Actualizado: 14:11 CET
Jueves, 12/12/2019
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Provincia de Cádiz

Dignidad y alternativas contra la invisibilidad de la prostitución

Los últimos datos sobre el sexo de pago en Cádiz son de 2005. Entidades sociales reclaman respeto y oportunidades para quienes se dedican a esta actividad

  • Justo cuando la prostitución está más presente que nunca se hace necesario visibilizar a las mujeres que se dedican a esta actividad.

Las chicas que ofrecen sus servicios sexuales en páginas de contactos en Internet giran la cabeza o cubren el rostro con el cabello. Solo muestran su cuerpo semidesnudo en una, dos, tres, fotografías, junto a textos más o menos explícitos. Los neones se encienden cada noche pero sus destellos impiden ver lo que hay de puertas para adentro de los clubes que salpican las carreteras de la provincia. Hay vallas publicitarias enormes que invitan a espectáculos eróticos y alguna mañana el parabrisas amanece con un flyer prendido que promociona un dos por uno en copas con el reclamo de una mujer en ropa interior, también sin cara. Nunca antes la prostitución estuvo tan presente en la sociedad. Como todo, incluso a golpe de clic. Nunca antes, justo por eso, se hizo tan necesario visibilizarla.

Las entidades comprometidas con el colectivo piden centrar el debate. No se trata de plantear legalización sí o no, es una cuestión de reconocimiento de la dignidad de las personas que se dedican a ello y su protección. La invisibilidad de la prostitución es patente también oficialmente. El último informe detallado sobre el fenómeno es de 2005. El Instituto Andaluz de la Mujer publicó entonces un completo documento, rubricado por Clara Inés Guillo Girad, La Prostitución en la Comunidad Autónoma de Andalucía, que trazaba el perfil de las mujeres prostituidas por provincia, con datos sobre origen, tipología, perfiles y razones para la entrada y permanencia en ese mundo, necesidades y demandas. No tuvo continuidad. Mercedes Alconada, letrada de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado CEAR, autora de otro estudio del IAM de 2011, específico sobre la trata de seres humanos, subraya que las conclusiones de hace 15 años no sirven. “La explotación sexual ofrece perfiles cambiantes hasta en el mismo año”. El trabajo de Guillo Girad señalaba la escasa presencia de pisos en la provincia y casi no hace referencia a los transexuales. Hoy la realidad es bien distinta. Tampoco existe un cálculo aproximado sobre el peso económico de la prostitución.

La Fiscalía General del Estado habla de “negocio boyante” con unos beneficios diarios que superan los cinco millones de euros. El Instituto Nacional de Estadística (INE) determinó que el sexo de pago representa un 0,35% del Producto Interior Bruto (PIB) en un polémico cálculo realizado en 2014, aunque podría extrapolarse, con cautela, a la provincia, según el presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha). Carlos Cruzado explica que la prostitución, como el narcotráfico, está fuera de la economía informal y es considerada economía criminal. Razón por la que se muestra reacio a la legalización de la prostitución, que presentaría, asimismo, grandes dificultades para su regulación.

El Ministerio de Trabajo financió una investigación al respecto en 2006, Impacto de una posible normalización profesional de la prostitución en la viabilidad y sostenibilidad futura del sistema de pensiones de protección social, bajo la dirección de Graciela Malgesini, que indicaba que el incremento recaudatorio sobre los derechos reconocidos anualmente por la Seguridad Social sería del 0,4%; supondría una subida de ingresos por IRPF del 0,85% y se sumaría un 0,78% más por IVA y un 0,53% por Impuesto de Sociedades.

No existen existen certezas siquiera sobre el número de personas que se dedican a la prostitución. Incluso las aproximaciones realizadas en las mismas fechas difieren. En el caso del estudio del IAM de 2005, se cifra en 465 en la provincia, aunque el conteo solo se realizó teniendo en cuenta las trabajadoras en clubes. El trabajo de Malgesini duplica la cantidad, con 1.108, entre clubes de carretera (528) y urbanos (243), pisos (235) y calle (53). La población que se dedica a la prostitución parece actualmente mucho mayor a tenor de los datos de solo dos entidades que trabajan con el colectivo. En 2018, el Centro Social Polivalente Mujer Gades, dependiente de la Congregación de Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor, atendió a 483 mujeres en la Bahía de Cádiz y a 650 personas de forma indirecta, incluyendo a hijos, parejas o familia. La Asociación de Mujeres Progresistas Victoria Kent ofreció ayuda en la Bahía de Algeciras a 300 usuarios.

