Actualizado: 11:11 CET
Lunes, 03/08/2020

Jaén

“Me inspira la belleza de Jaén, su desidia, melancolía y tristeza”

En Cultura VIVA, el poeta Martín Lorenzo Paredes

  • El poeta Martín Lorenzo Paredes.

Nació en Belén y San Roque, pero vive en el casco antiguo, un barrio del que está enamorado como ciudadano y poeta de verso social, reivindicativo y costumbrista.

Martín Lorenzo Paredes Aparicio (1975) descubrió la poesía como lector voraz desde niño, pero no se animó a escribir hasta el año 2011. Desde entonces, ha definido su universo poético, siendo el casco histórico de la capital, una de sus debilidades. “Mi madre nació en La Merced y mi abuelo, en La Magdalena. Estoy enamorado del casco antiguo porque mi infancia la pasé allí”, recuerda.

La poesía es su herramienta para reivindicar, para ejercer la crítica social, y con ella se ha convertido en un incansable defensor del cuidado del patrimonio. “Necesito la poesía como el respirar. Es mi tabla de salvación”, confiesa.

Su universo poético es Jaén, en mayúsculas, y su obra recoge el patrimonio inmaterial de la ciudad. También escribe al amor a la vida y a su pareja; y su poesía habla de la Semana Santa jiennense. “Escribir a Nuestro Padre Jesús es como escribir a Jaén, a sus tradiciones, a mi abuelo cuando veía a Jesús en la esquina de la Ropa Vieja”, dice. Así lo expresa en su poemario ‘Siete cruces nazarenas’.

Pero su primera publicación vió la luz en 2016, el poemario ‘Versos de vida y alma’, una autoedición de 100 ejemplares que le regalaron sus amigos por su 40 cumpleaños. ‘La voz de los callados’, publicado por la editorial ‘Poesía eres tú’ se convirtió en uno de los libros más vendidos en 2018. En 2019 publicó ‘Nana a una madre’. “Me inspira la belleza de Jaén y su desidia, melancolía y tristeza. Me gusta la alegría de su gente, la singularidad de su Semana Santa, que se está perdiendo; la belleza de sus calles estrechas y su clima otoñal. Pero también, la desidia de su gente, que no cuida ni defiende lo nuestro y por eso lo critico. El jiennense es hospitalario con el que llega, pero, entre nosotros, no nos apoyamos. Hay que luchar, no quedarse en el último vagón”, dice.

En breve publicará el libro ‘Cuentos de lagarto y crónicas de Jaén’, 22 relatos de prosa poética de su puño y letra, con trama en el casco histórico. “La leyenda es la base común, pero son cuentos en los que el lagarto se convierte en el guardián del casco histórico, para que el barrio mantenga un equilibrio social, moral y económico”, adelanta.


En un 2020 complicado para la Cultura, ha sido la primera vez que ha participado en la Feria del Libro, este año virtual. Es uno de los poetas del grupo literario ‘Oliversando’, un colectivo activo en la vida cultural de la ciudad. En octubre presentarán el primer libro coral, ‘Antología’, que recoge poemas de diez autores.

Reconoce que la poesía es un “género minoritario” y que “algunos poetas parecen intocables”. Defiende que “a través de un poema se pueden contar muchas historias y tocar sentimientos”, por lo que apuesta por “escribir poesía que llegue al lector medio”.

Pertenece a la Asociación Cultural ‘Círculo Ánimas’, que se diferenció por su defensa de la Catedral. “Nacimos para reivindicar nuestro patrimonio y que la gente de Jaén lo conociera”, dice. En el año 2013, en plena promoción de la candidatura de la Catedral a Patrimonio de la Humanidad, implicaron a los jiennenses en la compra de pulseras con el lema 'Jaén: Catedral para la Humanidad' y recaudaron fondos para la limpieza de la fachada principal.  “Ahora hay más conciencia para la protección del patrimonio, pero no hay proyectos. Se anuncian rehabilitaciones como la de los Baños del Naranjo o la iglesia de San Miguel, pero el Ayuntamiento debería contar más con las asociaciones culturales y vecinales y no lo está haciendo. Hay casas-palacios con portadas maravillosas abandonadas y el PEPRI no se cumple. Hace falta concienciación vecinal y que las autoridades sean más duras en las sanciones”, valora.

Vecino del barrio de San Juan, es secretario en ‘Torre del Concejo’, una asociación involucrada en la promoción del patrimonio a través de la cultura. “En la última velada poética por la judería nos sorprendió la respuesta de los jiennenses”, dice, recordando que “la poesía permitió que muchas personas se acercaran al rico patrimonio monumental” de la zona.

Reconoce que hay “mucha oferta cultural” y agradece que “cualquier actividad que se celebra, se llena”. Sin embargo, echa de menos una “mayor unión entre los profesionales e implicación de estos en el ámbito musical y literario”.

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