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Actualizado: 10:37 CET
Jueves, 13/08/2020

Andalucía

Pedro Sánchez remueve la hoja de ruta de Díaz

El anuncio en Dos Hermanas mete presión a la presidenta para que se postule y convierte en estéril la estrategia de intentar "coser" el PSOE antes de junio

  • Díaz, este domingo en Ayamonte
  • política La demostración de fuerza del sector crítico entierra las opciones de un congreso de consenso y obligaría a un duro cuerpo a cuerpo
  • La lideresa aboga dos veces en 24 horas por aparcar “los líos” internos

 El sábado de las coincidencias nada casuales despejó una incógnita, la de que Pedro Sánchez plantará batalla por recuperar el cetro perdido, y alimentó la de si Susana Díaz está tan convencida como aparenta de que cuenta con oxígeno suficiente para tocar la cima de Ferraz. Ambos se colocaron frente a los micrófonos casi a la misma hora, apenas a 130 kilómetros de distancia. En Dos Hermanas el primero certificó que no está dispuesto a desaparecer del panorama político nacional. En Alcalá de los Gazules hace días, y este domingo también en Ayamonte, la presidenta evidenció que no todo será tan plácido como se aventuraba en octubre.

Triunfe o acabe ahogándose de nuevo en la orilla, Pedro Sánchez saborea desde el fin de semana el regusto de la venganza. Evita nombrar en público a Díaz, pero el sábado le dejó unos cuantos recados: se postuló en casa de su gran adversaria, movilizó a sus fieles en el intocable feudo susanista de Sevilla y además advirtió a los suyos en tono jocoso de que aún queda por aflorar la “candidatura de la gestora”, entiéndase la de la secretaria general del PSOE-A. Y se apuntó otra pequeña victoria: por poco éxito que se le augure, al socialismo andaluz no le apetece el cuerpo a cuerpo entre Sánchez y Díaz porque aquél ya ha dejado entrever que tiene repleta la carpeta de las cuentas pendientes.

La precandidatura del líder caído en octubre inquieta a los fieles de la presidenta andaluza. No porque crean que si finalmente Díaz da el paso pueda hacerle sombra, sino por el ruido y la división interna que el regreso del exsecretario general puedan generar entre una militancia más fraccionada que nunca. La jugada soñada por la lideresa andaluza era hacer caer a Sánchez (logro en su haber), cobijar al PSOE en la oposición parlamentaria (el mal menor ante los calamitosos resultados de las dos elecciones generales) y alargar lo máximo posible el congreso federal, ya fijado para junio. Hasta entonces se suponía que debía intentar “coser” el partido en una minuciosa estrategia de gestos (recuérdese la reunión con el líder del PSC en Sevilla) y sumar apoyos de los barones e históricos del socialismo para, finalmente, presentarse como la mejor opción de recomposición de las siglas con la meta de desalojar al PP a medio plazo.

Ese camino hasta las primarias de mayo y el cónclave posterior de junio ahora se ha complicado. Sánchez, al que el PSOE andaluz llegó a dar por muerto en diciembre en voz baja en los corrillos, ha vuelto para dar guerra. En su intervención del sábado en Dos Hermanas ya adelantó que se arroga la bandera de la militancia, lo que implica atribuirle a Díaz la careta de la oficialidad y de la equivocación, a su entender, de haber extendido con la abstención la alfombra de Moncloa a Mariano Rajoy. Aleja también cualquier posibilidad del congreso de la unidad, la candidatura única y la aclamación que el PSOE-A no había enterrado. Incluso tras postularse Patxi López había aún quien soñaba con que el exlehendakari aceptase una lista de consenso y allanase el camino hacia Ferraz. Ya no cuadra con Sánchez en liza.

Sin cuerpo a cuerpo aún

Díaz seguirá controlando sus tiempos, pero ahora la duda entre sus fieles es aclarar si debe lanzarse ya a la arena o evitar quemarse antes de tiempo en el fango de la confrontación diaria con Sánchez y, en menor medida, Patxi López. Su principal enemigo la está ya esperando en el ring y los asesores de Díaz le aconsejan prudencia. La paradoja es que retrasar mucho más el anuncio alimenta dudas en su contra.


Mientras lo aclara, la presidenta ha dado un giro a su mensaje. Tras participar activamente en el descabalgamiento de Sánchez desde el 26J ahora proclama (dos veces en 24 horas) que “no tocan los líos de partido”. Toca guardar silencio hasta sólo ella sabe cuándo.

Mensaje a los "compañeros"

Los cuchillos largos de aquel Comité Federal de octubre, el que culminó con el adiós de Pedro Sánchez, deberían quedar enterrados. Es el mensaje que Susana Díaz se esfuerza ahora en difundir por toda Andalucía. El sábado en Alcalá de los Gazules lo lanzó y lo recuperó este domingo en Ayamonte. El objetivo, rubricó, es “recuperar, en los próximos meses, el sentido profundo de la palabra compañero”, sin “etiquetas y apellidos”. Mal casa eso, de momento, con los epítetos nada cariñosos que le dedicaron a ella y a Felipe González en el acto de Sánchez.

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