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Jueves 04/03/2021

España

El PSOE estrenará en octubre su nuevo modelo de Congreso que refuerza al militante

El reglamento que impulsó Sánchez tras volver al mando deja en manos de las bases los delegados del Congreso y a parte del Comité Federal

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  • PSOE.

El PSOE estrenará en su 40º Congreso Federal fijado para octubre un nuevo sistema para elegir a los miembros de la dirección socialista --tanto el Comité Federal como el secretario general--, según el cual gana peso la militancia frente a las federaciones. De hecho, ahora serán las bases socialistas las que elijan directamente a los delegados que participarán en el cónclave, y también a un tercio del máximo órgano de dirección entre Congresos.

Así se contempla en el nuevo reglamento que se aprobó en febrero de 2018, que recoge Europa Press, y que desarrolla los estatutos aprobados en el 39º Congreso de junio de 2017, en el que el ahora presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se hizo de nuevo con el control del PSOE tras vencer en primarias a la líder andaluza Susana Díaz.

En concreto, este nuevo reglamento establece que los delegados del Congreso Federal se elegirán mediante "el voto individual, directo y secreto" de los militantes y afiliados del PSOE del correspondiente ámbito territorial.

Es decir, los delegados que participarán en este Congreso, que oscilarán entre los 500 y los 2.000, ya no se elegirán en congresos provinciales e insulares, como se hacía hasta ahora, sino que serán los propios militantes los que tendrán la última palabra.

Además, la elección de los miembros no natos del Comité Federal ya no dependerá únicamente de estos delegados. Ahora, ellos se encargarán de votar solo a un tercio de los miembros de este órgano, en concreto, a 133.

Por su parte, los militantes y afiliados elegirán por voto directo a otro tercio, mientras que el tercio restante lo elegirán los Congresos Regionales que se celebrarán en los tres meses siguientes al Congreso federal.

DOS VUELTAS EN LAS PRIMARIAS PARA SECRETARIO GENERAL

En cuanto a la elección del secretario general, se ha modificado el sistema de primarias de una vuelta que ya se estrenó en 2014, cuando Sánchez accedió por primera vez a la Secretaria General al imponinerse a Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias gracias al voto directo de los militantes y afiliados. Las primarias volvieron a otorgarle el control del partido en 2017, frente a Susana Díaz y Patxi López.

Ahora, las primarias se celebrarán por el sistema de 'doble vuelta': en la primera vuelta, resultará elegido secretario general el candidato que obtenga más del 50% de los votos válidos, y si hubiera más de dos candidaturas proclamadas y ninguna obtuviera más del 50% de los votos válidos en la primera vuelta, pasarán a la segunda vuelta las dos candidaturas que obtengan el mayor número de votos, en la que resultará elegido secretario general el candidato que obtenga mayor número de votos.

Los nuevos estatutos, que impulsó Sánchez en su regreso al liderazgo al PSOE en 2017, tras haber sido descabalgado en 2016 por su equipo de dirección por negarse a permitir con su abstención la investidura del 'popular' Mariajo Rajoy, ya despertaron en su momento recelos en algunas federaciones, aunque se aprobó por unanimidad.

De hecho, sólo uno de los presidentes autonómicos con los que el PSOE contaba en 2018, el extremeño Guillermo Fernández Vara, participó en la votación del reglamento en el Comité Federal de febrero de 2018.

Aquel 17 de febrero de 2018 se ausentaron de la reunión, por tener agenda institucional, la entonces todavía presidenta de Andalucía, Susana Díaz; y los presidentes de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, y de Baleares, Francina Armengol.

Tampoco acudió el entonces presidente de Asturias, Javier Fernández, aunque ya no era miembro nato del Comité, pues ya le había sustituido al frente de la federación asturiana el 'sanchista' Adrián Barbón, hoy en la Presidencia del Principado.

Sí participaron, además de Fernández-Vara, el presidente de Aragón, Javier Lambán; y el Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Sin embargo, estos dos últimos abandonaron el Comité antes de que terminase, por lo que no votaron ese nuevo reglamento que desarrolla los Estatutos del partido, como tampoco lo hicieron el secretario de Organización del PSOE de Andalucía, Juan Cornejo, y el portavoz socialista en el Parlamento andaluz, Mario Jiménez.

APLAZAMIENTO DEL CONGRESO POR CAUSAS JUSTIFICADAS

El nuevo reglamento también incluyó la posibilidad de aplazar la celebración del Congreso ordinario, "siempre que concurran causas suficientes que justifiquen" dicho aplazamiento. Aunque se mantiene que debe producirse entre el tercer y cuarto año desde el anterior, se fijó en el artículo 9 un plazo máximo de cinco años para celebrar el cónclave cuando esté justificado.

Este es el artículo al que recurrirá el Comité Federal el próximo 23 de enero para llevar el 40º Congreso a octubre --es decir, cuatro años y cuatro meses después del anterior, de junio de 2017--, con el objetivo de poder celebrar el cónclave de forma mayoritariamente presencial, cuando gran parte de la población ya esté inmunizada contra la Covid-19, si se cumplen las previsiones del Gobierno.

Según los plazos que maneja la dirección socialista, el calendario precongresual se iniciará a principios de septiembre. Antes de culminar el proceso de renovación con el Congreso en la segunda quincena de octubre, el Comité Federal deberá convocar primarias a la Secretaría General, en las que se prevé que Sánchez revalide su liderazgo sin problemas.

El presidente del Gobierno llegará a este nuevo Congreso en una situación radicalmente opuesta al de hace cuatro años, cuando logró vencer a Díaz en contra de los pronósticos, tras haber sido descabalgado por la dirección socialista meses antes.

En estos cuatro años ha logrado hacerse con el control del partido y aplacar las críticas internas de los barones que entonces apoyaron a la dirigente andaluza, como el presidente de Castilla-La Mancha o el de Aragón.

No obstante, el acercamiento del Gobierno a ERC en estos últimos meses y el apoyo de Bildu a los Presupuestos han despertado los recelos y el malestar en algunos sectores, al que han puesto voz algunos de esos barones y también históricos socialistas como Felipe González.

Y después del Congreso Federal, en un plazo máximo de 90 días, deberán celebrarse los respectivos Congresos regionales, entre ellos, el de Andalucía, donde el PSOE sigue en manos de Susana Díaz. La andaluza ha reafirmado su intención de presentarse a la reelección, a pesar de los mensajes que algunos dirigentes 'sanchistas' ya han lanzado para que se replantee su futuro y dé un paso atrás.

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