “La expo” de Londres y una penuria económica que se alargó considerablemente. Ah, y el título de ciudad sin pausa para el destete pueblerino que necesitábamos. El tiempo madura el olvido y el deseo de concordia, anula la indiferencia y la soberbia. El orgullo constitucional está por encima de las comparaciones, pero al Teatro Real le gusta recordar que antes fue Teatro Cómico y al isleño en ocasiones se le viene al pensamiento algún exabrupto que por descontado no está en ningún manual de buenos modales, ni en ninguna Carta Magna.  

 Mi madre se llamaba Mercedes, vivió 29 años. Tengo una hija con su mismo nombre y yo nací el 24 de septiembre festividad de la Virgen de la Merced. En nuestro hogar es ella la medium que utilizamos para nuestras peticiones a Cristo. Una cofradía de historia muy reciente ha conseguido sacar a calle y poner en contacto con el pueblo a Nuestra Señora de las Mercedes, 3ª Títular de la Hermandad de los Desamparados. Previamente y de modo anónimo había ido dando vueltas desde la Capilla del Cristo a la Iglesia Mayor. De allí fue cedida a la Hermandad y Cofradía citada, bajo la advocación de María Santísima de los Desamparados. Al realizarse una nueva imagen en 1997 es devuelta a sus propietarios y el año 2002 de nuevo se cede a la Cofradía y en 2015 se llevó a cabo su primera salida procesional

Da la impresión que en esta “salada ínsula” el dramatismo de las imágenes, siempre será superior a los parabienes y mercedes, que con alegría y amor puedan ofrecer, pero el dolor como manifestación de fe, es efímero, semanal.  El ir de mano en mano es propio de canción andaluza, pero no de imagen sagrada. Por eso a veces al pensamiento viene algún exabrupto cofrade que como es natural no está en ningún manual de buenos modales, ni en el texto de ningún floreado pregón.

 

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