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Miércoles 02/12/2020

Andalucía

Alerta ante el recorte en la unidad de quemados del Virgen del Rocío

Ex usuarios alertan que se ha reducido un tercio el número de camas. “Lo que necesita son mejoras, ¿cómo se les ocurre desmantelarla?”, preguntan a la Junta.

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  • Fran Fernández, ingresado en el Virgen del Rocío por la explosión en un hotel el Tarifa, pide a la Junta no cierre la unidad de quemados.

Fran Fernández no encuentra palabras para describir el dolor que soportó entre el 5 de septiembre, cuando ingresó en la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío, y el 23 de noviembre de 2017, tras quince operaciones y curas de horas cada dos días por las graves lesiones ocasionadas por la explosión de un transformador en el hotel 100% Fun de Tarifa, que acabó con la vida de dos trabajadoras, Mariluz Morillo y Sara Ojeda, y provocó lesiones severas a otros cinco de sus compañeros.

Sin embargo, Fran no duda en expresar “ira y rabia”, con todas las letras, cuando valora la posibilidad de que el Gobierno autonómico desmantele este centro de referencia para Andalucía, Extremadura, Canarias, Ceuta y Melilla e incluso parte del norte de África. La unidad ha pasado de doce a cuatro camas, reduciendo en un 70% su capacidad bajo el argumento de que la ocupación media en los últimos meses ha sido de tres pacientes. Los responsables sanitarios han destinado las otras ocho camas disponibles a enfermos de cuidados intermedios de una UCI que se encuentra en obras.

“La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que debe existir al menos un cama por cada millón de habitantes” para estos cuidados especializados, apunta Miguel Lorenzo, portavoz de la Asociación Andaluza de Grandes Quemados Piel Mágica. “Vamos cortos con lo que ya teníamos”, advierte. Con el recorte, mucho más.

“Hemos tratado de contactar con el consejero (de Salud, Jesús Aguirre) -explica-, pero no hemos podido hablar aún”. La asociación, que ofrece acompañamiento y apoyo a pacientes que lo precisan, ha conseguido trasladar sus reivindicaciones a la Junta por medio de la parlamentaria del PP Beatriz Jurado, aunque  sigue a la espera de un encuentro para que despejen cualquier duda al respecto. 

“La Junta asegura que la unidad está a pleno rendimiento y que, en cualquier caso, es transitorio, pero nos consta que se plantea el traslado de los pacientes a los hospitales de la Paz y de la Fe, en Madrid y Valencia, respectivamente”, afirma Lorenzo.

“Es una locura”, tercia el joven herido en el suceso del hotel de Tarifa. “Sara ni tan siquiera pudo salir del Hospital Puerta del Mar, en Cádiz, donde falleció, no soportaba un viaje siquiera a Sevilla”, remarca, dada la gravedad de las heridas.

Fernández también ha tratado de obtener respuestas. Para ello, ha remitido una carta en la que relata su experiencia al responsable autonómico de Salud. También le plantea algunas cuestiones para que rectifique. “¿Cómo se le ocurre a usted dar la noticia de desmantelar la unidad de quemados? ¿Sabe usted lo que pasa ahí? ¿Sabe usted lo que hacen por las personas que desgraciadamente se queman sus profesionales?”, pregunta a Aguirre. 

“Señor consejero, perdone si me he alterado a la hora de escribirle, pero cuando usted sepa lo que se siente al quemarse la yema de un dedo con aceite, igual comprende el dolor que puede pasar una persona que se quema todo el cuerpo y que, desgraciadamente, son muchos los andaluces que han pasado por ahí y que tristemente seguirán pasando y usted no puede, no debería, desmantelar esa unidad”, prosigue su misiva.

Al contrario, plantea, “hay que mejorar el servicio en cuanto a material y mobiliario”. “Mi cama era incomodísima y allí pasaba horas y horas porque no me podía mover, en una cama del siglo pasado y con unas butacas que te sentabas y parecía que estabas sentado en hormigón”, recuerda. 

De profesionales, sin embargo, “esa unidad va sobrada de talento y cariño”, asegura. “Unas personas de carne y hueso, como usted y como yo, han conseguido darle vida a un muerto viviente que solo iba a durar 48 horas”.

No es la primera vez que la reducción del servicio de la unidad obligó a movilizarse. En 2018, los afectados, organizados en torno a la asociación, e IU se manifestaron para evitar el cierre durante el verano, prestando atención durante ese periodo en una planta de hospitalización convencional con menor dotación de camas y de profesionales sanitarios. IU también incidía en que “es necesario tener en cuenta que se trata de un servicio de hospitalización y también una puerta de entrada en urgencias, y estas no se pueden prever en ningún caso, especialmente con un área geográfica tan extensa”.

En el mismo sentido, Adelante Andalucía ha registrado ahora una pregunta parlamentaria con respuesta oral en Pleno. “En cualquier momento se puede producir, por desgracia, un incendio, dos accidentes de tráfico simultáneos o accidentes laborales o domésticos que impliquen necesitar más de las cuatro camas ocupadas. Bajar la capacidad de esta unidad es jugar a la ruleta rusa”, argumentan desde la formación, que reclama que la unidad “cuente con capacidad suficiente, preparada para lo peor que pueda ocurrir”.

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