Ante la situación de inconcreción, las responsables de Mujer Gades, Ana Gómez, Gema Herrero, Concepción de la Vega y Marta Castro, destacan “la importancia de visibilizar lo oculto de la prostitución, rompiendo estigmas, prejuicios y el aislamiento, con jornadas maratonianas y sin posibilidad de relacionarse socialmente, que sufren quienes se dedican a esta actividad, en su mayoría mujeres, y humanizar su visión”. Se trata, como remarca la presidenta de Victoria Kente, Rocío Benítez, de “ofrecer una mano amiga, de dar apoyo incondicional”, desde el respeto, la confianza y la esperanza. Los dos equipos siguen una metodología similar. Mujer Gades realizó visitas a 42 espacios, 30 de ellas a pisos y chalés, el año pasado. Los mediadores de Victoria Kent también acuden a los lugares donde se ejerce la prostitución para contactar con posibles usuarias aunque, advierte Benítez, “una de las dificultades habituales para iniciar el acompañamiento es que las mujeres rotan, no permanecen demasiado tiempo en el mismo sitios porque los clientes reclaman novedades”.


Este trabajo también sirve para identificar posibles indicios sobre casos de trata con fines de explotación sexual. Si es así, se inicia, indican desde Mujer Gades, un protocolo en coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Una vez entablado el contacto, realizan una atención directa, integral y personalizada. El objetivo no es que abandonen la prostitución, remarca la presidenta de Victoria Kent, es dar respuesta a sus necesidades. La mayoría no es consciente de los riesgos asociados a la situación de prostitución, tanto a nivel físico como emocional, indican desde Mujer Gades. Por eso, ofrecen ayuda para que salven las barreras administrativas que impiden, por ejemplo, adquirir la tarjeta sanitaria,  y los obstáculos culturales y lingüísticos, dada la enorme variedad de nacionalidades.

También ofrecen alternativas. Nuevas oportunidades. La ayuda para la búsqueda activa de empleo facilitó que cinco mujeres fueran contratadas en empresas en las que hicieron prácticas en 2018 con Mujer Gades. La otra vía de actuación de estas dos entidades es la sensibilización, señalando el papel del cliente y concentrando los esfuerzos informativos en los centros escolares y los jóvenes, para que “sean conscientes de las distintas formas de violencia que se ejercen sobre las mujeres”, explican desde Mujer Gades. “Estamos asistiendo a un incremento continuado de este fenómeno que se ha configurado como nueva forma de esclavitud del siglo XXI”. La clave está en la respuesta a la pregunta que formula Benítez: “¿Cualquiera decidiría libremente esta ocupación?”. 

"Estoy viva de milagro"

“Mi vida ha sido un desastre, no he sido nadie, he estado controlada toda mi vida por un proxeneta”. Victoria, nombre ficticio de una mujer que ejerció durante años la prostitución, llegó a España siendo menor de edad, enamorada y con la intención de trabajar como camarera en Barcelona. A los tres días, se quedó sin pasaporte y acabó encerrada en un club de alterne de Barcelona. “Se me vino el mundo abajo, no sabía cómo actuar, era una niña”. A partir de ahí comenzó una pesadilla, con jornadas de 16 horas, y traslados cada 21 días a un local diferente por toda España. Siempre controlada por el proxeneta. “Cuando decía que no quería estar ahí, me respondía que estaba loca, que era una puta, que era lo que tenía que hacer”. Estuvo a punto de suicidarse saltando al vacío desde un piso. “Y más veces”. Ha temido por su vida y hasta le han puesto un arma en la cabeza en varias ocasiones. Victoria recibió ayuda finalmente de Mujer Gades y hoy narra su experiencia para remover conciencias. “Estoy viva de milagro”.

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